Los seres humanos somos entes sociales, vinimos para vivir de a dos, para tener muchos amigos, la soledad y el encierro para la mayoría de nosotros, es destructiva; pero cuando se trata de una situación mundial que pone tu salud en riesgo, el factor ansiedad se apodera incluso de aquellos que nos gustaba estar solos.

Decidí salir porque esa ansiedad del encierro, ya me estaba haciendo una muy mala jugada físico y emocionalmente.

Mi única salida en esos largos meses ha sido al supermercado, ya era una actividad que tenía controlada, no tocar nada que no vaya a comprar, mantener distancia, desinfectarme las manos constantemente, e inmediatamente llegara a casa, lavar absolutamente todo, eso ya lo hacía a la perfección, ya no me daba miedo; ya no sentía que el Covid me iba a saltar en la cara y me infectaría.

Así que 8 meses después, decidí salir, necesitábamos, aunque fuera oler la playa, viajar en carretera, ver rostros que no fueran los empleados del súper, volvernos a sentir vivas y libres. Por lo que decidimos irnos a Puerto Plata.

turismointerno-puertoplata-elisaduartej

Cuando compartí algunas imágenes en Instagram, una chica me preguntó si ya no tenía miedo y pues la verdad tengo el mismo exacto miedo que el primer día, lo que he hecho en todo este tiempo, es aprender a cuidarme de manera extrema. Por lo que aquí te comparto los Do’s and Dont’s de hacer turismo interno en pandemia.

Llévate todo lo que puedas de la casa.

Si antes yo cargaba con cosas de mi casa ahora es el triple. Tengo muy claro que mi boca y mis manos son mi peor enemigo ante esta enfermedad, por lo que evitar consumir líquidos de otros lugares es de suma importancia. Estas son las cosas que me llevé:

Agua embotellada suficiente.

Bebidas gaseosas

Vasos reusables

Chucherías para comer

Papel toalla

Spray desinfectante

Alcohol en Spray

Gel antibacterial

Jabón líquido

Toallas desinfectantes

Neverita con hielo

Mascarillas extras


Ve a restaurantes que te brinden seguridad.

Este es un punto muy importante, ya para mí la opción de comer en “cualquier lugar” no existe, prefiero mil veces pagar más en un lugar “caro” que ahorrarme par de pesos en un lugar que no me brinde confianza. Por eso fuimos a lugares que yo viera con mis ojos que se estaban tomando las medidas de seguridad.

El primer día fuimos a desayunar por recomendación de una amiga, a Tío Pan Panadería, un restaurante que está en Puerto Plata. Lo primero que noté al llegar es que no estaba lleno de gente, eso es fundamental para mí, donde llegue y vea todas las mesas llenas, ni loca me siento.

En la entrada un empleado se encarga de tomarte la temperatura y todos tienen sus mascarillas puestas, la mesa es limpiada, pero y aquí es donde entra mi neurosis, de todas formas yo limpio mi mesa, como les digo para que no se sientan mal, lo hago por mi paz mental. Víctor, el mesero que nos atendió, fue extremadamente amable.


Ahí es donde sale el spray desinfectante y hace su entrada triunfal de limpieza. Ordenamos unos sándwiches y un café y aquí vuelve mi neurosis.

Para tomarme el café, limpié con alcohol tanto la cucharilla para endulzar el café, como el borde de la taza antes de poner mi boca, sí, así como lo lees.  En ese lugar fue el único que comimos el primer día de nuestra salida.


Lamentablemente aun no estoy preparada para dormir fuera de casa, y no es solo el dormir, es usar un baño que no sé si ha sido desinfectado correctamente luego de salir los ocupantes anteriores, pero muchísimo menos estoy preparada para meterme en una piscina. Eso lamentablemente no sé cuándo pueda volver a hacerlo, así que la primera noche regresamos a casa para volver hacia otra aventura el día siguiente.

Preparé de nuevo todas las cosas de llevarme, este segundo día y como nos íbamos más temprano que el anterior, decidí llevarme nuestro desayuno, así solo debíamos ir a un lugar a comer, una sola vez.

A todo esto, estoy tratando de tener el menos contacto posible con otras personas, con las pocas personas que tuvimos cierto contacto, mantenemos la distancia.

Fuimos a ver un lugar que ya habíamos visitado hace 20 años, el Templo de las Américas, que fue la iglesia donde se ofició la primera misa del “nuevo mundo” por allá por los 1400. Ahí tuvimos contacto con Cedeño, quien es el cuidador de la iglesia, pero en todo momento tuve mi mascarilla puesta y mantuvimos distancia.

 

A unos cuantos kilómetros está el famoso Fricolandia, que lógicamente no podíamos dejar de conocer. El lugar estaba repleto de gente y como sabrán yo no me iba a quedar. La vista desde ahí es hermosa, miras hacia el mar y te preguntas si realmente ese es tu país. Pero solo entramos a tomar algunas fotos y nos fuimos.


 

Así que decidimos volver hacia Puerto Plata y comer en el Green Jack, que es el restaurante del hotel Blue Jacktar. Ahí es donde les digo que, para seguridad, debemos considerar pagar un poquito más.

Todo estaba extremadamente limpio, las mesas separadas y no había mucha gente. Las meseras te limpian la mesa frente a ti, pero lógico mi spray también hizo su parte. Una vez que comimos, también le eché alcohol a los platos y tazas, como siempre digo, no sé si estoy enferma y dejo mis gérmenes infectados por ahí.



Algo que notamos es que el sábado había muchísimo menos personas en la calle que el domingo, así que cuando volvamos a salir, ya tenemos claro que será sábado o preferiblemente día de la semana.

Para muchos quizás mis precauciones sean extremas, pero es la forma en la que me siento segura y de verdad necesitaba salir de estas cuatro paredes, estaba física y emocionalmente desgastada, sin motivación, sin deseos de hacer nada más que devolver el tiempo para que nada de esto pasara, o adelantarlo para que termine rápido.

Si como yo quieres salir y aun no te atreves, toma en cuenta estas precauciones y hazlo, lamentablemente esta enfermedad no se sabe cuando termine y no podemos estar encerrados para siempre, porque los daños emocionales serán mayores.

Turismo interno en pandemia. ¿Cómo lo hice?

Los seres humanos somos entes sociales, vinimos para vivir de a dos, para tener muchos amigos, la soledad y el encierro para la mayoría de nosotros, es destructiva; pero cuando se trata de una situación mundial que pone tu salud en riesgo, el factor ansiedad se apodera incluso de aquellos que nos gustaba estar solos.

Decidí salir porque esa ansiedad del encierro, ya me estaba haciendo una muy mala jugada físico y emocionalmente.

Mi única salida en esos largos meses ha sido al supermercado, ya era una actividad que tenía controlada, no tocar nada que no vaya a comprar, mantener distancia, desinfectarme las manos constantemente, e inmediatamente llegara a casa, lavar absolutamente todo, eso ya lo hacía a la perfección, ya no me daba miedo; ya no sentía que el Covid me iba a saltar en la cara y me infectaría.

Así que 8 meses después, decidí salir, necesitábamos, aunque fuera oler la playa, viajar en carretera, ver rostros que no fueran los empleados del súper, volvernos a sentir vivas y libres. Por lo que decidimos irnos a Puerto Plata.

turismointerno-puertoplata-elisaduartej

Cuando compartí algunas imágenes en Instagram, una chica me preguntó si ya no tenía miedo y pues la verdad tengo el mismo exacto miedo que el primer día, lo que he hecho en todo este tiempo, es aprender a cuidarme de manera extrema. Por lo que aquí te comparto los Do’s and Dont’s de hacer turismo interno en pandemia.

Llévate todo lo que puedas de la casa.

Si antes yo cargaba con cosas de mi casa ahora es el triple. Tengo muy claro que mi boca y mis manos son mi peor enemigo ante esta enfermedad, por lo que evitar consumir líquidos de otros lugares es de suma importancia. Estas son las cosas que me llevé:

Agua embotellada suficiente.

Bebidas gaseosas

Vasos reusables

Chucherías para comer

Papel toalla

Spray desinfectante

Alcohol en Spray

Gel antibacterial

Jabón líquido

Toallas desinfectantes

Neverita con hielo

Mascarillas extras


Ve a restaurantes que te brinden seguridad.

Este es un punto muy importante, ya para mí la opción de comer en “cualquier lugar” no existe, prefiero mil veces pagar más en un lugar “caro” que ahorrarme par de pesos en un lugar que no me brinde confianza. Por eso fuimos a lugares que yo viera con mis ojos que se estaban tomando las medidas de seguridad.

El primer día fuimos a desayunar por recomendación de una amiga, a Tío Pan Panadería, un restaurante que está en Puerto Plata. Lo primero que noté al llegar es que no estaba lleno de gente, eso es fundamental para mí, donde llegue y vea todas las mesas llenas, ni loca me siento.

En la entrada un empleado se encarga de tomarte la temperatura y todos tienen sus mascarillas puestas, la mesa es limpiada, pero y aquí es donde entra mi neurosis, de todas formas yo limpio mi mesa, como les digo para que no se sientan mal, lo hago por mi paz mental. Víctor, el mesero que nos atendió, fue extremadamente amable.


Ahí es donde sale el spray desinfectante y hace su entrada triunfal de limpieza. Ordenamos unos sándwiches y un café y aquí vuelve mi neurosis.

Para tomarme el café, limpié con alcohol tanto la cucharilla para endulzar el café, como el borde de la taza antes de poner mi boca, sí, así como lo lees.  En ese lugar fue el único que comimos el primer día de nuestra salida.


Lamentablemente aun no estoy preparada para dormir fuera de casa, y no es solo el dormir, es usar un baño que no sé si ha sido desinfectado correctamente luego de salir los ocupantes anteriores, pero muchísimo menos estoy preparada para meterme en una piscina. Eso lamentablemente no sé cuándo pueda volver a hacerlo, así que la primera noche regresamos a casa para volver hacia otra aventura el día siguiente.

Preparé de nuevo todas las cosas de llevarme, este segundo día y como nos íbamos más temprano que el anterior, decidí llevarme nuestro desayuno, así solo debíamos ir a un lugar a comer, una sola vez.

A todo esto, estoy tratando de tener el menos contacto posible con otras personas, con las pocas personas que tuvimos cierto contacto, mantenemos la distancia.

Fuimos a ver un lugar que ya habíamos visitado hace 20 años, el Templo de las Américas, que fue la iglesia donde se ofició la primera misa del “nuevo mundo” por allá por los 1400. Ahí tuvimos contacto con Cedeño, quien es el cuidador de la iglesia, pero en todo momento tuve mi mascarilla puesta y mantuvimos distancia.

 

A unos cuantos kilómetros está el famoso Fricolandia, que lógicamente no podíamos dejar de conocer. El lugar estaba repleto de gente y como sabrán yo no me iba a quedar. La vista desde ahí es hermosa, miras hacia el mar y te preguntas si realmente ese es tu país. Pero solo entramos a tomar algunas fotos y nos fuimos.


 

Así que decidimos volver hacia Puerto Plata y comer en el Green Jack, que es el restaurante del hotel Blue Jacktar. Ahí es donde les digo que, para seguridad, debemos considerar pagar un poquito más.

Todo estaba extremadamente limpio, las mesas separadas y no había mucha gente. Las meseras te limpian la mesa frente a ti, pero lógico mi spray también hizo su parte. Una vez que comimos, también le eché alcohol a los platos y tazas, como siempre digo, no sé si estoy enferma y dejo mis gérmenes infectados por ahí.



Algo que notamos es que el sábado había muchísimo menos personas en la calle que el domingo, así que cuando volvamos a salir, ya tenemos claro que será sábado o preferiblemente día de la semana.

Para muchos quizás mis precauciones sean extremas, pero es la forma en la que me siento segura y de verdad necesitaba salir de estas cuatro paredes, estaba física y emocionalmente desgastada, sin motivación, sin deseos de hacer nada más que devolver el tiempo para que nada de esto pasara, o adelantarlo para que termine rápido.

Si como yo quieres salir y aun no te atreves, toma en cuenta estas precauciones y hazlo, lamentablemente esta enfermedad no se sabe cuando termine y no podemos estar encerrados para siempre, porque los daños emocionales serán mayores.

Sé que ahora nada parece tener sentido, que las fuerzas se te agotaron, que no parece haber salida, sé que lo único que quieres es no sentir más, no sufrir más, descansar.

Pero no te suicides todavía, van a pasar muchas cosas que quieres vivir, sentir. Hay lugares que quieres conocer y que vas a conocer, queda mucha gente por abrazar, muchos labios por besar y muchas personas de las cuales te vas a enamorar para luego preguntarte con una carcajada, que en qué estabas pensando.

Vendrán muchos cambios y te aseguro que quieres verlos, revoluciones pequeñas y grandes y sé que quieres contar que fuiste parte de esa historia, vendrá un presidente negro y luego otro anaranjado, sí, así es.

elisaduartej-blog.saludmental

Terminarás la universidad, otra y en otra carrera, así que no te preocupes más por la química orgánica y aunque las matemáticas por siempre te darán problemas, encontrarás un profesor que te ayudará a entenderla mejor y por él vas a decidir también enseñar las cosas que sabes hacer. ¡Sí! Vas a dar clases y tus estudiantes te querrán muchísimo.

Quizás nada de esto te lo deba decir, pero tendrás dos hermanos más y una sobrina que tendrá tantas cosas tuyas, que no los podrás creer.

Hay mucho por lo que vivir, aunque no lo veas ahora, sé cuánto te duele, cuánto te avergüenza y aunque te queda un camino largo te aseguro que valdrá la pena. Te esperan tantas risas, tantas madrugadas bailando con tus amigas, y te faltan tantas grandes amigas por conocer; te prometo que vale la pena quedarte.  Y no, no será fácil ni color de rosas, también te esperan lágrimas, muchas lágrimas, decepciones, despedidas, pero eso también es parte de la vida.

Por eso no te suicides todavía, vas a trabajar en lugares que ni te imaginas, incluso en TV, no con Isha pero algo es algo y ese amor bonito que tanto has soñado, también llegará y aunque no será perfecto, será lo mejor que te pasó en la vida.

notesuicides-elisaduartejblog

Por favor, no te suicides todavía, ni mañana, ni nunca; te prometo que vale la pena estar aquí, aunque no lo parezca, aunque no encuentres salida, aunque quizás nunca deje de doler, pero es tanto lo que vas a vivir que te prometo que vale la espera.

Confía en mí y mientras tanto, ese chico despeinado que está sentado junto a ti, háblale, mira qué lindo sonríe y dile todo lo que te acabo de decir, pues él tampoco puede suicidarse todavía, ni mañana, ni nunca.

 

No te suicides todavía, tengo cosas que contarte.

Sé que ahora nada parece tener sentido, que las fuerzas se te agotaron, que no parece haber salida, sé que lo único que quieres es no sentir más, no sufrir más, descansar.

Pero no te suicides todavía, van a pasar muchas cosas que quieres vivir, sentir. Hay lugares que quieres conocer y que vas a conocer, queda mucha gente por abrazar, muchos labios por besar y muchas personas de las cuales te vas a enamorar para luego preguntarte con una carcajada, que en qué estabas pensando.

Vendrán muchos cambios y te aseguro que quieres verlos, revoluciones pequeñas y grandes y sé que quieres contar que fuiste parte de esa historia, vendrá un presidente negro y luego otro anaranjado, sí, así es.

elisaduartej-blog.saludmental

Terminarás la universidad, otra y en otra carrera, así que no te preocupes más por la química orgánica y aunque las matemáticas por siempre te darán problemas, encontrarás un profesor que te ayudará a entenderla mejor y por él vas a decidir también enseñar las cosas que sabes hacer. ¡Sí! Vas a dar clases y tus estudiantes te querrán muchísimo.

Quizás nada de esto te lo deba decir, pero tendrás dos hermanos más y una sobrina que tendrá tantas cosas tuyas, que no los podrás creer.

Hay mucho por lo que vivir, aunque no lo veas ahora, sé cuánto te duele, cuánto te avergüenza y aunque te queda un camino largo te aseguro que valdrá la pena. Te esperan tantas risas, tantas madrugadas bailando con tus amigas, y te faltan tantas grandes amigas por conocer; te prometo que vale la pena quedarte.  Y no, no será fácil ni color de rosas, también te esperan lágrimas, muchas lágrimas, decepciones, despedidas, pero eso también es parte de la vida.

Por eso no te suicides todavía, vas a trabajar en lugares que ni te imaginas, incluso en TV, no con Isha pero algo es algo y ese amor bonito que tanto has soñado, también llegará y aunque no será perfecto, será lo mejor que te pasó en la vida.

notesuicides-elisaduartejblog

Por favor, no te suicides todavía, ni mañana, ni nunca; te prometo que vale la pena estar aquí, aunque no lo parezca, aunque no encuentres salida, aunque quizás nunca deje de doler, pero es tanto lo que vas a vivir que te prometo que vale la espera.

Confía en mí y mientras tanto, ese chico despeinado que está sentado junto a ti, háblale, mira qué lindo sonríe y dile todo lo que te acabo de decir, pues él tampoco puede suicidarse todavía, ni mañana, ni nunca.

 

Cuando me llega cualquier tipo de invitación y debajo de mi nombre dice: “Influencer”, inmediatamente mi reacción involuntaria es decir incluso en voz alta, “Blogger no influencer” y no lo digo en un tono despectivo, es que Bloguera es lo que soy, influenciar es lo que hago, hasta sin darme cuenta.

Para empezar, cualquiera puede ser influencer, pero no todos son, ni quieren, ni pueden ser Blogueros, porque no es tan fácil como se ve, como de igual forma, cualquiera puede ser fashionista pero no todos pueden ser estilistas de moda y así sucesivamente.

¿Por qué a todo el mundo se le dice “Blogger”?

El primer blog y bloguero de la historia surge un debate con dos personas. El primero para muchos es Justin Hall, un estudiante de la Universidad de Swarthmore, que creó links.net en 1994. Los primeros blogs hablaban sobre aspectos personales y tenían alguna sección de noticias.

La palabra “blog” es una contracción (unión) de las palabras “web log” del idioma inglés, en español significa bitácora web. Jorn Barger de Robotwisdom.com crea la palabra “weblog” en diciembre de 1997 para llamar a este nuevo tipo formato de publicación, aunque pudieran existir anteriores blogs, no se consideraban como tales.

Posteriormente esta palabra sufre una deformación al ser dividida como “we blog” por Peter Merholz. A partir de ese momento se popularizó la palabra «blog» haciendo referencia a un método de publicación en línea de historias escritas.

Sin embargo, la plataforma que cambió la historia y universalizó los blogs fue “Blogger”, creada por Pyra Labs y que en febrero de 2003 sería comprada por Google con más de un millón de usuarios. (1).

A partir del 2010 empezó en el mundo una oleada de blogs, en su mayoría personales, poemarios, diarios, de cocina, tecnológicos, universitarios y las dos categorías hasta el día de hoy más populares, los blogs de madres y los de moda.

Para el 2013 tener un blog se convirtió en la nueva tendencia y muchos, incluida yo, teníamos un blog de moda o belleza y es por lo que a toda persona que se dedica a la moda en redes sociales, se le dice “Blogger”, porque ahí inició todo.

Pero, tener un blog no es una tarea fácil, mantenerlo, trabajar con los códigos aun con todas las facilidades que hoy ofrece, hacer contenido propio constante y siempre tener contenido evergreen que traiga lectores nuevos y todo esto con el pequeño detalle de que cada día es menos la gente que quiere leer.

Hoy día, por la inmediatez del lector para recibir su información, nacieron lo “mini blogs” vía Instagram.  Una plataforma que en los últimos años ha crecido de manera exponencial, brindando al usuario más y más herramientas cada día, para evitar que este tenga que salir de la plataforma y así es como nacen los Instagramers.

De la misma forma que al que gestiona un blog se le llama “Blogger”, el creador de contenido que su plataforma principal es Instagram, pues es Instagramer, NO Blogger; como también están los Youtubers, TIktokers, Gamers (los que se especializan en videojuegos) y los Podcasters.

Entonces, ¿Qué es un influencer?

Hay pocas palabras en el mundo que yo odie más que esa, les confieso; pues entiendo que “Influencer” no es algo que se es, es algo que se hace, hasta sin quererlo.

Influencer es un término que se emplea cada vez con más frecuencia en los medios de comunicación. Sin embargo, el concepto no forma parte del diccionario que elabora la Real Academia Española (RAE), mientras que el término Blogger sí.

Se llama influencer a una personalidad pública que se hizo famosa a través de Internet y que encuentra en el ámbito digital su principal ámbito de influencia.

Por lo general un influencer es alguien capaz de viralizar contenidos: es decir, de multiplicar la difusión y la propagación de videos, imágenes, etc. Además, incide en las decisiones de consumo de sus admiradores, marcando tendencia. Por eso suelen ser figuras que contratan las empresas y las marcas para el desarrollo de campañas publicitarias ya que su fama garantiza la llegada de los anuncios a una gran cantidad de personas. (2)

Celebridad

Se les llama celebridad a personas ampliamente conocidas y reputadas que tienen un alto grado de atención por parte del gran público y de los medios de comunicación. Una «celebridad» es pues una «persona famosa». […]

Mientras que la fama es generalmente un requisito para alcanzar el estatus de «celebridad», no siempre es suficiente. Tiene que existir cierto nivel de interés público en la persona, que puede estar motivado o no con la razón, por lo cual esa persona es considerada famosa.

Una figura pública como un político o un empresario puede ser famoso, pero no convertirse en una verdadera celebridad, a menos que concrete o provoque o concentre el interés del público o de los medios de comunicación. (3)

Fama

La fama es la condición de aquel que es muy conocido y que, por lo general, suele ser recordado y aclamado. Quien tiene fama es calificado como famoso. (4)

El nivel de fama está influenciado por los intereses de las personas, alguien que sea famoso en un área que es de interés para mí, no necesariamente es conocido por alguien que no le interesan las mismas cosas.

El objetivo principal de esta publicación, además de educar, es también quitar un poco los estigmas, ser Blogger no implica más o menos valor que ser instagramer o Youtuber, cada área implica esfuerzo y lleva sus retos, unas más que otras, pero los llevan.

Como decía al inicio, yo soy bloguera, esa es mi especialidad y tengo una plataforma en la que escribo, instagramer es un trabajo igual de arduo y que yo no podría hacer, no tengo la paciencia ni las fuerzas que requiere crear contenido en imágenes, ni aguanto el estrés y esfuerzo que conlleva. A veces se me pasan largas semanas sin subir absolutamente nada a mi perfil de Instagram, pero por el contrario estoy constantemente publicando contenido en mi blog.

Así que de ahora en adelante, cuando te vayas a referir a alguien que sigues en las redes, ya sabrás qué nombre llamarle, ya que alguien puede ser famoso, pero no necesariamente influencer y viceversa.  

  

_________________________________________

FUENTES: 

(1)https://communityanalisis.com/historia-de-los-blogs-el-primer-blog-y-su-popularizacion/#:~:text=Los%20blogs%20tienen%20su%20origen,permit%C3%ADan%20a%20los%20usuarios%20leer

(2)https://definicion.de/influencer/

(3)https://es.wikipedia.org/wiki/Celebridad

(4)https://definicion.de/fama/


No soy influencer, soy bloguera. | Glosario de términos.

Cuando me llega cualquier tipo de invitación y debajo de mi nombre dice: “Influencer”, inmediatamente mi reacción involuntaria es decir incluso en voz alta, “Blogger no influencer” y no lo digo en un tono despectivo, es que Bloguera es lo que soy, influenciar es lo que hago, hasta sin darme cuenta.

Para empezar, cualquiera puede ser influencer, pero no todos son, ni quieren, ni pueden ser Blogueros, porque no es tan fácil como se ve, como de igual forma, cualquiera puede ser fashionista pero no todos pueden ser estilistas de moda y así sucesivamente.

¿Por qué a todo el mundo se le dice “Blogger”?

El primer blog y bloguero de la historia surge un debate con dos personas. El primero para muchos es Justin Hall, un estudiante de la Universidad de Swarthmore, que creó links.net en 1994. Los primeros blogs hablaban sobre aspectos personales y tenían alguna sección de noticias.

La palabra “blog” es una contracción (unión) de las palabras “web log” del idioma inglés, en español significa bitácora web. Jorn Barger de Robotwisdom.com crea la palabra “weblog” en diciembre de 1997 para llamar a este nuevo tipo formato de publicación, aunque pudieran existir anteriores blogs, no se consideraban como tales.

Posteriormente esta palabra sufre una deformación al ser dividida como “we blog” por Peter Merholz. A partir de ese momento se popularizó la palabra «blog» haciendo referencia a un método de publicación en línea de historias escritas.

Sin embargo, la plataforma que cambió la historia y universalizó los blogs fue “Blogger”, creada por Pyra Labs y que en febrero de 2003 sería comprada por Google con más de un millón de usuarios. (1).

A partir del 2010 empezó en el mundo una oleada de blogs, en su mayoría personales, poemarios, diarios, de cocina, tecnológicos, universitarios y las dos categorías hasta el día de hoy más populares, los blogs de madres y los de moda.

Para el 2013 tener un blog se convirtió en la nueva tendencia y muchos, incluida yo, teníamos un blog de moda o belleza y es por lo que a toda persona que se dedica a la moda en redes sociales, se le dice “Blogger”, porque ahí inició todo.

Pero, tener un blog no es una tarea fácil, mantenerlo, trabajar con los códigos aun con todas las facilidades que hoy ofrece, hacer contenido propio constante y siempre tener contenido evergreen que traiga lectores nuevos y todo esto con el pequeño detalle de que cada día es menos la gente que quiere leer.

Hoy día, por la inmediatez del lector para recibir su información, nacieron lo “mini blogs” vía Instagram.  Una plataforma que en los últimos años ha crecido de manera exponencial, brindando al usuario más y más herramientas cada día, para evitar que este tenga que salir de la plataforma y así es como nacen los Instagramers.

De la misma forma que al que gestiona un blog se le llama “Blogger”, el creador de contenido que su plataforma principal es Instagram, pues es Instagramer, NO Blogger; como también están los Youtubers, TIktokers, Gamers (los que se especializan en videojuegos) y los Podcasters.

Entonces, ¿Qué es un influencer?

Hay pocas palabras en el mundo que yo odie más que esa, les confieso; pues entiendo que “Influencer” no es algo que se es, es algo que se hace, hasta sin quererlo.

Influencer es un término que se emplea cada vez con más frecuencia en los medios de comunicación. Sin embargo, el concepto no forma parte del diccionario que elabora la Real Academia Española (RAE), mientras que el término Blogger sí.

Se llama influencer a una personalidad pública que se hizo famosa a través de Internet y que encuentra en el ámbito digital su principal ámbito de influencia.

Por lo general un influencer es alguien capaz de viralizar contenidos: es decir, de multiplicar la difusión y la propagación de videos, imágenes, etc. Además, incide en las decisiones de consumo de sus admiradores, marcando tendencia. Por eso suelen ser figuras que contratan las empresas y las marcas para el desarrollo de campañas publicitarias ya que su fama garantiza la llegada de los anuncios a una gran cantidad de personas. (2)

Celebridad

Se les llama celebridad a personas ampliamente conocidas y reputadas que tienen un alto grado de atención por parte del gran público y de los medios de comunicación. Una «celebridad» es pues una «persona famosa». […]

Mientras que la fama es generalmente un requisito para alcanzar el estatus de «celebridad», no siempre es suficiente. Tiene que existir cierto nivel de interés público en la persona, que puede estar motivado o no con la razón, por lo cual esa persona es considerada famosa.

Una figura pública como un político o un empresario puede ser famoso, pero no convertirse en una verdadera celebridad, a menos que concrete o provoque o concentre el interés del público o de los medios de comunicación. (3)

Fama

La fama es la condición de aquel que es muy conocido y que, por lo general, suele ser recordado y aclamado. Quien tiene fama es calificado como famoso. (4)

El nivel de fama está influenciado por los intereses de las personas, alguien que sea famoso en un área que es de interés para mí, no necesariamente es conocido por alguien que no le interesan las mismas cosas.

El objetivo principal de esta publicación, además de educar, es también quitar un poco los estigmas, ser Blogger no implica más o menos valor que ser instagramer o Youtuber, cada área implica esfuerzo y lleva sus retos, unas más que otras, pero los llevan.

Como decía al inicio, yo soy bloguera, esa es mi especialidad y tengo una plataforma en la que escribo, instagramer es un trabajo igual de arduo y que yo no podría hacer, no tengo la paciencia ni las fuerzas que requiere crear contenido en imágenes, ni aguanto el estrés y esfuerzo que conlleva. A veces se me pasan largas semanas sin subir absolutamente nada a mi perfil de Instagram, pero por el contrario estoy constantemente publicando contenido en mi blog.

Así que de ahora en adelante, cuando te vayas a referir a alguien que sigues en las redes, ya sabrás qué nombre llamarle, ya que alguien puede ser famoso, pero no necesariamente influencer y viceversa.  

  

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FUENTES: 

(1)https://communityanalisis.com/historia-de-los-blogs-el-primer-blog-y-su-popularizacion/#:~:text=Los%20blogs%20tienen%20su%20origen,permit%C3%ADan%20a%20los%20usuarios%20leer

(2)https://definicion.de/influencer/

(3)https://es.wikipedia.org/wiki/Celebridad

(4)https://definicion.de/fama/


Cuando decido salir a hacer cualquier diligencia de manera física es porque ya no hay más opciones, pues ante esta pandemia, cuando me toca salir, NI YO ME AGUANTO; me pongo histérica, siento un pánico indescriptible al estar fuera de mi casa, siento que todo puede estar contaminado, desinfecto absolutamente todo y me unto gel antibacterial cada dos segundos, soy una germofóbica con un toque de agorafóbica cualquiera.

Hace unas semanas, me dirigí a una empresa de servicios luego de hacer una reclamación por un aumento injustificado en mi facturación, casi al 100% de lo que acostumbro a pagar en todos los años con el servicio, creo que hasta donde sé, estaba en mi derecho.

Pero cuando llego a la oficina en cuestión, el empleado que me atendió se notaba indispuesto por decirlo de alguna manera y yo entendiendo perfectamente lo difícil del trabajo al servicio al cliente y que en esta situación debe ser peor, asumo que el joven está cansado, está casi llegando la hora de cerrar, debe estar harto de oír quejas.

Explico mi reclamación (por enésima vez) y automáticamente me responde que no puede hacer nada, no me da opciones, NADA y en cambio procede a preguntarme con toda la ironía y burla que usted se puede imaginar en la cara de un individuo: “¿Y usted está reclamando por tan poco dinero?”

Sentí el corazón caer de golpe a mis pies, sentí indignación, angustia, tristeza, eso fue lo que más sentí; pero mantuve la calma y le contesté, sacando fuerza de debajo de los pues para no llorar: “Ese es un comentario muy fuera de lugar”.

Mi pareja, que no acostumbra a eso, en este hogar la malgeniosa soy yo, le dice que le busque a un superior para continuar con la reclamación. Cabe destacar que el joven en ningún momento ha dejado de hacerme gestos, muecas o de reírse.

Le digo, mirándolo directo a sus ojos verdes, que él estaba en el trabajo equivocado, que de servicio al cliente él sabía muy poco. La encargada llega y lamento decir que tiene la misma actitud, le explico el comentario que el joven acaba de hacer y ella me responde: “Yo no lo escuché …. ¡¿QUÉ?! ¿Eso es de verdad lo que usted me va a responder?

Nadie sabe la situación de nadie y el año pasado, a mí no me sobraban ni 25 pesos, porque caras vemos, pero situaciones no conocemos.

Yo risueña, haciendo chistes en mis redes, posteando contenido, haciendo maestrías de ceremonias, dando clases y trabajando mucho, me vi en momentos muy oscuros en los que pensé que no saldría adelante y quizás su comentario me hizo recordarlos.

Ahora, no me faltan, tampoco me sobran, pero sé que de la misma forma que en un momento yo no los tenía, hay miles de personas que tampoco, quizás tú que me lees, has tenido momentos difíciles en los que apenas te ha alcanzado para alimentarte y te mantienes fuerte ante la vida.

Las apariencias engañan y como le dije al joven, yo quizás tenga pinta e’ rica, pero no lo soy.

Que la moraleja de esta historia sea esa, caras vemos, situaciones desconocemos, tienes toda una vida escuchando eso de no juzgar el libro por su portada, pero sigues viéndote ante situaciones en que lo haces.

Si la vida ya traía sus complicaciones, este año 2020 trajo consigo todas las pruebas que podían faltar, por eso ahora más que nunca debemos ser empáticos, dejar de creer que conoces todo sobre alguien por el simple hecho de verle unos cuantos segundos o porque le sigues en las redes.

Quizás esos pocos pesos por los que yo, justamente reclamaba, era el equivalente a toda una semana de alimentación en mi presupuesto, o era todo lo que tenía para el mes, quizás no era mi caso particular, pero sí el de muchas otras personas que se ven ante una situación similar.

Cada día, aproximadamente siete billones de personas experimentarán su vida desde perspectivas diferentes, porque otra vez, caras vemos, situaciones no sabemos.

“Normalicemos no necesitar saber por lo que esté pasando alguien para ser amables y compasivos”. Eunique.

Caras vemos, situaciones desconocemos. #StoryTime

Cuando decido salir a hacer cualquier diligencia de manera física es porque ya no hay más opciones, pues ante esta pandemia, cuando me toca salir, NI YO ME AGUANTO; me pongo histérica, siento un pánico indescriptible al estar fuera de mi casa, siento que todo puede estar contaminado, desinfecto absolutamente todo y me unto gel antibacterial cada dos segundos, soy una germofóbica con un toque de agorafóbica cualquiera.

Hace unas semanas, me dirigí a una empresa de servicios luego de hacer una reclamación por un aumento injustificado en mi facturación, casi al 100% de lo que acostumbro a pagar en todos los años con el servicio, creo que hasta donde sé, estaba en mi derecho.

Pero cuando llego a la oficina en cuestión, el empleado que me atendió se notaba indispuesto por decirlo de alguna manera y yo entendiendo perfectamente lo difícil del trabajo al servicio al cliente y que en esta situación debe ser peor, asumo que el joven está cansado, está casi llegando la hora de cerrar, debe estar harto de oír quejas.

Explico mi reclamación (por enésima vez) y automáticamente me responde que no puede hacer nada, no me da opciones, NADA y en cambio procede a preguntarme con toda la ironía y burla que usted se puede imaginar en la cara de un individuo: “¿Y usted está reclamando por tan poco dinero?”

Sentí el corazón caer de golpe a mis pies, sentí indignación, angustia, tristeza, eso fue lo que más sentí; pero mantuve la calma y le contesté, sacando fuerza de debajo de los pues para no llorar: “Ese es un comentario muy fuera de lugar”.

Mi pareja, que no acostumbra a eso, en este hogar la malgeniosa soy yo, le dice que le busque a un superior para continuar con la reclamación. Cabe destacar que el joven en ningún momento ha dejado de hacerme gestos, muecas o de reírse.

Le digo, mirándolo directo a sus ojos verdes, que él estaba en el trabajo equivocado, que de servicio al cliente él sabía muy poco. La encargada llega y lamento decir que tiene la misma actitud, le explico el comentario que el joven acaba de hacer y ella me responde: “Yo no lo escuché …. ¡¿QUÉ?! ¿Eso es de verdad lo que usted me va a responder?

Nadie sabe la situación de nadie y el año pasado, a mí no me sobraban ni 25 pesos, porque caras vemos, pero situaciones no conocemos.

Yo risueña, haciendo chistes en mis redes, posteando contenido, haciendo maestrías de ceremonias, dando clases y trabajando mucho, me vi en momentos muy oscuros en los que pensé que no saldría adelante y quizás su comentario me hizo recordarlos.

Ahora, no me faltan, tampoco me sobran, pero sé que de la misma forma que en un momento yo no los tenía, hay miles de personas que tampoco, quizás tú que me lees, has tenido momentos difíciles en los que apenas te ha alcanzado para alimentarte y te mantienes fuerte ante la vida.

Las apariencias engañan y como le dije al joven, yo quizás tenga pinta e’ rica, pero no lo soy.

Que la moraleja de esta historia sea esa, caras vemos, situaciones desconocemos, tienes toda una vida escuchando eso de no juzgar el libro por su portada, pero sigues viéndote ante situaciones en que lo haces.

Si la vida ya traía sus complicaciones, este año 2020 trajo consigo todas las pruebas que podían faltar, por eso ahora más que nunca debemos ser empáticos, dejar de creer que conoces todo sobre alguien por el simple hecho de verle unos cuantos segundos o porque le sigues en las redes.

Quizás esos pocos pesos por los que yo, justamente reclamaba, era el equivalente a toda una semana de alimentación en mi presupuesto, o era todo lo que tenía para el mes, quizás no era mi caso particular, pero sí el de muchas otras personas que se ven ante una situación similar.

Cada día, aproximadamente siete billones de personas experimentarán su vida desde perspectivas diferentes, porque otra vez, caras vemos, situaciones no sabemos.

“Normalicemos no necesitar saber por lo que esté pasando alguien para ser amables y compasivos”. Eunique.

Lisbeth era la estudiante más tímida de toda mi clase, el solo pararse a decir su nombre hacía que el cuerpo le temblara, su nivel de timidez y miedo escénico me sorprendía, sobre todo estando inscrita en un instituto de comunicación. 

La veía cada semana luchar contra sí misma, hacer su mayor esfuerzo hasta para alzar la mirada, pero ella quería estar ahí, ella deseaba aprender, crecer, ella quería vencer sus miedos, porque en la misma medida de su timidez, tenía la responsabilidad. 

Y llegó la asignación final; consistía en la presentación de un programa entre dos compañeras, pero la acompañante de Lisbeth no tenía el mismo grado de responsabilidad y por no haber hecho la tarea, decidió no ir a clases, Lisbeth tuvo que enfrentarse a sus miedos sola, frente a todos sus compañeros y se me eriza la piel de recordar ese momento.

Siempre traté de no presionarla, de llevarla a su propio ritmo pues sabia que iba más allá de la simple timidez, pero en esa clase final, estuve a punto de detenerla, era evidente que ella estaba conteniendo las lágrimas, que ella estaba haciendo un esfuerzo sobrenatural para continuar, para cumplir su asignación, porque ella era una alumna responsable, pero ante todo, ella quería hacerlo, lo necesitaba y lo hacía por ella misma.

historiaLisbeth-elisaduartej.com

Lisbeth recibió una ovación de pie y recordar el alivio en su rostro, su satisfacción, hace una gota de sal rodar por mi mejilla, ese día Lisbeth me dejó una de las lecciones más valiosas de mi vida.

¡Hazlo con miedo, pero hazlo! Ella no quería vivir con el arrepentimiento de “qué hubiera sido sí", ella quería vivir la experiencia de su clase y aun llena de miedos lo hizo.

Quizás tu y yo no sepamos lo que es el miedo escénico, personalmente nunca lo he sentido, agentada desde chiquita, como dicen en buen dominicano, pero sí tengo miedo de muchísimas otras cosas y quizás tú también.

Al final no se trata de vencer el miedo, eso puede que en su totalidad nunca pase y esperando el momento sigues perdiendo tiempo valioso. Hay que hacer, como Lisbeth, las cosas a pesar del miedo, con el miedo.

Es como mirar el miedo a la cara y decirle que se acomode, porque no te va a detener, aun con él, con su tormentosa compañía, harás las cosas.

Desde aquella clase Lisbeth guarda un lugar muy especial en mi memoria y cuando mis miedos deciden visitar, recuerdo aquel día, recuerdo su sonrisa a medias, pero también recuerdo su entereza. Ella llegó a mi clase para aprender, no sabiendo que, en la misma medida, nos enseñó mucho a todos los que la acompañamos aquellas cuatro semanas.

¡Hazlo con miedo, pero hazlo! La historia de Lisbeth.

Lisbeth era la estudiante más tímida de toda mi clase, el solo pararse a decir su nombre hacía que el cuerpo le temblara, su nivel de timidez y miedo escénico me sorprendía, sobre todo estando inscrita en un instituto de comunicación. 

La veía cada semana luchar contra sí misma, hacer su mayor esfuerzo hasta para alzar la mirada, pero ella quería estar ahí, ella deseaba aprender, crecer, ella quería vencer sus miedos, porque en la misma medida de su timidez, tenía la responsabilidad. 

Y llegó la asignación final; consistía en la presentación de un programa entre dos compañeras, pero la acompañante de Lisbeth no tenía el mismo grado de responsabilidad y por no haber hecho la tarea, decidió no ir a clases, Lisbeth tuvo que enfrentarse a sus miedos sola, frente a todos sus compañeros y se me eriza la piel de recordar ese momento.

Siempre traté de no presionarla, de llevarla a su propio ritmo pues sabia que iba más allá de la simple timidez, pero en esa clase final, estuve a punto de detenerla, era evidente que ella estaba conteniendo las lágrimas, que ella estaba haciendo un esfuerzo sobrenatural para continuar, para cumplir su asignación, porque ella era una alumna responsable, pero ante todo, ella quería hacerlo, lo necesitaba y lo hacía por ella misma.

historiaLisbeth-elisaduartej.com

Lisbeth recibió una ovación de pie y recordar el alivio en su rostro, su satisfacción, hace una gota de sal rodar por mi mejilla, ese día Lisbeth me dejó una de las lecciones más valiosas de mi vida.

¡Hazlo con miedo, pero hazlo! Ella no quería vivir con el arrepentimiento de “qué hubiera sido sí", ella quería vivir la experiencia de su clase y aun llena de miedos lo hizo.

Quizás tu y yo no sepamos lo que es el miedo escénico, personalmente nunca lo he sentido, agentada desde chiquita, como dicen en buen dominicano, pero sí tengo miedo de muchísimas otras cosas y quizás tú también.

Al final no se trata de vencer el miedo, eso puede que en su totalidad nunca pase y esperando el momento sigues perdiendo tiempo valioso. Hay que hacer, como Lisbeth, las cosas a pesar del miedo, con el miedo.

Es como mirar el miedo a la cara y decirle que se acomode, porque no te va a detener, aun con él, con su tormentosa compañía, harás las cosas.

Desde aquella clase Lisbeth guarda un lugar muy especial en mi memoria y cuando mis miedos deciden visitar, recuerdo aquel día, recuerdo su sonrisa a medias, pero también recuerdo su entereza. Ella llegó a mi clase para aprender, no sabiendo que, en la misma medida, nos enseñó mucho a todos los que la acompañamos aquellas cuatro semanas.

La cuarentena ha servido para que muchos se atrevan a lanzar nuevos proyectos y la mejor forma de promocionarlos es vía las redes sociales, por lo que decides enviar un mensaje privado a todos tus conocidos y uno que otro “influencer” con el que has tenido contacto; pero ese mensaje que enviaste no está surgiendo efecto, casi todos lo están ignorando y es porque lo estás enviando mal, algo más o menos como el siguiente ejemplo.

*linksuperlargodeunacuentadeInstagram

“Es un nuevo proyecto que estoy emprendiendo, entra y apóyame”

Ese mensaje es muy fácil de ignorar, ya que no me habla nada del proyecto y en cambio me da la orden, de entrar a una cuenta que no sé de qué trata o si me interesa conocer, con un enlace muy largo que al final no sé si me va a llevar a que me corrompan la cuenta. Tampoco sé si el mensaje está dirigido a MÍ o es un copy paste que se está enviando de manera masiva.

En las últimas semanas he recibido varios mensajes de este tipo, pero en lugar de ignorarlos, les he compartido los tips que hoy te comparto.

Captar la atención de un posible cliente es una cuestión de segundos.

Sí lamentablemente cada día es menos la gente que quiere leer o que tiene el tiempo para hacerlo, por eso la primera línea de ese mensaje es tan importante.

Yo que soy una persona que generalmente está haciendo muchas cosas hasta cuando no hace nada, no tengo el tiempo de entrar a un perfil para luego buscar qué es lo que estás promocionando. Por eso en ese primer mensaje debe estar la descripción de tu proyecto y el usuario que me lleve directamente a al perfil, si es uno diferente del cual me escribes.

Tu biografía es tu carta de presentación.

Cuando recibo este tipo de mensajes antes de todo visito el perfil desde el cual me escriben para no ignorarlo y darle el beneficio de la duda, pero me llevo la sorpresa de que en su biografía no dicen absolutamente nada relacionado al negocio, me encuentro la clásica biografía de “madre de tantos, amante de la naturaleza e hija favorita de Dios”, ninguna de esas cosas me vende nada en absoluto; lo que hará que yo salga de tu perfil e ignore todo.

No hagas esto con los Instagram DM’s de tu negocio.elisaduartej

Una vez tienes un negocio no puedes pensar que tu cuenta “personal” está completamente ajena a la de tu negocio, por eso debes siempre incluir en tu biografía el usuario de la cuenta y qué es, algo que no ocupa más de una línea.

“Hola Elisa, te escribo para presentarte mi nuevo proyecto, es una tienda de ropa de segunda mano en la que vendemos a excelentes precios y tenemos todas las tallas, si quieres conocer más, te invito a entrar a @TiendaDeSegunda y me cuentas qué te pareció, tu opinión es importante y me encantaría que la conocieras.”

En ese mensaje, en un pequeño párrafo, está todo lo que necesito, como posible clienta, conocer por el momento.

Primero, al usar el nombre de la persona a quien le escribes, le dejas saber que le escribes específicamente y no que estás enviando un mensaje copiado y pegado, aunque así sea, la personalización es muy importante cuando se trata de captar la atención de un posible cliente.

En la primera línea te digo qué es el proyecto, qué vendo y qué facilidades ofrezco, así como también el nombre de usuario con su arroba que, con un click, me va a llevar directo. Y finalmente te digo que me importa que lo visites y no solo que quiero venderte, una vez más, aunque vender sea la intención.

Tercero, en lugar de ordenarte que visites el perfil, cuando te digo de qué se trata, te creo la necesidad de entrar a ver. Curiosidad amigas mías, crear curiosidad.

Siempre debes pensar en que un mensaje mal elaborado es muy fácil de ignorar y no porque la persona quiera.

Finalmente, y muchísimo más importante, ¡NO ENVÍES NOTAS DE VOZ! Una nota de voz además de que quita tiempo, lo que la hace también fácil de ignorar, es una herramienta para usarse con personas a las que les tienes más confianza, no una que debas usar con un posible cliente. 

Debes tratar ese mensaje de la misma forma que tratas tu curiculum vitae cuando lo entregas a una empresa, en cuestiones de negocios cabe perfectamente una frase que siempre he dicho:

“No existen segundas oportunidades para dejar una buena primera impresión”

Así que la próxima vez que vayas a escribir ese mensaje de promoción o introducción de tu nuevo negocio, piensa en estos tips y me cuentas cómo te va.

No hagas esto con los Instagram DM’s de tu negocio.

La cuarentena ha servido para que muchos se atrevan a lanzar nuevos proyectos y la mejor forma de promocionarlos es vía las redes sociales, por lo que decides enviar un mensaje privado a todos tus conocidos y uno que otro “influencer” con el que has tenido contacto; pero ese mensaje que enviaste no está surgiendo efecto, casi todos lo están ignorando y es porque lo estás enviando mal, algo más o menos como el siguiente ejemplo.

*linksuperlargodeunacuentadeInstagram

“Es un nuevo proyecto que estoy emprendiendo, entra y apóyame”

Ese mensaje es muy fácil de ignorar, ya que no me habla nada del proyecto y en cambio me da la orden, de entrar a una cuenta que no sé de qué trata o si me interesa conocer, con un enlace muy largo que al final no sé si me va a llevar a que me corrompan la cuenta. Tampoco sé si el mensaje está dirigido a MÍ o es un copy paste que se está enviando de manera masiva.

En las últimas semanas he recibido varios mensajes de este tipo, pero en lugar de ignorarlos, les he compartido los tips que hoy te comparto.

Captar la atención de un posible cliente es una cuestión de segundos.

Sí lamentablemente cada día es menos la gente que quiere leer o que tiene el tiempo para hacerlo, por eso la primera línea de ese mensaje es tan importante.

Yo que soy una persona que generalmente está haciendo muchas cosas hasta cuando no hace nada, no tengo el tiempo de entrar a un perfil para luego buscar qué es lo que estás promocionando. Por eso en ese primer mensaje debe estar la descripción de tu proyecto y el usuario que me lleve directamente a al perfil, si es uno diferente del cual me escribes.

Tu biografía es tu carta de presentación.

Cuando recibo este tipo de mensajes antes de todo visito el perfil desde el cual me escriben para no ignorarlo y darle el beneficio de la duda, pero me llevo la sorpresa de que en su biografía no dicen absolutamente nada relacionado al negocio, me encuentro la clásica biografía de “madre de tantos, amante de la naturaleza e hija favorita de Dios”, ninguna de esas cosas me vende nada en absoluto; lo que hará que yo salga de tu perfil e ignore todo.

No hagas esto con los Instagram DM’s de tu negocio.elisaduartej

Una vez tienes un negocio no puedes pensar que tu cuenta “personal” está completamente ajena a la de tu negocio, por eso debes siempre incluir en tu biografía el usuario de la cuenta y qué es, algo que no ocupa más de una línea.

“Hola Elisa, te escribo para presentarte mi nuevo proyecto, es una tienda de ropa de segunda mano en la que vendemos a excelentes precios y tenemos todas las tallas, si quieres conocer más, te invito a entrar a @TiendaDeSegunda y me cuentas qué te pareció, tu opinión es importante y me encantaría que la conocieras.”

En ese mensaje, en un pequeño párrafo, está todo lo que necesito, como posible clienta, conocer por el momento.

Primero, al usar el nombre de la persona a quien le escribes, le dejas saber que le escribes específicamente y no que estás enviando un mensaje copiado y pegado, aunque así sea, la personalización es muy importante cuando se trata de captar la atención de un posible cliente.

En la primera línea te digo qué es el proyecto, qué vendo y qué facilidades ofrezco, así como también el nombre de usuario con su arroba que, con un click, me va a llevar directo. Y finalmente te digo que me importa que lo visites y no solo que quiero venderte, una vez más, aunque vender sea la intención.

Tercero, en lugar de ordenarte que visites el perfil, cuando te digo de qué se trata, te creo la necesidad de entrar a ver. Curiosidad amigas mías, crear curiosidad.

Siempre debes pensar en que un mensaje mal elaborado es muy fácil de ignorar y no porque la persona quiera.

Finalmente, y muchísimo más importante, ¡NO ENVÍES NOTAS DE VOZ! Una nota de voz además de que quita tiempo, lo que la hace también fácil de ignorar, es una herramienta para usarse con personas a las que les tienes más confianza, no una que debas usar con un posible cliente. 

Debes tratar ese mensaje de la misma forma que tratas tu curiculum vitae cuando lo entregas a una empresa, en cuestiones de negocios cabe perfectamente una frase que siempre he dicho:

“No existen segundas oportunidades para dejar una buena primera impresión”

Así que la próxima vez que vayas a escribir ese mensaje de promoción o introducción de tu nuevo negocio, piensa en estos tips y me cuentas cómo te va.

Ya estoy más cerca de los cuarenta que de los treinta, aunque mi humor mañanero siga siendo el mismo desde los veinte y todavía no me preocupan tanto las arrugas o las canas

El café nunca me ha quitado el sueño, pero lo tomo religiosamente cada mañana y todo el resto del día, con leche y que me permita saborear la amargura del grano que se dejó tostar al sol. Ya son 16 los años fumando y la mitad queriendo dejarlo, pero ahí vamos.

Mis estados de ánimo siguen más cambiantes que la luna, pero a mis 37 ya he aprendido a saber cuando vienen a saludar, sigo siendo la joven soñadora y la niña con miedos a cosas tan sencillas como la noche y tan complicadas como el fracaso.

He vivido en el mismo lugar por los últimos 9 años, pasándome la mayor parte del día sentada en el mismo lugar, mientras mi pequeña cocina, la mezcla entre plantas vivas y fallecidas y la carcoma en la vieja madera, me distraen la vista.

Tengo agenda, en ella llevo el esquema de mi procrastinado tiempo y días, en ella escribo esos sueños de niña, los anhelos de adulta y los proyectos que por falta de fortaleza no logro hacer.

A mis 37 igual que a los 14, repito la ropa con la que me siento cómoda y aun no logro hacer las paces con mi cuerpo. Mi perfume favorito sigue siendo ese que jamás he vuelto a encontrar.

Cuando me detengo a calcular la edad que tengo, que hace todos esos años llegué al mundo, no lo siento, no me siento una mujer de 37, aun me gusta el rosado, las caricaturas, las calcomanías, los parques de diversiones y las lucecitas en el techo de mi habitación.

No siento que la vida ni el tiempo se me agotan, aunque a veces la presión social me guiña el ojo escondida detrás de mi oreja, pero es que son demasiadas las cosas que aun quiero lograr, son demasiadas las veces que me sorprendo soñando como si tuviera 15, como si aun tuviera todo el tiempo del mundo y es eso exactamente lo que siento.

De niña recuerdo escuchar llegar a la treintena como un cuento de terror a media noche, cuanto se esperaba de los treinta, cuanto había que lograr antes de llegar ahí, que jodida presión nos montaban, hasta Shakira dijo que los hijos debían ser antes.

elisaduartej-yoalos37

No siento que debo dejar de usar ciertas prendas de vestir, de hacer ciertas cosas o que debo cambiar mi forma de pensar. La edad es solo un número que dice cuánto tiempo hace que nací, pero que para nada refleja lo que realmente he vivido y a mi me falta mucho por vivir.

Hay veinteañeros que les falta el espíritu que a muchos sesentones les reboza por las teñidas canas, y es que a mis veinte no tenía las ganas de vivir que tengo ahora.

Tampoco tengo ni la cuarta parte de las cosas que pensaba a esta edad tendría, así que también me sorprendo reprimiéndome el tiempo que he perdido, el talento desperdiciado, mientras le echo la culpa al miedo y me miro en el espejo que he puesto a mi lado para saber cuando es momento de peinarme y me digo en silencio que deje de perder el tiempo que se va agotando, aunque me contradiga.

No sé cuánto de eso me quede, tiempo; solo sé que a un mes y un día de mis 37, no me siento de 37.


Yo a mis 37, no me siento de 37.

Ya estoy más cerca de los cuarenta que de los treinta, aunque mi humor mañanero siga siendo el mismo desde los veinte y todavía no me preocupan tanto las arrugas o las canas

El café nunca me ha quitado el sueño, pero lo tomo religiosamente cada mañana y todo el resto del día, con leche y que me permita saborear la amargura del grano que se dejó tostar al sol. Ya son 16 los años fumando y la mitad queriendo dejarlo, pero ahí vamos.

Mis estados de ánimo siguen más cambiantes que la luna, pero a mis 37 ya he aprendido a saber cuando vienen a saludar, sigo siendo la joven soñadora y la niña con miedos a cosas tan sencillas como la noche y tan complicadas como el fracaso.

He vivido en el mismo lugar por los últimos 9 años, pasándome la mayor parte del día sentada en el mismo lugar, mientras mi pequeña cocina, la mezcla entre plantas vivas y fallecidas y la carcoma en la vieja madera, me distraen la vista.

Tengo agenda, en ella llevo el esquema de mi procrastinado tiempo y días, en ella escribo esos sueños de niña, los anhelos de adulta y los proyectos que por falta de fortaleza no logro hacer.

A mis 37 igual que a los 14, repito la ropa con la que me siento cómoda y aun no logro hacer las paces con mi cuerpo. Mi perfume favorito sigue siendo ese que jamás he vuelto a encontrar.

Cuando me detengo a calcular la edad que tengo, que hace todos esos años llegué al mundo, no lo siento, no me siento una mujer de 37, aun me gusta el rosado, las caricaturas, las calcomanías, los parques de diversiones y las lucecitas en el techo de mi habitación.

No siento que la vida ni el tiempo se me agotan, aunque a veces la presión social me guiña el ojo escondida detrás de mi oreja, pero es que son demasiadas las cosas que aun quiero lograr, son demasiadas las veces que me sorprendo soñando como si tuviera 15, como si aun tuviera todo el tiempo del mundo y es eso exactamente lo que siento.

De niña recuerdo escuchar llegar a la treintena como un cuento de terror a media noche, cuanto se esperaba de los treinta, cuanto había que lograr antes de llegar ahí, que jodida presión nos montaban, hasta Shakira dijo que los hijos debían ser antes.

elisaduartej-yoalos37

No siento que debo dejar de usar ciertas prendas de vestir, de hacer ciertas cosas o que debo cambiar mi forma de pensar. La edad es solo un número que dice cuánto tiempo hace que nací, pero que para nada refleja lo que realmente he vivido y a mi me falta mucho por vivir.

Hay veinteañeros que les falta el espíritu que a muchos sesentones les reboza por las teñidas canas, y es que a mis veinte no tenía las ganas de vivir que tengo ahora.

Tampoco tengo ni la cuarta parte de las cosas que pensaba a esta edad tendría, así que también me sorprendo reprimiéndome el tiempo que he perdido, el talento desperdiciado, mientras le echo la culpa al miedo y me miro en el espejo que he puesto a mi lado para saber cuando es momento de peinarme y me digo en silencio que deje de perder el tiempo que se va agotando, aunque me contradiga.

No sé cuánto de eso me quede, tiempo; solo sé que a un mes y un día de mis 37, no me siento de 37.


Pasé una gran parte de mi vida luchando por aceptación, porque los demás entendieran mi condición y estuvieran de acuerdo con ella, que comprendieran quién soy y por qué, que no lo elegí, pero de igual forma gasté mucha energía, hasta que entré en la etapa de entender que no debía exigir aceptación, lo único por lo que debía luchar, era por respeto.

Cuando pienso en aceptación y respeto siempre llega a mí, mi amiga Marta, es mi mejor amiga de la universidad, no recuerdo cómo nos hicimos amigas o cómo pudimos llegar a serlo con lo increíblemente diferentes que somos, pero ella veía en mi algo más allá, Marta veía mi corazón, veía a Elisa fuera de las rabietas y lo mal hablada y un día llegó con unos aretes de regalo, eso marcó el inicio de nuestra amistad.

Ella es católica, recuerdo que daba clases de catequesis y siempre estaba en algo relacionado con la iglesia, cerca de ella me cuidaba de hablar de mi condición, pues yo siempre he dado lo que quiero, respeto.

Pero ella, mi amiga religiosa fue, sin saberlo, quien me enseñó que no hay que aceptar para respetar. Yo sabía que por convicciones Marta no estaría nunca de acuerdo con mi condición, pero nunca me ha hecho sentir rechazada, ni a mí, ni a mi pareja, nos quiere a las dos por igual.

Esto es lo que ella piensa:

“Yo respeto tu preferencia sexual, pero no la acepto, una cosa no tiene que ver con la otra; en el sentido de que no estoy de acuerdo, pero eso no quita que respete quién eres. Dios dice en su palabra >Amaos los unos a los otros como yo os he amado, ama al prójimo como a ti mismo<.

El ser humano para amar tiene ciertas condiciones y le gusta condicionar cuando va a amar y si para amarte condiciono, ya deja de ser amor. Dios no ama el pecado, pero sí nos ama a nosotros y eso es lo que practico con ustedes, yo no amo su >pecado< pero sí las amo a ustedes. Según la biblia eso va contrario a la ley natural, >hombre y mujer lo creó< dice la palabra.

Pero ustedes son mis amigas, son seres humanos, porque ustedes >pequen< de manera distinta que yo, eso no me quita amarlas, porque todos somos pecadores, por eso dice una palabra >¿Por qué juzgas, porque pecas de manera distinta que yo?<  No somos quién para juzgar, eso es trabajo de Dios.

Y aunque sabes que quisiera que las cosas fueran diferentes y que vivieran como manda Dios, eso no me quita que las quiera y las valore como excelentes seres humanos que ustedes son.  

Yo tengo hijas y mañana cualquier cosa puede pasar y si sucede, jamás la voy a dejar de amar. Tu eres mi hermana, siempre te voy a amar y siempre te llevo en mis oraciones”

sobre respeto VS aceptación-elisaduartej

Cuando quiero que alguien ore por mi de corazón, pienso en ella, si estoy enferma o tengo algo importante que hacer, siempre quiero que ella me ponga en sus plegarias, porque tengo la seguridad de que nadie lo hará con el amor y la fe que ella lo hace.

El afecto que siento por ella es muy especial, es la amiga que no importa cuantos años pasen, sé que siempre estará ahí para mí. Marta me enseñó lo poderoso del amor incondicional, lo hermosa que es la fe y fue de las que también sin saberlo, influyó en mi relación con Dios.

Estoy dentro de ese pequeño grupo de integrantes de la comunidad LGBTIQ+ que entiende al que no entiende, son muchos los factores que influyen en la manera en que alguien “acepta” algo; religiosos, culturales, educacionales y finalmente e igual de válidos, personales.

Mi amiga me da lo más importante, me respeta, me ama por encima de cualquier diferencia ideológica que podamos tener y eso al final es lo que importa y  yo debo darle exactamente lo mismo que espero.

Date la oportunidad de amar a aquellos incluso que no podrás jamás aceptar, eso es lo que el mundo necesita, respetar la individualidad y amar más a pesar de diferencias.

Mi amiga Marta, una lección sobre respeto VS aceptación.

Pasé una gran parte de mi vida luchando por aceptación, porque los demás entendieran mi condición y estuvieran de acuerdo con ella, que comprendieran quién soy y por qué, que no lo elegí, pero de igual forma gasté mucha energía, hasta que entré en la etapa de entender que no debía exigir aceptación, lo único por lo que debía luchar, era por respeto.

Cuando pienso en aceptación y respeto siempre llega a mí, mi amiga Marta, es mi mejor amiga de la universidad, no recuerdo cómo nos hicimos amigas o cómo pudimos llegar a serlo con lo increíblemente diferentes que somos, pero ella veía en mi algo más allá, Marta veía mi corazón, veía a Elisa fuera de las rabietas y lo mal hablada y un día llegó con unos aretes de regalo, eso marcó el inicio de nuestra amistad.

Ella es católica, recuerdo que daba clases de catequesis y siempre estaba en algo relacionado con la iglesia, cerca de ella me cuidaba de hablar de mi condición, pues yo siempre he dado lo que quiero, respeto.

Pero ella, mi amiga religiosa fue, sin saberlo, quien me enseñó que no hay que aceptar para respetar. Yo sabía que por convicciones Marta no estaría nunca de acuerdo con mi condición, pero nunca me ha hecho sentir rechazada, ni a mí, ni a mi pareja, nos quiere a las dos por igual.

Esto es lo que ella piensa:

“Yo respeto tu preferencia sexual, pero no la acepto, una cosa no tiene que ver con la otra; en el sentido de que no estoy de acuerdo, pero eso no quita que respete quién eres. Dios dice en su palabra >Amaos los unos a los otros como yo os he amado, ama al prójimo como a ti mismo<.

El ser humano para amar tiene ciertas condiciones y le gusta condicionar cuando va a amar y si para amarte condiciono, ya deja de ser amor. Dios no ama el pecado, pero sí nos ama a nosotros y eso es lo que practico con ustedes, yo no amo su >pecado< pero sí las amo a ustedes. Según la biblia eso va contrario a la ley natural, >hombre y mujer lo creó< dice la palabra.

Pero ustedes son mis amigas, son seres humanos, porque ustedes >pequen< de manera distinta que yo, eso no me quita amarlas, porque todos somos pecadores, por eso dice una palabra >¿Por qué juzgas, porque pecas de manera distinta que yo?<  No somos quién para juzgar, eso es trabajo de Dios.

Y aunque sabes que quisiera que las cosas fueran diferentes y que vivieran como manda Dios, eso no me quita que las quiera y las valore como excelentes seres humanos que ustedes son.  

Yo tengo hijas y mañana cualquier cosa puede pasar y si sucede, jamás la voy a dejar de amar. Tu eres mi hermana, siempre te voy a amar y siempre te llevo en mis oraciones”

sobre respeto VS aceptación-elisaduartej

Cuando quiero que alguien ore por mi de corazón, pienso en ella, si estoy enferma o tengo algo importante que hacer, siempre quiero que ella me ponga en sus plegarias, porque tengo la seguridad de que nadie lo hará con el amor y la fe que ella lo hace.

El afecto que siento por ella es muy especial, es la amiga que no importa cuantos años pasen, sé que siempre estará ahí para mí. Marta me enseñó lo poderoso del amor incondicional, lo hermosa que es la fe y fue de las que también sin saberlo, influyó en mi relación con Dios.

Estoy dentro de ese pequeño grupo de integrantes de la comunidad LGBTIQ+ que entiende al que no entiende, son muchos los factores que influyen en la manera en que alguien “acepta” algo; religiosos, culturales, educacionales y finalmente e igual de válidos, personales.

Mi amiga me da lo más importante, me respeta, me ama por encima de cualquier diferencia ideológica que podamos tener y eso al final es lo que importa y  yo debo darle exactamente lo mismo que espero.

Date la oportunidad de amar a aquellos incluso que no podrás jamás aceptar, eso es lo que el mundo necesita, respetar la individualidad y amar más a pesar de diferencias.

Ser auténtico en un mundo que 24/7 te incita a la perfección no es fácil, lo sé, también pasé por ese proceso de dejar de mostrarme tal cual, en redes, lo que me provocó muchas amarguras y varias crisis existenciales.

Hay videos antiguos que no puedo ni mirar, fotos que mi sonrisa estaba tan fingida que incluso he pensado borrar, es mucho el contenido de valor que tuve que quitar de mi perfil porque nadie le daba like; está mal de mi parte, pero eso lo entendí cuando decidí hacer las paces conmigo y contigo, ya me explicaré.

Y es que el problema viene arraigado a aquellos ejemplos de “éxito” que vemos, a ese contenido “depurado” que la mayoría comparte. La familia, el tutorial, el hijo, el cabello, la comida, todo lo que veías era perfecto, sacado de un tablero de Pinterest y te sentías mal y decías que tú también debías mostrar esa perfección.

Pocos dicen lo que verdaderamente piensan, muchos hablan de lo que conviene o está en tendencia, los valores e ideales propios se suben a la balanza del like y se miden “asegún” tus seguidores.

Pero ¿Qué pasa si yo NO soy perfecta? El detalle está en que nadie lo es, ninguna de esas personas lo son, pues hay una enorme diferencia entre lo que se es y lo que se muestra, pues lo que se es, tiene demasiadas vertientes antes de ser compartido.

Absolutamente nadie tiene la vida tan perfecta como en sus redes, las parejas que no discuten nunca no existen y a NADIE le sale un tutorial de una, son muchas las tomas cortadas y son incontables los selfies de por medio para sacar el perfecto.

Pero el culpable de todo esto, eres tú, claro si te sirve el sombrero, por rechazar lo no perfecto. Muchos prefieren seguir aquello que no pueden tener, idolatrar la vida maravillosa de alguien sin interesarle cómo llegó ahí, sin interesarle sus luchas.

Beyonce dijo hace poco en un video colgado en sus redes que ella había ganado 20 y tantos Grammys, pero había perdido 46, nadie quiere saber los que perdió, solo se enfocan en los que ganó y esas pérdidas son también parte del éxito, eso me demuestra a mi que debo seguir trabajando, que debo también admirarla por aquello que ha batallado, pero no todos piensan como yo.

Por eso muchos esconden su imperfección, por miedo al rechazo, mis publicaciones más reales o las más educativas son las que menos alcance tienen.

En mis talleres de marca personal, intento dejarle en claro a los participantes que todo tu combo es parte de tu marca, incluso los defectos y complejos, esos serán los que lograrán crear identificación con personas que sientan o piensen lo mismo que tú.

Pero como sé que el mostrarnos tal cual es un proceso, aquí te dejo algunos consejos que debes tener presentes a la hora de hacerlo.

Aprende sobre ti.

Descubre quién verdaderamente eres y no quien intentas ser.

Aprecia y valora tu historia.

Deja de complacer a otros.

No te preocupes por lo que piensen o dirán.

Haz las paces contigo.

Confía en ti.

Deja de ver tu imperfección como un defecto.

Permítete y permítele a los demás conocer tu esencia.

No seas lo que crees los demás quieren ver de ti.

Lo más importante es que recuerdes que no puedes dejar de ser tu por presión exterior, por miedo al rechazo, por miedo a perder, cuando intentas complacer a los demás mostrando una imagen falsa o a medias, estás siendo desleal a ti, a lo que te define, a como fuiste creado.

Sí, aparecerán aquellos que no te acepten tal cual eres, pero la pregunta es, en tu vida offline, en tu casa, ¿Quieres personas que no te acepten tal cual eres?  Tus redes son parte de tu mundo, tampoco lo permitas ahí.

Cómo mostrar quien realmente eres en redes sociales

Ser auténtico en un mundo que 24/7 te incita a la perfección no es fácil, lo sé, también pasé por ese proceso de dejar de mostrarme tal cual, en redes, lo que me provocó muchas amarguras y varias crisis existenciales.

Hay videos antiguos que no puedo ni mirar, fotos que mi sonrisa estaba tan fingida que incluso he pensado borrar, es mucho el contenido de valor que tuve que quitar de mi perfil porque nadie le daba like; está mal de mi parte, pero eso lo entendí cuando decidí hacer las paces conmigo y contigo, ya me explicaré.

Y es que el problema viene arraigado a aquellos ejemplos de “éxito” que vemos, a ese contenido “depurado” que la mayoría comparte. La familia, el tutorial, el hijo, el cabello, la comida, todo lo que veías era perfecto, sacado de un tablero de Pinterest y te sentías mal y decías que tú también debías mostrar esa perfección.

Pocos dicen lo que verdaderamente piensan, muchos hablan de lo que conviene o está en tendencia, los valores e ideales propios se suben a la balanza del like y se miden “asegún” tus seguidores.

Pero ¿Qué pasa si yo NO soy perfecta? El detalle está en que nadie lo es, ninguna de esas personas lo son, pues hay una enorme diferencia entre lo que se es y lo que se muestra, pues lo que se es, tiene demasiadas vertientes antes de ser compartido.

Absolutamente nadie tiene la vida tan perfecta como en sus redes, las parejas que no discuten nunca no existen y a NADIE le sale un tutorial de una, son muchas las tomas cortadas y son incontables los selfies de por medio para sacar el perfecto.

Pero el culpable de todo esto, eres tú, claro si te sirve el sombrero, por rechazar lo no perfecto. Muchos prefieren seguir aquello que no pueden tener, idolatrar la vida maravillosa de alguien sin interesarle cómo llegó ahí, sin interesarle sus luchas.

Beyonce dijo hace poco en un video colgado en sus redes que ella había ganado 20 y tantos Grammys, pero había perdido 46, nadie quiere saber los que perdió, solo se enfocan en los que ganó y esas pérdidas son también parte del éxito, eso me demuestra a mi que debo seguir trabajando, que debo también admirarla por aquello que ha batallado, pero no todos piensan como yo.

Por eso muchos esconden su imperfección, por miedo al rechazo, mis publicaciones más reales o las más educativas son las que menos alcance tienen.

En mis talleres de marca personal, intento dejarle en claro a los participantes que todo tu combo es parte de tu marca, incluso los defectos y complejos, esos serán los que lograrán crear identificación con personas que sientan o piensen lo mismo que tú.

Pero como sé que el mostrarnos tal cual es un proceso, aquí te dejo algunos consejos que debes tener presentes a la hora de hacerlo.

Aprende sobre ti.

Descubre quién verdaderamente eres y no quien intentas ser.

Aprecia y valora tu historia.

Deja de complacer a otros.

No te preocupes por lo que piensen o dirán.

Haz las paces contigo.

Confía en ti.

Deja de ver tu imperfección como un defecto.

Permítete y permítele a los demás conocer tu esencia.

No seas lo que crees los demás quieren ver de ti.

Lo más importante es que recuerdes que no puedes dejar de ser tu por presión exterior, por miedo al rechazo, por miedo a perder, cuando intentas complacer a los demás mostrando una imagen falsa o a medias, estás siendo desleal a ti, a lo que te define, a como fuiste creado.

Sí, aparecerán aquellos que no te acepten tal cual eres, pero la pregunta es, en tu vida offline, en tu casa, ¿Quieres personas que no te acepten tal cual eres?  Tus redes son parte de tu mundo, tampoco lo permitas ahí.




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ELISADUARTEJ

Soy soñadora, creo más de lo que debo en la gente, de temperamento muy fuerte pero de corazón noble, o eso dice mi mamá. Disfruto de las pequeñas cosas de la vida, amo los zapatos que no puedo comprar, pero también amo la comodidad de los que sí puedo. Este es mi mundo #PerfectamenteImperfecto y aquí quiero compartir contigo. ¡Conóceme!

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