Por los siglos de los siglos se ha hablado de alcanzar la felicidad. Recetas, técnicas, trucos y consejos hay millones por todo internet, junto a todos los libros de superación personal que ha escrito Coelho.

En el 2019 toqué fondo, llegué a un lugar en mis emociones que desconocía, me sentía desolada, sin rumbo, me sentía destinada a ser infeliz y en el momento que dije esas palabras en voz alta, entendí que estaba equivocada y que era yo quien debía cambiar mis hábitos para una vida mejor.

Hay quienes piensan que la felicidad es sinónimo de una vida perfecta y sin ningún tipo de problemas, sin deudas, sin momentos de baja y no, no es así.

La felicidad es un camino que vas recorriendo, no es un lugar al que llegar. Es algo por lo que se trabaja cada día, a cada segundo, es algo que consigues con cada decisión que tomas.

Pero no te sientes feliz, sientes que algo falta, que el mundo está en tu contra, que no viniste al mundo a ser feliz. Pues te informo que estás en una gran equivocación, lo que debes cambiar es cómo ves la felicidad y aquí te muestro las cosas que entendí, debía cambiar.


Se tú, no debes impresionar a los demás.
Si hay algo que va quitando pedacitos de tu esencia es el querer impresionar a los demás y olvidarte de ser tú.  

Cuando sientes que todo el tiempo debes probarles tu valía a los demás, que debes impresionar con tus acciones, capacidades, talentos o lo que sea; te vas debilitando, vas perdiendo la fe en ti, vas perdiéndote a ti.

Yo gasté toda mi energía tratando de ser lo que “los demás esperaban de mí” Y lo único que conseguí fue perderme en el camino. El momento en que decidí ser yo sin hacerle daño a nadie y gústele a quien le guste, las cosas empezaron a tomar otro rumbo. 

Dejar de temer al fracaso.
Créeme que he estado ahí, es lo que me ha detenido en la mitad de los proyectos que alguna vez he pensado, pero definitivamente lo peor que puede pasar es NADA y mientras le temas al fracaso, no vas a conseguir disfrutar las pequeñas cosas que logras.

No le temas al fracaso, en dado caso pierdes dinero o tiempo, pero aunque suene cliché, ganas experiencias.

Deja de quejarte por todo.
¡Por favor! Aprendí a no quejarme hace muchos años cuando conocí gente que vivía en situaciones peores que la mía y no se quejaban. Quejarte tiene la única función de agrandar tus problemas. No te permite agradecer por lo que tienes y eso tampoco te permite ser feliz.

Con quejarte constantemente no consigues absolutamente nada, no disfrutas, no serás feliz y de paso alejarás personas que no quieren ese sentimiento de negatividad en su vida.

Olvidar la presión social.
Diario ves un comercial de tv,  un video en Youtube o una publicidad digital dándote la receta mágica de la felicidad, sientes esa presión social los días que no tienes ganas de sonreír y andar por la vida como que eres el ser humano más feliz que jamás ha habitado la tierra.

No le permitas a la sociedad obligarte a ser feliz todos los días, nadie lo es, eso no existe.  Recuerda lo que leíste más arriba, la felicidad es un camino, los caminos tienen paradas, tienen piedras, tienen miles de obstáculos, pero los sigues recorriendo.

Cambiar metas por hábitos
Cada inicio de año te trazas metas, escribes una lista de resoluciones y haces un hermoso mapa de sueños  y el 2020 no es la excepción, pero ¿Cuántas de esas metas has convertido en hábitos?

O es algo así que lo escribes, la “ley de atracción” te lo pone en el frente y ZAS, mágicamente tus sueños fueron cumplidos. Me parece que no.

Las resoluciones y metas son eso, un lugar al que llegar, los hábitos son quienes te acompañarán durante el camino.

Tu meta este 2020 es bajar 30 libras, pero vas a seguir sin ejercitarte ni comer sano… ¡Oh wow! NO. De cada resolución debes establecer hábitos que te llevarán a la meta y mientras tanto, vas disfrutando el proceso, pero de eso abundaremos más en la siguiente publicación.


Hacer cambios en la manera en que piensas no es fácil, lo sé, no ocurre de la noche a la mañana ni en el primer mes del año, es algo que puede tardar, pero cuando empiezas por hacer pequeños cambios y sigues tratando a pesar de las caídas, te aseguro que podrás lograrlo.

Cuéntame cuál de estos cambios debes hacer en tu vida primero. Te leo.