Algo que agradezco infinitamente de mi educación es el hábito de la lectura, crecí rodeada de libros, libros de medicina tan grandes que les temía, como el Nelson, un enorme tratado de pediatría que irónicamente se llama igual que mi papá.

En mi hogar no había relajos de “lee ese libro y cuéntame qué te parece”, ¡Uh uh! Yo debía leer el libro y en el momento que menos esperaba me iban a hacer una pregunta relacionada a él y ay de mí si inventaba.

Antes de los 12 ya me había leído todos los cuentos escritos antes, durante y después del exilio de Bosch, “un niño” por siempre mi favorito y hasta el día de hoy no entiendo de qué trata Siddhartha de Hermann Hesse, tendré que volver a leerlo.

En el colegio teníamos con la maestra Doña Elba, la asignatura de Literatura, esa era aparte de Lengua Española, en donde debíamos leer y hacer una pequeña obra teatral de la historia del libro; estoy segura de que eso marcó finalmente mi amor por la lectura, participando incluso en una olimpíada. #NerdAlert


Uno de los primeros libros de los que me enamoré fue #ComoAguaParaChocolate de Laura Esquivel, recuerdo pasar horas en la biblioteca leyéndolo, preguntándome tantas cosas y despertando en mí tantas otras, siempre sentí que Tita y yo teníamos mucho en común, pues definitivamente mi resultado en la cocina depende en un 100% de cómo me sienta, claro tampoco es que voy a poner a nadie a llorar ni a comer cajas de fósforos. Este físicamente no lo tengo, lo leí hace más de 25 años.

Aquí podría también mencionar, La casa de bernarda Alba, La casa de los espíritus, Del amor y otros demonios y hasta Juventud en éxtasis, si, también me leí todos los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez.


#SopaDePolloParaElAlma de Jack Canfield & Mark Victor Hansen
Este es un libro que yo jamás, aun con lo cursi que soy, hubiera leído por voluntad propia, pues nunca he sido amante al género de superación personal, pero en una asignatura debíamos leerlo ¡Que error! ¡Cuánto llorar!

 Es una recopilación de relatos de todo tipo, supuestamente todos reales y aunque no lo sean, en cada historia encontré una lección, un consuelo o una respuesta a alguna inquietud existencial, algunas de las cuales incluso hasta hoy guardo. Es un libro adictivo que en pocos días leerás completo, historia tras historia.

Y sí, puede que sea tan cursi como todos los libros de superación personal, pero es uno que definitivamente agradezco haber tenido la asignación que me obligó a leerlo.


#Mis500Locos de Antonio Zaglul
Puede que este sea uno de mis libros más preciados, se lo tomé prestado a mi papá cuando inicié la carrera de psicología, el titulo me llamó la atención, pero su prólogo, escrito por el mismísimo autor, fue lo que me quebró en segundos y me hizo leerlo en tiempo récord.

Este narra la historia del director de un hospital psiquiátrico en mi país, el famoso hospital Padre Billini o mejor conocido como “El 28”, por ser ésta su ubicación. El autor llegó como director al hospital durante la dictadura y le entregaron 500 internos a su inventario “sus” 500 locos como él los llamaba.

Y aquí es donde yo me quedo corta de palabras, pues nada que yo les diga podrá igualarse a la experiencia que es leer este libro, el como te muestra la realidad de las enfermedades mentales y con el desprecio que muchos enfermos son tratados y eso era precisamente lo que él quería, que todos nos adentráramos al mundo en un manicomio, despertar la caridad hacia el enfermo y no verlo como un pordiosero, comprender la lógica del enfermo y al final, no temerles.

Si de todos estos libros solo pudiera recomendarte uno, sería éste.


#ComeRezaAma de Elizabeth Gilbert
Recuerdo como ahora cuando vi el tráiler de la película y exclamé con desesperación ¡Yo quiero verla! Pues sentía que estaba dirigida específicamente a mí. Al indagar descubrí el libro y una vez más grité ¡Quiero leerlo! Y por casualidad de la vida, mi pareja mientras caminaba en un súper mercado un 23 de diciembre, lo encontró.

Supongo que ya has visto la película, pero el libro es, como siempre, muchísimo mejor. Cuenta la historia real de una mujer con “la vida perfecta” que no se sentía bien con lo que tenía, ni su trabajo, ni su matrimonio ni nada y decide divorciarse del hombre perfecto, dejar su trabajo para ir en busca de los sueños que siempre guardó debajo de su cama en una caja, pero que se enfrenta a la realidad de su vida, del amor y de historias ajenas en el camino del auto descubrimiento y su reconciliación con Dios.

Este libro te muestra que no todos oramos de la misma forma y que Dios está más cerca de ti de lo que te han hecho creer.


#LosRenglonesTorcidosDeDios de Torcuato Luca de Tena 
Cuando leí este título pensaba que leería sobre las personas que tienen dudas o preguntas con respecto a los caminos de Dios, pues en ese momento de mi vida yo pertenecía a ese grupo, pero no, este también va de “locos”.

Para escribir el libro el autor, después de visitar diversos manicomios, ingresó en un hospital psiquiátrico de manera voluntaria, sí, para convivir como un “loco más entre los locos”; así que este libro narra lo que él vivió en su internamiento y todo lo que conoció, pero girando en torno a la figura principal de “Alice Gould” quien es una paciente que no se sabe si realmente tiene algún problema mental o si fue ingresada de manera injusta. ¿A que te está cautivando eh?

Es un libro hermoso, intrigante, con algo de suspenso y que por momentos te sientes un detective en busca de respuestas.



#LasTravesurasdeLaNiñamala de Mario Vargas Llosa 
Pensarán que con lo romántica que soy siempre estoy leyendo de amor y eso es casi nunca.
Este libro no sabría si describirlo como una historia de amor; bueno puede ser, pero no del todo recíproca. En esta novela de Vargas Llosa se habla del amor, pero bajo la premisa de “¿Cuál es el verdadero rostro del amor?”

Es cómico, triste, realista y embriagante, fue también de esos libros que no podía parar de leer. Cuenta la historia de un joven que decide realizar su sueño de vivir en otro país, pero que se reencuentra con un amor de adolescencia que le marcó la vida y se la cambiará para siempre.

Si el título dice niña mala, créanlo en todo el sentido de esas palabras.


#ElAlquimista de Paulo Coelho
Jamás, lean bien, jamás pensé que iba a leer este libro, me lo regalaron hace años y no recuerdo quién. No les puedo explicar con la fuerza y magnitud que yo rechazaba este libro, me parecía todo lo malo que te puede parecer un libro.

Pero por alguna extraña razón, el año pasado en medio de mi crisis existencial y sin tener muchos deseos de hacer nada, empecé a leerlo y solo les puedo decir que yo soy una alquimista.

Si eres un apersona que ha luchado por sus sueños, el poderoso mensaje que tiene este libro hará que te identifiques en demasía.

Le pido mis disculpas a “El Alquimista” por haberlo rechazado durante tanto tiempo.

#FalsaMemoria de Dean Koontz

Este es el libro que aun no termino de leer y está en mi vida como el amor de verano inconcluso del que jamás volvimos a saber, pues un querido amigo lo tomó prestado hace más de 10 años y aún lo espero.

Recuerdo que era como que, de suspenso, yo pasaba todo el día pegada de él y también tenía que ver con enfermedad mental y cosas así. Si algún día lo termino, les contaré cuál fue el final.



He leído muuuchos, muchos libros, unos muy malos, otros que dieron igual y otros que guardo conmigo como lingotes de oro en forma de papel. Leer siempre ha tenido el poder de transportarme, de centrarme, de hacerme conocer lugares a base de pura imaginación, quizás por eso es por lo que me gusta tanto escribir y que lo hago más o menos bien.

En mi adolescencia leer era lo más cercano a volar que tenía, hay personajes que viven en mi cabeza y que si hacen películas jamás las vería, pues no quiero borrar de mi mente la imagen que de ellos tengo.

Cuéntame cuál de estos has leído y cuáles otros me recomiendas.



Los 8 libros que te harán mejor ser humano. | My top Picks


Algo que agradezco infinitamente de mi educación es el hábito de la lectura, crecí rodeada de libros, libros de medicina tan grandes que les temía, como el Nelson, un enorme tratado de pediatría que irónicamente se llama igual que mi papá.

En mi hogar no había relajos de “lee ese libro y cuéntame qué te parece”, ¡Uh uh! Yo debía leer el libro y en el momento que menos esperaba me iban a hacer una pregunta relacionada a él y ay de mí si inventaba.

Antes de los 12 ya me había leído todos los cuentos escritos antes, durante y después del exilio de Bosch, “un niño” por siempre mi favorito y hasta el día de hoy no entiendo de qué trata Siddhartha de Hermann Hesse, tendré que volver a leerlo.

En el colegio teníamos con la maestra Doña Elba, la asignatura de Literatura, esa era aparte de Lengua Española, en donde debíamos leer y hacer una pequeña obra teatral de la historia del libro; estoy segura de que eso marcó finalmente mi amor por la lectura, participando incluso en una olimpíada. #NerdAlert


Uno de los primeros libros de los que me enamoré fue #ComoAguaParaChocolate de Laura Esquivel, recuerdo pasar horas en la biblioteca leyéndolo, preguntándome tantas cosas y despertando en mí tantas otras, siempre sentí que Tita y yo teníamos mucho en común, pues definitivamente mi resultado en la cocina depende en un 100% de cómo me sienta, claro tampoco es que voy a poner a nadie a llorar ni a comer cajas de fósforos. Este físicamente no lo tengo, lo leí hace más de 25 años.

Aquí podría también mencionar, La casa de bernarda Alba, La casa de los espíritus, Del amor y otros demonios y hasta Juventud en éxtasis, si, también me leí todos los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez.


#SopaDePolloParaElAlma de Jack Canfield & Mark Victor Hansen
Este es un libro que yo jamás, aun con lo cursi que soy, hubiera leído por voluntad propia, pues nunca he sido amante al género de superación personal, pero en una asignatura debíamos leerlo ¡Que error! ¡Cuánto llorar!

 Es una recopilación de relatos de todo tipo, supuestamente todos reales y aunque no lo sean, en cada historia encontré una lección, un consuelo o una respuesta a alguna inquietud existencial, algunas de las cuales incluso hasta hoy guardo. Es un libro adictivo que en pocos días leerás completo, historia tras historia.

Y sí, puede que sea tan cursi como todos los libros de superación personal, pero es uno que definitivamente agradezco haber tenido la asignación que me obligó a leerlo.


#Mis500Locos de Antonio Zaglul
Puede que este sea uno de mis libros más preciados, se lo tomé prestado a mi papá cuando inicié la carrera de psicología, el titulo me llamó la atención, pero su prólogo, escrito por el mismísimo autor, fue lo que me quebró en segundos y me hizo leerlo en tiempo récord.

Este narra la historia del director de un hospital psiquiátrico en mi país, el famoso hospital Padre Billini o mejor conocido como “El 28”, por ser ésta su ubicación. El autor llegó como director al hospital durante la dictadura y le entregaron 500 internos a su inventario “sus” 500 locos como él los llamaba.

Y aquí es donde yo me quedo corta de palabras, pues nada que yo les diga podrá igualarse a la experiencia que es leer este libro, el como te muestra la realidad de las enfermedades mentales y con el desprecio que muchos enfermos son tratados y eso era precisamente lo que él quería, que todos nos adentráramos al mundo en un manicomio, despertar la caridad hacia el enfermo y no verlo como un pordiosero, comprender la lógica del enfermo y al final, no temerles.

Si de todos estos libros solo pudiera recomendarte uno, sería éste.


#ComeRezaAma de Elizabeth Gilbert
Recuerdo como ahora cuando vi el tráiler de la película y exclamé con desesperación ¡Yo quiero verla! Pues sentía que estaba dirigida específicamente a mí. Al indagar descubrí el libro y una vez más grité ¡Quiero leerlo! Y por casualidad de la vida, mi pareja mientras caminaba en un súper mercado un 23 de diciembre, lo encontró.

Supongo que ya has visto la película, pero el libro es, como siempre, muchísimo mejor. Cuenta la historia real de una mujer con “la vida perfecta” que no se sentía bien con lo que tenía, ni su trabajo, ni su matrimonio ni nada y decide divorciarse del hombre perfecto, dejar su trabajo para ir en busca de los sueños que siempre guardó debajo de su cama en una caja, pero que se enfrenta a la realidad de su vida, del amor y de historias ajenas en el camino del auto descubrimiento y su reconciliación con Dios.

Este libro te muestra que no todos oramos de la misma forma y que Dios está más cerca de ti de lo que te han hecho creer.


#LosRenglonesTorcidosDeDios de Torcuato Luca de Tena 
Cuando leí este título pensaba que leería sobre las personas que tienen dudas o preguntas con respecto a los caminos de Dios, pues en ese momento de mi vida yo pertenecía a ese grupo, pero no, este también va de “locos”.

Para escribir el libro el autor, después de visitar diversos manicomios, ingresó en un hospital psiquiátrico de manera voluntaria, sí, para convivir como un “loco más entre los locos”; así que este libro narra lo que él vivió en su internamiento y todo lo que conoció, pero girando en torno a la figura principal de “Alice Gould” quien es una paciente que no se sabe si realmente tiene algún problema mental o si fue ingresada de manera injusta. ¿A que te está cautivando eh?

Es un libro hermoso, intrigante, con algo de suspenso y que por momentos te sientes un detective en busca de respuestas.



#LasTravesurasdeLaNiñamala de Mario Vargas Llosa 
Pensarán que con lo romántica que soy siempre estoy leyendo de amor y eso es casi nunca.
Este libro no sabría si describirlo como una historia de amor; bueno puede ser, pero no del todo recíproca. En esta novela de Vargas Llosa se habla del amor, pero bajo la premisa de “¿Cuál es el verdadero rostro del amor?”

Es cómico, triste, realista y embriagante, fue también de esos libros que no podía parar de leer. Cuenta la historia de un joven que decide realizar su sueño de vivir en otro país, pero que se reencuentra con un amor de adolescencia que le marcó la vida y se la cambiará para siempre.

Si el título dice niña mala, créanlo en todo el sentido de esas palabras.


#ElAlquimista de Paulo Coelho
Jamás, lean bien, jamás pensé que iba a leer este libro, me lo regalaron hace años y no recuerdo quién. No les puedo explicar con la fuerza y magnitud que yo rechazaba este libro, me parecía todo lo malo que te puede parecer un libro.

Pero por alguna extraña razón, el año pasado en medio de mi crisis existencial y sin tener muchos deseos de hacer nada, empecé a leerlo y solo les puedo decir que yo soy una alquimista.

Si eres un apersona que ha luchado por sus sueños, el poderoso mensaje que tiene este libro hará que te identifiques en demasía.

Le pido mis disculpas a “El Alquimista” por haberlo rechazado durante tanto tiempo.

#FalsaMemoria de Dean Koontz

Este es el libro que aun no termino de leer y está en mi vida como el amor de verano inconcluso del que jamás volvimos a saber, pues un querido amigo lo tomó prestado hace más de 10 años y aún lo espero.

Recuerdo que era como que, de suspenso, yo pasaba todo el día pegada de él y también tenía que ver con enfermedad mental y cosas así. Si algún día lo termino, les contaré cuál fue el final.



He leído muuuchos, muchos libros, unos muy malos, otros que dieron igual y otros que guardo conmigo como lingotes de oro en forma de papel. Leer siempre ha tenido el poder de transportarme, de centrarme, de hacerme conocer lugares a base de pura imaginación, quizás por eso es por lo que me gusta tanto escribir y que lo hago más o menos bien.

En mi adolescencia leer era lo más cercano a volar que tenía, hay personajes que viven en mi cabeza y que si hacen películas jamás las vería, pues no quiero borrar de mi mente la imagen que de ellos tengo.

Cuéntame cuál de estos has leído y cuáles otros me recomiendas.




Hablar de marca personal y cómo lograr crecer en redes es un tema del que muchos hablan, hoy día todos son expertos en marketing digital, todo el que no sabe de qué hablar en redes se pone a hablar de redes, ¿Qué ironía no?

Estamos un poquito saturados del tema, es cierto, al punto que siento que vemos muchas marcas y pocas personas y ahí es donde entro yo. Sí, soy otra que habla de marca personal, pero de adentro para afuera.

De marketing sé muy poco, no sé de tablas y medir engagement, ni algoritmos complicados, soy malísima en números y no muy buena en estadísticas, pero como les contaba en mi historia sobre la crisis existencial que encaminó mi vida; soy psicóloga organizacional, estoy entrenada para decirte en qué eres bueno, en descubrir e identificar tu talento y encaminarte a eso que sabes hacer.

Puede que te ayude a descubrir qué enfoque podría llevar tu marca personal. ¿Me entendiste?

TE RECOMIENDO LEER: La crisis existencial que encaminó mi vida


En la administración por competencias tenemos años y años luchando porque las personas se enfoquen en aquello en lo que son verdaderamente buenos y que esto sea tomado en cuenta por los líderes y jefes, ya que una cosa es lo que crees que sabes hacer y otra cosa es lo que verdaderamente sabes.

También puedo guiarte a buscar la misión, visión y los valores de tu marca personal, eso es algo que casi nadie hace, trabajar su marca desde adentro, descubrir quién eres, lo que quieres, a dónde quieres llegar y cómo lo quieres, es algo en lo que yo también te voy a guiar.

En redes hay muchos usuarios enfocados erróneamente, muchos que quieren hablar de moda cuando su especialidad quizás sea la economía, entiendo que la moda te apasione, pero ¿Qué tal si mezclamos un poquito de ambas cosas?

Me gustaría que me enseñes tú como especialista en economía, cómo ahorras dinero al hacer tus compras de moda.  Eso es un nicho que no se ha explotado y quizás tu tienes todas las herramientas y el talento para hacerlo.

Así fue como yo desperdicié muchísimo tiempo valioso en cosas que sí, era buena, pero que había otras que quizás no se han explotado tanto.

Enseñarte a ser tú, descubrir tu talento, ayudarte a crear contenido dentro de tu área, así como también cuál enfoque podrías darles a esos conocimientos, es algo que verdaderamente me apasiona y en lo que soy extremadamente buena.

Mi misión es guiar a otras personas a encontrar aquello en lo que brillarán y ahorrarles unos cuantos errores de esos que por desenfocarme cometí, quizás no lo sepa todo, pero si voy a compartirte absolutamente todo lo que hasta ahora sé.

Entonces sí, yo también voy a hablar de marca personal pero enfocado en la persona, el marketing se lo dejamos a todos los expertos y wannabes que andan por ahí, porque a los del segundo grupo, también se identificarlos.

Cuéntame qué quieres aprender y yo te responderé.


¿Otra que habla de marca personal? Sí, pero mi enfoque es diferente.


Hablar de marca personal y cómo lograr crecer en redes es un tema del que muchos hablan, hoy día todos son expertos en marketing digital, todo el que no sabe de qué hablar en redes se pone a hablar de redes, ¿Qué ironía no?

Estamos un poquito saturados del tema, es cierto, al punto que siento que vemos muchas marcas y pocas personas y ahí es donde entro yo. Sí, soy otra que habla de marca personal, pero de adentro para afuera.

De marketing sé muy poco, no sé de tablas y medir engagement, ni algoritmos complicados, soy malísima en números y no muy buena en estadísticas, pero como les contaba en mi historia sobre la crisis existencial que encaminó mi vida; soy psicóloga organizacional, estoy entrenada para decirte en qué eres bueno, en descubrir e identificar tu talento y encaminarte a eso que sabes hacer.

Puede que te ayude a descubrir qué enfoque podría llevar tu marca personal. ¿Me entendiste?

TE RECOMIENDO LEER: La crisis existencial que encaminó mi vida


En la administración por competencias tenemos años y años luchando porque las personas se enfoquen en aquello en lo que son verdaderamente buenos y que esto sea tomado en cuenta por los líderes y jefes, ya que una cosa es lo que crees que sabes hacer y otra cosa es lo que verdaderamente sabes.

También puedo guiarte a buscar la misión, visión y los valores de tu marca personal, eso es algo que casi nadie hace, trabajar su marca desde adentro, descubrir quién eres, lo que quieres, a dónde quieres llegar y cómo lo quieres, es algo en lo que yo también te voy a guiar.

En redes hay muchos usuarios enfocados erróneamente, muchos que quieren hablar de moda cuando su especialidad quizás sea la economía, entiendo que la moda te apasione, pero ¿Qué tal si mezclamos un poquito de ambas cosas?

Me gustaría que me enseñes tú como especialista en economía, cómo ahorras dinero al hacer tus compras de moda.  Eso es un nicho que no se ha explotado y quizás tu tienes todas las herramientas y el talento para hacerlo.

Así fue como yo desperdicié muchísimo tiempo valioso en cosas que sí, era buena, pero que había otras que quizás no se han explotado tanto.

Enseñarte a ser tú, descubrir tu talento, ayudarte a crear contenido dentro de tu área, así como también cuál enfoque podrías darles a esos conocimientos, es algo que verdaderamente me apasiona y en lo que soy extremadamente buena.

Mi misión es guiar a otras personas a encontrar aquello en lo que brillarán y ahorrarles unos cuantos errores de esos que por desenfocarme cometí, quizás no lo sepa todo, pero si voy a compartirte absolutamente todo lo que hasta ahora sé.

Entonces sí, yo también voy a hablar de marca personal pero enfocado en la persona, el marketing se lo dejamos a todos los expertos y wannabes que andan por ahí, porque a los del segundo grupo, también se identificarlos.

Cuéntame qué quieres aprender y yo te responderé.



Todo empezó en marzo 2019, grababa un video sobre bañadores y cuando veo esas fotos puedo perfectamente ver la tristeza en mi cara, el desgane, la desesperación.

No disfrutaba el contenido que estaba creando, no porque no quería hacer fotos en traje de baño o videos divertidos, me encanta, pero sabía que yo era más que eso, que mis capacidades eran muchas; quería compartir con otros las cosas que mi curiosidad me llevaba a descubrir, quería enseñar.

Pero las redes estaban llenas de disparates, la gente solo quería consumir videos divertidos, o hauls chinos o; disparates.

Empecé a no subir nada, a idear mil formas de hacer contenido que llamara la atención, que generara clicks y likes, necesitaba trabajar con marcas, yo también merecía crecer, ¿Por qué no lo hacía? Eso me drenaba.

Borré por completo de mi disco duro mi formación universitaria, muchas veces me descubrí actuando como si yo no hubiera estudiado nada, aun a sabiendas de que mi carrera me apasionaba y yo era excelentemente buena en ella, fui de las mejores de mi clase, mis profesores hablaban de mi con orgullo, yo sabía que era muy buena, yo amaba todo lo que sabía hacer, pero alguna parte de mi insistía en no recordarlo.


Y no quería rendirme otra vez, no quería buscar un trabajo de 8 a 5 para pagar facturas, ya lo hice hace tres años y nunca había sido tan infeliz; engaveté mi sueño por un trabajo de oficina y me convertí en una de esas empleadas que va desalmada a trabajar, llegaba a mi casa a llorar, a preguntarme por qué mi sueño no se podía cumplir si yo trabajaba duro.

Es cierto, había trabajado duro pero no con el enfoque adecuado, insistía en ser una más y no en explotar todos mis talentos independientemente de los likes o de si las marcas y agencias publicitarias solo veían números para contratarte. No fue hasta mayo 2019 cuando decidí voltear las cartas y para empezar de cero, me corté el cabello.

Sí, ese corte de cabello marcó el inicio del cambio que venía después de la tormenta de mi crisis existencial, pero en ese momento aun no lo sabía, aún faltaban cambios, físicos,  emocionales y mentales.

En julio una importante cadena de restaurantes me contacta para una publicidad, yo pensaba que era broma y para asegurarme que no lo fuera, llamé personalmente al número de la gerente de marca que aparecía al pie de firma en aquel correo, debía confirmarlo, pues yo no lo creía.

¿Por qué yo? Le pregunté
Porque nos gusta tu approach y tu sí comes pizza. Me contestó.

A los pequeños creadores de contenido como yo no nos llegan muchas contrataciones y mucho menos de grandes empresas como era esa. Se me llenan los ojos de lágrimas de recordar lo feliz que me sentí, lo emocionada que estaba de crear publicaciones que demostraran mi capacidad como creadora. Ese contenido es de las cosas que más he disfrutado hacer y no solo porque incluyera comer pizza.

Eso me retó a buscar más allá de las poses clásicas y los videos fingidos, fui yo en cada publicación y me siento muy orgullosa de lo que creé.

En ese momento todo estaba mal y pocas personas lo sabían, lloraba constantemente, dormía poco, comía muy mal y para colmo mi computadora se dañó, ahora no tenía ni cómo editar los videos que tampoco tenía deseos de grabar.

Un mes después, porque los Dioses estaban lanzando dados para que yo despertara, me escriben para que le haga una entrevista a la cantautora Covi Quintana, elegida entre los únicos tres medios en mi ciudad que la iban a entrevistar. ¡Qué gran honor! Pero yo no tenía cámara ni computadora, ¿Cómo lo haría? Decir no, no era una opción.

Mi pareja me ayudó en todo lo que pudo, consiguió un camarógrafo para que grabara la entrevista y yo la iba a editar en mi teléfono celular, como se pudiera, lo hice, lo logré, la adversidad me demostró de lo que yo era capaz; era el momento de cambiar.

Y así fue como empecé a leer y estudiar lo que era una marca personal, cómo desarrollarla y para mi sorpresa, todo lo que leía era un viaje al pasado, a mis pupitres en la universidad, a escuchar la voz de todos mis maestros, a escucharme a mi misma en mis exposiciones y gracias a Dios que todo lo guardo, pues conservaba todos mis ensayos importantes a los que pude consultar.

Descubrí que era experta en todo eso que pensaba desconocía, era todo lo mismo, pero con otros términos y yo pensando que era puro mercadeo.

Yo soy especialista en reclutamiento y selección, capacitación y desarrollo, entrevistas, cultura y clima organizacional, entre muchas otras cosas, pero me había enfocado tanto en desenfocarme, que nada lo recordaba y sin esa crisis que me hizo buscar información, no hubiera recordado todo lo que ya sabía hacer.


Esa crisis me hizo ver todas mis fortalezas y mis debilidades, me hizo ver todo el tiempo y talento que estaba desperdiciando, sin ella no hubiera llegado al relanzamiento de mi blog, no estuviera creando el contenido que hoy con orgullo les hago, no me hubiera permitido crecer y hacer las paces conmigo.

Ahora entiendo por qué tantos dicen que detrás de toda crisis hay grandes oportunidades, la mía fue interna, debía tocar fondo para impulsarme hacia la superficie, debía perderme para reencontrar el camino, debía primero ayudarme, para poder ayudar a otros. Desde ese momento siento que fue el mismísimo Dios que me encaminó.

Te pido que no esperes tocar fondo, busca en ti, en qué eres verdaderamente buena/o y explótalo, no importa si vende menos o si te dan pocos likes, pues en menos de lo que piensas puedes dejar de estar aquí.

Hoy gracias a esa crisis existencial que casi me hace mandarlo todo a la mierda, encontré lo que todo el tiempo estuvo a mi lado, mi talento.

La crisis existencial que encaminó mi vida. | Story Time


Todo empezó en marzo 2019, grababa un video sobre bañadores y cuando veo esas fotos puedo perfectamente ver la tristeza en mi cara, el desgane, la desesperación.

No disfrutaba el contenido que estaba creando, no porque no quería hacer fotos en traje de baño o videos divertidos, me encanta, pero sabía que yo era más que eso, que mis capacidades eran muchas; quería compartir con otros las cosas que mi curiosidad me llevaba a descubrir, quería enseñar.

Pero las redes estaban llenas de disparates, la gente solo quería consumir videos divertidos, o hauls chinos o; disparates.

Empecé a no subir nada, a idear mil formas de hacer contenido que llamara la atención, que generara clicks y likes, necesitaba trabajar con marcas, yo también merecía crecer, ¿Por qué no lo hacía? Eso me drenaba.

Borré por completo de mi disco duro mi formación universitaria, muchas veces me descubrí actuando como si yo no hubiera estudiado nada, aun a sabiendas de que mi carrera me apasionaba y yo era excelentemente buena en ella, fui de las mejores de mi clase, mis profesores hablaban de mi con orgullo, yo sabía que era muy buena, yo amaba todo lo que sabía hacer, pero alguna parte de mi insistía en no recordarlo.


Y no quería rendirme otra vez, no quería buscar un trabajo de 8 a 5 para pagar facturas, ya lo hice hace tres años y nunca había sido tan infeliz; engaveté mi sueño por un trabajo de oficina y me convertí en una de esas empleadas que va desalmada a trabajar, llegaba a mi casa a llorar, a preguntarme por qué mi sueño no se podía cumplir si yo trabajaba duro.

Es cierto, había trabajado duro pero no con el enfoque adecuado, insistía en ser una más y no en explotar todos mis talentos independientemente de los likes o de si las marcas y agencias publicitarias solo veían números para contratarte. No fue hasta mayo 2019 cuando decidí voltear las cartas y para empezar de cero, me corté el cabello.

Sí, ese corte de cabello marcó el inicio del cambio que venía después de la tormenta de mi crisis existencial, pero en ese momento aun no lo sabía, aún faltaban cambios, físicos,  emocionales y mentales.

En julio una importante cadena de restaurantes me contacta para una publicidad, yo pensaba que era broma y para asegurarme que no lo fuera, llamé personalmente al número de la gerente de marca que aparecía al pie de firma en aquel correo, debía confirmarlo, pues yo no lo creía.

¿Por qué yo? Le pregunté
Porque nos gusta tu approach y tu sí comes pizza. Me contestó.

A los pequeños creadores de contenido como yo no nos llegan muchas contrataciones y mucho menos de grandes empresas como era esa. Se me llenan los ojos de lágrimas de recordar lo feliz que me sentí, lo emocionada que estaba de crear publicaciones que demostraran mi capacidad como creadora. Ese contenido es de las cosas que más he disfrutado hacer y no solo porque incluyera comer pizza.

Eso me retó a buscar más allá de las poses clásicas y los videos fingidos, fui yo en cada publicación y me siento muy orgullosa de lo que creé.

En ese momento todo estaba mal y pocas personas lo sabían, lloraba constantemente, dormía poco, comía muy mal y para colmo mi computadora se dañó, ahora no tenía ni cómo editar los videos que tampoco tenía deseos de grabar.

Un mes después, porque los Dioses estaban lanzando dados para que yo despertara, me escriben para que le haga una entrevista a la cantautora Covi Quintana, elegida entre los únicos tres medios en mi ciudad que la iban a entrevistar. ¡Qué gran honor! Pero yo no tenía cámara ni computadora, ¿Cómo lo haría? Decir no, no era una opción.

Mi pareja me ayudó en todo lo que pudo, consiguió un camarógrafo para que grabara la entrevista y yo la iba a editar en mi teléfono celular, como se pudiera, lo hice, lo logré, la adversidad me demostró de lo que yo era capaz; era el momento de cambiar.

Y así fue como empecé a leer y estudiar lo que era una marca personal, cómo desarrollarla y para mi sorpresa, todo lo que leía era un viaje al pasado, a mis pupitres en la universidad, a escuchar la voz de todos mis maestros, a escucharme a mi misma en mis exposiciones y gracias a Dios que todo lo guardo, pues conservaba todos mis ensayos importantes a los que pude consultar.

Descubrí que era experta en todo eso que pensaba desconocía, era todo lo mismo, pero con otros términos y yo pensando que era puro mercadeo.

Yo soy especialista en reclutamiento y selección, capacitación y desarrollo, entrevistas, cultura y clima organizacional, entre muchas otras cosas, pero me había enfocado tanto en desenfocarme, que nada lo recordaba y sin esa crisis que me hizo buscar información, no hubiera recordado todo lo que ya sabía hacer.


Esa crisis me hizo ver todas mis fortalezas y mis debilidades, me hizo ver todo el tiempo y talento que estaba desperdiciando, sin ella no hubiera llegado al relanzamiento de mi blog, no estuviera creando el contenido que hoy con orgullo les hago, no me hubiera permitido crecer y hacer las paces conmigo.

Ahora entiendo por qué tantos dicen que detrás de toda crisis hay grandes oportunidades, la mía fue interna, debía tocar fondo para impulsarme hacia la superficie, debía perderme para reencontrar el camino, debía primero ayudarme, para poder ayudar a otros. Desde ese momento siento que fue el mismísimo Dios que me encaminó.

Te pido que no esperes tocar fondo, busca en ti, en qué eres verdaderamente buena/o y explótalo, no importa si vende menos o si te dan pocos likes, pues en menos de lo que piensas puedes dejar de estar aquí.

Hoy gracias a esa crisis existencial que casi me hace mandarlo todo a la mierda, encontré lo que todo el tiempo estuvo a mi lado, mi talento.
El mes pasado estuve haciendo en Instagram un reto de una colega Blogger que se llama #TKIConecta, el mismo consiste en, anja, conectar a personas en las redes para que den a conocer sus proyectos y sus marcas personales, haciendo un reto por día.

Uno de ellos fue hablar de las tres herramientas principales con las que trabajas tu contenido y mi post fue guardado tantas veces y recibí tantos mensajes privados, que decidí extenderlo.

Hace años cuando inicié en el mundo digital, no existían herramientas para nada, Instagram solo permitía subir fotos tomadas con la app, no había ediciones, decoraciones, ¡NI VIDEOS! ¡Ay que tiempos tan oscuros! Pero en 10 años este cuento ha cambiado de manera insólita, hoy tenemos de todo y para todo.

Estas son las aplicaciones sin las que ElisaDuarteJ no existiría, sin ellas no soy nada, no creo contenido, no nothing.


•PicMonkey: Sin esta aplicación no existo, no soy nada, no hago nada. En esta, diseño absolutamente todo lo que ven en mis plataformas, logos, flyers, portadas videos y stories. La conocí por #MamaQuieroSerBlogger en el 2013 y era gratis, pero no hacía ni la cuarta parte de cosas que hace ahora.

Actualmente es de paga y tiene diferentes planes, pero entiendo que vale completamente la pena porque se puede hacer -repito- ABSOLUTAMENTE DE TODO y lo mejor es que te permite trabajar con vectores y png, es un Photoshop mezclado con illustrator online. Y me disculpan los que se ofendan, pero yo detesto canva… ¡Lo dije!

•Filmora Pro: Yo no tengo Mac, mi vieja laptop la pobre no iba a aguantar un programa de edición como final cut, así que por eso yo nunca ni he abierto ese programa. Cuando inicié YouTube yo editaba en movie maker, pero Windows se ha quedado atrás del último y no le ha dado la gana de actualizarlo.

Luego de probar con muchos editores incluyendo Sony Vegas que es el editor más pesado de la VIDA, di con Filmora; es completo y tiene muchos recursos pre hechos, lo que es maravilloso para principiantes.

Llevo 4 años usándolo y es una de mis mejores inversiones. Permite editar formato YouTube, stories, IGTV, Instagram normal y ahí también editaba mi podcast (audio).

Inshot: Es un editor de videos fremium que te permite hacer muchas cosas, cada actualización que hace te permite hacer más. Es donde acorto videos para los formatos adecuados, pongo música y también edito todos los stories chulísimos que a ustedes tanto les gustan. Está disponible tanto para IOS como Android.

*Pronto les haré tutoriales usando mis editores de video y Picmonkey.

•Apps de fotos: Yo pasé muchas con la edición de fotos, era bruta para eso, mi hermano que es fotógrafo vivía en pleito conmigo porque yo dañaba las fotos, ellas están en mi perfil de Instagram, pueden buscar los desastres de antes.

Con estas apps fue que mi Instagram game subió 30 niveles. AQUÍ PUEDE VER un artículo detalladiiiisimo con un tutorial de cómo edito mis fotos con cada una de ellas.

Blogger: Esta es la plataforma que aloja mi blog, este que están leyendo, es la original, de donde viene el término ser “Blogger” y “tener un blog”, casi todo el mundo inició aquí, pero muchos se cambiaron a otras plataformas más modernas y “sofisticadas”

Pero por alguna razón yo me quedo aquí, esta plataforma es de fácil acceso, es gratuita y me permite trabajar fácil manteniendo unido todos mis productos de Google. He intentado cambiarme a WordPress, la segunda plataforma más famosa, pero algo siempre me dice que me quede.

LineBreak: Este es el verdadero truco, los espacios en los captions de Instagram. Algo que yo detesto como amante a la lectura, es ver esos textos de Instagram todos pegados que uno no sabe dónde debe hacer la pausa y un día por casualidad, @TheBirdsPapaya una Blogger canadiense, compartió este truco y la amé con todo mi corazón.

Lo bueno que tiene este es que es online, es decir que no es una aplicación extra que debo bajar a mi teléfono y me ocupe más espacio.

Bitly: Originalmente su función principal era acortar los links, pasar por ejemplo de esto: 
https://www.elisaduartej.com/2020/04/el-pollo-frito-de-mi-papa-una-leccion.html
a esto:  https://bit.ly/SobreCompartir-edj

Esta herramienta me permite personalizar los enlaces y además rastrearlos, ya que tiene estadísticas que te permiten ver toda la actividad de tus links.

Bancos de imágenesEn la ignorancia y desconocimiento de lo que eran derechos de autor, fueron muchos los artículos que acompañé de fotos de Google y es que bueno en mis inicios eso no existía, en internet todo era de todos, pero gracias a los bancos de imágenes libres de derecho de autor y con alta calidad, he podido complementar todo mi trabajo. En ESTE ARTÍCULO puedes leer cuáles son mis favoritos y así te evitas un problema legal o de descrédito.

MailChimp: Uno de los errores que cometí en mi primera etapa como Blogger, fue nunca recolectar un solo email y gracias a MailChimp eso cambió. Esta herramienta freemium me permite enviar correos mejor estructurados y de manera automática a mis lectores, además de que me deja saber quiénes leen y quiénes no.

Pinterest: Recuerdo como ahora el instante que descubrí Pinterest, oh, Dios que adicción, pasaba horas viendo cosas bonitas y guardando manualidades que nunca logré hacer, pero como todo, esta aplicación evolucionó a una herramienta indispensable para bloggers.

Es además de donde saco la mayoría de inspiración, donde promociono todo el contenido y lo que me trae el mayor tráfico a mi blog. Hoy Pinterest es el aliado número uno del creador de contenido. Más adelante te enseñaré cómo usarlo para tus plataformas.


En estos tiempos cualquiera crea contenido, pero para hacerlo de una forma que atraiga lectores y te genere ingresos, hay que tener las herramientas adecuadas.

Hay de todo tipo y para todos los nichos, ya seas chef, fitness o beauty creator, hay infinidad de aplicaciones y en estos últimos 5 años las he usado casi todas, he depurado las que no me convienen o me ocupan mucho espacio y las que requieren cierto grado de conocimiento para usar.

Cuéntame cuál de estas usas o cuál otra me recomiendas, te leo.

Las 13 herramientas que te permitirán crear mejor contenido.

El mes pasado estuve haciendo en Instagram un reto de una colega Blogger que se llama #TKIConecta, el mismo consiste en, anja, conectar a personas en las redes para que den a conocer sus proyectos y sus marcas personales, haciendo un reto por día.

Uno de ellos fue hablar de las tres herramientas principales con las que trabajas tu contenido y mi post fue guardado tantas veces y recibí tantos mensajes privados, que decidí extenderlo.

Hace años cuando inicié en el mundo digital, no existían herramientas para nada, Instagram solo permitía subir fotos tomadas con la app, no había ediciones, decoraciones, ¡NI VIDEOS! ¡Ay que tiempos tan oscuros! Pero en 10 años este cuento ha cambiado de manera insólita, hoy tenemos de todo y para todo.

Estas son las aplicaciones sin las que ElisaDuarteJ no existiría, sin ellas no soy nada, no creo contenido, no nothing.


•PicMonkey: Sin esta aplicación no existo, no soy nada, no hago nada. En esta, diseño absolutamente todo lo que ven en mis plataformas, logos, flyers, portadas videos y stories. La conocí por #MamaQuieroSerBlogger en el 2013 y era gratis, pero no hacía ni la cuarta parte de cosas que hace ahora.

Actualmente es de paga y tiene diferentes planes, pero entiendo que vale completamente la pena porque se puede hacer -repito- ABSOLUTAMENTE DE TODO y lo mejor es que te permite trabajar con vectores y png, es un Photoshop mezclado con illustrator online. Y me disculpan los que se ofendan, pero yo detesto canva… ¡Lo dije!

•Filmora Pro: Yo no tengo Mac, mi vieja laptop la pobre no iba a aguantar un programa de edición como final cut, así que por eso yo nunca ni he abierto ese programa. Cuando inicié YouTube yo editaba en movie maker, pero Windows se ha quedado atrás del último y no le ha dado la gana de actualizarlo.

Luego de probar con muchos editores incluyendo Sony Vegas que es el editor más pesado de la VIDA, di con Filmora; es completo y tiene muchos recursos pre hechos, lo que es maravilloso para principiantes.

Llevo 4 años usándolo y es una de mis mejores inversiones. Permite editar formato YouTube, stories, IGTV, Instagram normal y ahí también editaba mi podcast (audio).

Inshot: Es un editor de videos fremium que te permite hacer muchas cosas, cada actualización que hace te permite hacer más. Es donde acorto videos para los formatos adecuados, pongo música y también edito todos los stories chulísimos que a ustedes tanto les gustan. Está disponible tanto para IOS como Android.

*Pronto les haré tutoriales usando mis editores de video y Picmonkey.

•Apps de fotos: Yo pasé muchas con la edición de fotos, era bruta para eso, mi hermano que es fotógrafo vivía en pleito conmigo porque yo dañaba las fotos, ellas están en mi perfil de Instagram, pueden buscar los desastres de antes.

Con estas apps fue que mi Instagram game subió 30 niveles. AQUÍ PUEDE VER un artículo detalladiiiisimo con un tutorial de cómo edito mis fotos con cada una de ellas.

Blogger: Esta es la plataforma que aloja mi blog, este que están leyendo, es la original, de donde viene el término ser “Blogger” y “tener un blog”, casi todo el mundo inició aquí, pero muchos se cambiaron a otras plataformas más modernas y “sofisticadas”

Pero por alguna razón yo me quedo aquí, esta plataforma es de fácil acceso, es gratuita y me permite trabajar fácil manteniendo unido todos mis productos de Google. He intentado cambiarme a WordPress, la segunda plataforma más famosa, pero algo siempre me dice que me quede.

LineBreak: Este es el verdadero truco, los espacios en los captions de Instagram. Algo que yo detesto como amante a la lectura, es ver esos textos de Instagram todos pegados que uno no sabe dónde debe hacer la pausa y un día por casualidad, @TheBirdsPapaya una Blogger canadiense, compartió este truco y la amé con todo mi corazón.

Lo bueno que tiene este es que es online, es decir que no es una aplicación extra que debo bajar a mi teléfono y me ocupe más espacio.

Bitly: Originalmente su función principal era acortar los links, pasar por ejemplo de esto: 
https://www.elisaduartej.com/2020/04/el-pollo-frito-de-mi-papa-una-leccion.html
a esto:  https://bit.ly/SobreCompartir-edj

Esta herramienta me permite personalizar los enlaces y además rastrearlos, ya que tiene estadísticas que te permiten ver toda la actividad de tus links.

Bancos de imágenesEn la ignorancia y desconocimiento de lo que eran derechos de autor, fueron muchos los artículos que acompañé de fotos de Google y es que bueno en mis inicios eso no existía, en internet todo era de todos, pero gracias a los bancos de imágenes libres de derecho de autor y con alta calidad, he podido complementar todo mi trabajo. En ESTE ARTÍCULO puedes leer cuáles son mis favoritos y así te evitas un problema legal o de descrédito.

MailChimp: Uno de los errores que cometí en mi primera etapa como Blogger, fue nunca recolectar un solo email y gracias a MailChimp eso cambió. Esta herramienta freemium me permite enviar correos mejor estructurados y de manera automática a mis lectores, además de que me deja saber quiénes leen y quiénes no.

Pinterest: Recuerdo como ahora el instante que descubrí Pinterest, oh, Dios que adicción, pasaba horas viendo cosas bonitas y guardando manualidades que nunca logré hacer, pero como todo, esta aplicación evolucionó a una herramienta indispensable para bloggers.

Es además de donde saco la mayoría de inspiración, donde promociono todo el contenido y lo que me trae el mayor tráfico a mi blog. Hoy Pinterest es el aliado número uno del creador de contenido. Más adelante te enseñaré cómo usarlo para tus plataformas.


En estos tiempos cualquiera crea contenido, pero para hacerlo de una forma que atraiga lectores y te genere ingresos, hay que tener las herramientas adecuadas.

Hay de todo tipo y para todos los nichos, ya seas chef, fitness o beauty creator, hay infinidad de aplicaciones y en estos últimos 5 años las he usado casi todas, he depurado las que no me convienen o me ocupan mucho espacio y las que requieren cierto grado de conocimiento para usar.

Cuéntame cuál de estas usas o cuál otra me recomiendas, te leo.


Trabajar con imágenes de calidad en tus plataformas es sumamente importante, aportan contenido de valor y belleza a tu trabajo, pero puede resultar difícil encontrarlas cuando no tienes un equipo de fotógrafos profesionales y no quieres andar por la vida plagiando el trabajo de nadie.

Tomar una imagen de Google y colgarla en tus artículos o publicaciones, es un error que en algún momento has cometido, yo también lo hice en aquellos tiempos en los que no existían las leyes de derechos de autor, pero ese es un error que hoy no puedes cometer ya que puede terminar en una demanda o une escándalo horrible.

Por eso hoy te traigo unos de mis secretos, dónde encontrar imágenes de calidad libres de derechos de autor.


En estas páginas encontrarás de todo, solo debes buscar con detenimiento y sobre todo en cada una de ellas, leer la política o licencia de uso, ya que varía entre una y otra.

Pixabay: Una de las primeras paginas en ofrecer un banco de imágenes gratuito y muy amplio.

Unsplash: Es en la actualidad la más popular ya que usaron la estrategia de asociarse con páginas de diseño como lo es Picmonkey. Es mi favorita y ahí hay absolutamente de todo, lo negativo de esta es que la imagen que usas puedes verla en mil blogs diferentes, por lo que debes saber buscar y si es necesario modificar al estilo de tu plataforma.

Getrefe: Esta tiene una especialidad es imágenes modernas con personas interactuando con tecnología, pero también encuentras otras cosas.

PicJumbo: Esta tiene una de las colecciones más grandes de imágenes, está dividida en imágenes gratis y de pago, al momento de descargar solo debes fijarte bien cuáles son gratis.

En este listado solo les he dejado las que más fotos gratis tienen y en las que es más fácil buscar ya que hay muchísimas otras páginas en las que debes por obligación suscribirte o pagar una mensualidad para poder usar las imágenes de manera comercial, es decir en flyers para eventos o publicidad en redes.

Los bancos de imágenes son un gran recurso para los que inician en el mundo digital o aún no cuentan con los recursos económicos para costearse la compra de fotografías.


Recuerda que debes prestar atención a las licencias de cada página para que no te veas ante ningún mal uso de las imágenes, pues aunque sean gratis, en muchas debes dar crédito de alguna forma.

Gracias a estos recursos, puedes empezar tu contenido digital sin la necesidad de invertir el dinero que aún no tienes, pero, sobre todo evitas el usar imágenes de otras personas o mortificarte porque tu contenido se ve blah sin ninguna imagen que vaya acorde.

Dónde encontrar imágenes GRATIS de calidad para blogs y redes.


Trabajar con imágenes de calidad en tus plataformas es sumamente importante, aportan contenido de valor y belleza a tu trabajo, pero puede resultar difícil encontrarlas cuando no tienes un equipo de fotógrafos profesionales y no quieres andar por la vida plagiando el trabajo de nadie.

Tomar una imagen de Google y colgarla en tus artículos o publicaciones, es un error que en algún momento has cometido, yo también lo hice en aquellos tiempos en los que no existían las leyes de derechos de autor, pero ese es un error que hoy no puedes cometer ya que puede terminar en una demanda o une escándalo horrible.

Por eso hoy te traigo unos de mis secretos, dónde encontrar imágenes de calidad libres de derechos de autor.


En estas páginas encontrarás de todo, solo debes buscar con detenimiento y sobre todo en cada una de ellas, leer la política o licencia de uso, ya que varía entre una y otra.

Pixabay: Una de las primeras paginas en ofrecer un banco de imágenes gratuito y muy amplio.

Unsplash: Es en la actualidad la más popular ya que usaron la estrategia de asociarse con páginas de diseño como lo es Picmonkey. Es mi favorita y ahí hay absolutamente de todo, lo negativo de esta es que la imagen que usas puedes verla en mil blogs diferentes, por lo que debes saber buscar y si es necesario modificar al estilo de tu plataforma.

Getrefe: Esta tiene una especialidad es imágenes modernas con personas interactuando con tecnología, pero también encuentras otras cosas.

PicJumbo: Esta tiene una de las colecciones más grandes de imágenes, está dividida en imágenes gratis y de pago, al momento de descargar solo debes fijarte bien cuáles son gratis.

En este listado solo les he dejado las que más fotos gratis tienen y en las que es más fácil buscar ya que hay muchísimas otras páginas en las que debes por obligación suscribirte o pagar una mensualidad para poder usar las imágenes de manera comercial, es decir en flyers para eventos o publicidad en redes.

Los bancos de imágenes son un gran recurso para los que inician en el mundo digital o aún no cuentan con los recursos económicos para costearse la compra de fotografías.


Recuerda que debes prestar atención a las licencias de cada página para que no te veas ante ningún mal uso de las imágenes, pues aunque sean gratis, en muchas debes dar crédito de alguna forma.

Gracias a estos recursos, puedes empezar tu contenido digital sin la necesidad de invertir el dinero que aún no tienes, pero, sobre todo evitas el usar imágenes de otras personas o mortificarte porque tu contenido se ve blah sin ninguna imagen que vaya acorde.

Mi papá hace el mejor pollo frito, a mis 36 aún no he comido otro que lo supere, el mío se acerca, pero todavía le falta.

Cuando era niña recuerdo que el día que tocaba cocinarlo era todo un evento en casa, en ese momento, para mí era solo algo divertido. Invitaba a varios niños del vecindario en que vivíamos a comer, todos con un muslo de pollo en su plato acompañado de arroz blanco y las deliciosas habichuelas que también él cocinaba.

Yo solo sabía que me estaba divirtiendo junto a mis amiguitos, a medida que fui creciendo fui entendiendo lo que pasaba. Esos niños quizás no tenían las mismas posibilidades que nosotros, mi papá lo sabía, yo no. Hoy agradezco haber tenido ese ejemplo.

Crecí sin ver desavenencia en los distintos estratos sociales, sin saber lo que eran ricos y pobres, compartiendo mis juguetes de navidad con todos, con emoción. Crecí sin entender la complejidad de por qué otros niños iban a escuelas diferentes a la mía o por qué no tenían acceso a un buen centro de salud como yo.

Mi padre caracterizado siempre en decirme las cosas de la manera más directa, a medida que yo preguntaba por esas desemejanzas, me iba explicando.

Dar a aquellos que no tienen ha sido uno de mis más anhelados sueños y siempre me detenía el “no tener suficiente”, el que “no me sobraba nada”, hasta que entendí que hay quienes tienen muchísimo menos que yo y que donde come uno, pueden comer dos o tres.

Dar solamente aquello que te sobra nunca fue compartir sino, dar limosna”. Alejandro Sanz.

Quién iba a pensar que iba a citar una canción de Sanz. 


Últimamente he pensado mucho en ese pollo frito, en como ese diminuto acto alegraba la vida de unos cuantos niños y en como todos podemos compartir algo de lo que tenemos, olvidarnos de las cantidades, de esa estúpida presión que hay hoy día en las redes.

Compartir es el secreto de la felicidad, exclama una frase común, la has escuchado miles de veces y hasta que no lo vives no la entiendes. A mi no me sobra nada, por el contrario, en ocasiones me ha faltado, pero compartirlo me llena el alma más allá de las palabras.

Hasta donde recuerdo Jesús repartió un pan, uno bastó para compartir, uno era más que suficiente y este es el momento de volver a lo verdaderamente importante

Te invito a compartir, piensa en una o dos personas que puedan necesitar cosas que para ti son básicas; leche o pañales para un bebé, arroz, legumbres y huevos o quizás medicamentos.

Yo estuve equivocada en pensar que necesitaba grandes recursos para ayudar, no necesitas publicarlo, el que tú sepas que ayudaste a alguien en un momento de necesidad, será más que suficiente.


El pollo frito de mi papá, una lección sobre compartir.

Mi papá hace el mejor pollo frito, a mis 36 aún no he comido otro que lo supere, el mío se acerca, pero todavía le falta.

Cuando era niña recuerdo que el día que tocaba cocinarlo era todo un evento en casa, en ese momento, para mí era solo algo divertido. Invitaba a varios niños del vecindario en que vivíamos a comer, todos con un muslo de pollo en su plato acompañado de arroz blanco y las deliciosas habichuelas que también él cocinaba.

Yo solo sabía que me estaba divirtiendo junto a mis amiguitos, a medida que fui creciendo fui entendiendo lo que pasaba. Esos niños quizás no tenían las mismas posibilidades que nosotros, mi papá lo sabía, yo no. Hoy agradezco haber tenido ese ejemplo.

Crecí sin ver desavenencia en los distintos estratos sociales, sin saber lo que eran ricos y pobres, compartiendo mis juguetes de navidad con todos, con emoción. Crecí sin entender la complejidad de por qué otros niños iban a escuelas diferentes a la mía o por qué no tenían acceso a un buen centro de salud como yo.

Mi padre caracterizado siempre en decirme las cosas de la manera más directa, a medida que yo preguntaba por esas desemejanzas, me iba explicando.

Dar a aquellos que no tienen ha sido uno de mis más anhelados sueños y siempre me detenía el “no tener suficiente”, el que “no me sobraba nada”, hasta que entendí que hay quienes tienen muchísimo menos que yo y que donde come uno, pueden comer dos o tres.

Dar solamente aquello que te sobra nunca fue compartir sino, dar limosna”. Alejandro Sanz.

Quién iba a pensar que iba a citar una canción de Sanz. 


Últimamente he pensado mucho en ese pollo frito, en como ese diminuto acto alegraba la vida de unos cuantos niños y en como todos podemos compartir algo de lo que tenemos, olvidarnos de las cantidades, de esa estúpida presión que hay hoy día en las redes.

Compartir es el secreto de la felicidad, exclama una frase común, la has escuchado miles de veces y hasta que no lo vives no la entiendes. A mi no me sobra nada, por el contrario, en ocasiones me ha faltado, pero compartirlo me llena el alma más allá de las palabras.

Hasta donde recuerdo Jesús repartió un pan, uno bastó para compartir, uno era más que suficiente y este es el momento de volver a lo verdaderamente importante

Te invito a compartir, piensa en una o dos personas que puedan necesitar cosas que para ti son básicas; leche o pañales para un bebé, arroz, legumbres y huevos o quizás medicamentos.

Yo estuve equivocada en pensar que necesitaba grandes recursos para ayudar, no necesitas publicarlo, el que tú sepas que ayudaste a alguien en un momento de necesidad, será más que suficiente.


Nervios, ansiedad, un poco de neurosis y una gran preocupación son algunas de las cosas que he sentido en las últimas semanas, el mundo en gran medida se detuvo y no estábamos preparados, nadie lo estaba, solo pasó.

No recuerdo nunca haberme quedado sin palabras como ahora, no saber de qué escribir o cómo escribir los miles de millones de cosas que pasan por mi cabeza.

He intentado ser productiva, compartir el contenido que estaba programado, pero la verdad es que no me he sentido bien.

Esta es la segunda quincena en cuarentena y la incertidumbre de no saber cuándo volveré a la normalidad me angustia, no saber cuándo podré volver a ver a mi mamá.

Las cosas van a cambiar para siempre, de eso estoy segura, a todos nos quedará un poco de esa neurosis cada vez que vayamos a abrazar o tocarnos la cara, esta es una “nueva realidad” que no quiero.

Ir al súper mercado era una de las cosas que mi pareja y yo disfrutábamos mucho hacer, ninguna sabe explicar muy bien por qué, pero amábamos ir al súper, era como un paseo, algo que se hace en familia, ahora la realidad es otra.
Me estresa, miro cada enlatado como una posible fuente de virus, me pregunto si la cajera se lavó las manos, si ella se ha expuesto con algún cliente y al final de la jornada debe ir con su familia.  Pienso con angustia en cada persona que debe trabajar y les agradezco con toda mi alma.

Me pregunto tantas cosas que no les encuentro respuestas y por eso te escribo, porque no eres la única persona con estos pensamientos, porque yo, que parezco tenerlo todo bajo control, también me desmorono.

Llego del supermercado nerviosa, desempaco todo con temor de que se me escape algún rinconcito de algún producto sin desinfectar y paso todo el día repasando mis pasos, calculando por todos los lados en que mi piel pudo haber estado expuesta y durante las siguientes 48 horas, mido estrictamente si me siento enferma de alguna forma.

Ya he somatizado, he sentido todos los síntomas del virus, al punto de no saber si realmente lo tuve o es también producto de la ansiedad que nunca antes en mi vida había sentido.

Pero luego agradezco todo lo que tengo, agradezco hasta la carcoma de mi casa, esa que me permite resguardarme y aislarme del mundo contaminado, hay quienes no tienen un lugar al que llamar casa; agradezco tener que comer, tener la posibilidad de aunque me estrese, ir al súper, hay quienes no tienen con qué comprar.

Agradezco mi salud, la que yo misma he puesto en riesgo con malos hábitos a lo largo de mi vida, agradezco poder tomar un medicamento cuando algún síntoma, producto o no de mi psiquis, se asoma en mi ventana.

Le doy a Dios las gracias cada segundo, con cada respiro, le agradezco que todavía puedo saborear la comida y el café sigue oliendo a café.

Y me doy cuenta que 12 días después de haber iniciado este escrito, han llegado las palabras, desordenadas, pero han llegado.

Mi maquillaje y mi closet han de pensar que me morí, no los he visitado mucho estos días y hasta la vecina que ponía la música molestosa extraño, ella también debe estar asustada; todos mis vecinos lo están pues no escucho ni los niños jugar, ni los perritos ladrar y el silencio sepulcral que nos acompaña pasadas las 5 de la tarde,  pareciera ser infinito.

Una de mis vecinas es médico y agradezco cada mañana cuando veo su vehículo llegar, agradezco su labor y quisiera tocarle la puerta y abrazarla, ella está sola, su familia al igual que la mía está lejos, ella debe más que yo necesitar un abrazo de su mamá.


He llorado de incertidumbre, de temor, he llorado por los proyectos que para este año tenía, pero he contenido muchas más lágrimas porque yo tengo mucho, demasiado.

Agradezco la tecnología, el poder ver a mi mamá y verle bien, verla reír hasta de nervios, preguntarle ideas para cocinar bacalao, verla lavar los vegetales una vez más, por si acaso y escuchar las recetas de remedios caseros que no prepararé.

¿Has pensado si esto hubiera pasado 10 años atrás? No me lo quiero imaginar, sin tecnología.

No sé cuándo esto volverá a la normalidad o si siquiera volverá, por lo pronto yo me quedo en casa, beso mi pareja mientras puedo, añoro los abrazos de mis amigos, el olor de mi mamá y me refugio en la fe esperanzada que de lo vamos a lograr, de que aprovecharemos esto como una enseñanza que nos quedará para toda la vida y aprendamos a vivir en esta nueva "COVID-ianidad". 



No te preocupes, yo tampoco sé cómo sentirme en cuarentena.

Nervios, ansiedad, un poco de neurosis y una gran preocupación son algunas de las cosas que he sentido en las últimas semanas, el mundo en gran medida se detuvo y no estábamos preparados, nadie lo estaba, solo pasó.

No recuerdo nunca haberme quedado sin palabras como ahora, no saber de qué escribir o cómo escribir los miles de millones de cosas que pasan por mi cabeza.

He intentado ser productiva, compartir el contenido que estaba programado, pero la verdad es que no me he sentido bien.

Esta es la segunda quincena en cuarentena y la incertidumbre de no saber cuándo volveré a la normalidad me angustia, no saber cuándo podré volver a ver a mi mamá.

Las cosas van a cambiar para siempre, de eso estoy segura, a todos nos quedará un poco de esa neurosis cada vez que vayamos a abrazar o tocarnos la cara, esta es una “nueva realidad” que no quiero.

Ir al súper mercado era una de las cosas que mi pareja y yo disfrutábamos mucho hacer, ninguna sabe explicar muy bien por qué, pero amábamos ir al súper, era como un paseo, algo que se hace en familia, ahora la realidad es otra.
Me estresa, miro cada enlatado como una posible fuente de virus, me pregunto si la cajera se lavó las manos, si ella se ha expuesto con algún cliente y al final de la jornada debe ir con su familia.  Pienso con angustia en cada persona que debe trabajar y les agradezco con toda mi alma.

Me pregunto tantas cosas que no les encuentro respuestas y por eso te escribo, porque no eres la única persona con estos pensamientos, porque yo, que parezco tenerlo todo bajo control, también me desmorono.

Llego del supermercado nerviosa, desempaco todo con temor de que se me escape algún rinconcito de algún producto sin desinfectar y paso todo el día repasando mis pasos, calculando por todos los lados en que mi piel pudo haber estado expuesta y durante las siguientes 48 horas, mido estrictamente si me siento enferma de alguna forma.

Ya he somatizado, he sentido todos los síntomas del virus, al punto de no saber si realmente lo tuve o es también producto de la ansiedad que nunca antes en mi vida había sentido.

Pero luego agradezco todo lo que tengo, agradezco hasta la carcoma de mi casa, esa que me permite resguardarme y aislarme del mundo contaminado, hay quienes no tienen un lugar al que llamar casa; agradezco tener que comer, tener la posibilidad de aunque me estrese, ir al súper, hay quienes no tienen con qué comprar.

Agradezco mi salud, la que yo misma he puesto en riesgo con malos hábitos a lo largo de mi vida, agradezco poder tomar un medicamento cuando algún síntoma, producto o no de mi psiquis, se asoma en mi ventana.

Le doy a Dios las gracias cada segundo, con cada respiro, le agradezco que todavía puedo saborear la comida y el café sigue oliendo a café.

Y me doy cuenta que 12 días después de haber iniciado este escrito, han llegado las palabras, desordenadas, pero han llegado.

Mi maquillaje y mi closet han de pensar que me morí, no los he visitado mucho estos días y hasta la vecina que ponía la música molestosa extraño, ella también debe estar asustada; todos mis vecinos lo están pues no escucho ni los niños jugar, ni los perritos ladrar y el silencio sepulcral que nos acompaña pasadas las 5 de la tarde,  pareciera ser infinito.

Una de mis vecinas es médico y agradezco cada mañana cuando veo su vehículo llegar, agradezco su labor y quisiera tocarle la puerta y abrazarla, ella está sola, su familia al igual que la mía está lejos, ella debe más que yo necesitar un abrazo de su mamá.


He llorado de incertidumbre, de temor, he llorado por los proyectos que para este año tenía, pero he contenido muchas más lágrimas porque yo tengo mucho, demasiado.

Agradezco la tecnología, el poder ver a mi mamá y verle bien, verla reír hasta de nervios, preguntarle ideas para cocinar bacalao, verla lavar los vegetales una vez más, por si acaso y escuchar las recetas de remedios caseros que no prepararé.

¿Has pensado si esto hubiera pasado 10 años atrás? No me lo quiero imaginar, sin tecnología.

No sé cuándo esto volverá a la normalidad o si siquiera volverá, por lo pronto yo me quedo en casa, beso mi pareja mientras puedo, añoro los abrazos de mis amigos, el olor de mi mamá y me refugio en la fe esperanzada que de lo vamos a lograr, de que aprovecharemos esto como una enseñanza que nos quedará para toda la vida y aprendamos a vivir en esta nueva "COVID-ianidad". 






a


ELISADUARTEJ

Soy soñadora, creo más de lo que debo en la gente, de temperamento muy fuerte pero de corazón noble, o eso dice mi mamá. Disfruto de las pequeñas cosas de la vida, amo los zapatos que no puedo comprar, pero también amo la comodidad de los que sí puedo. Este es mi mundo #PerfectamenteImperfecto y aquí quiero compartir contigo. ¡Conóceme!

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