Personal

Ya estoy más cerca de los cuarenta que de los treinta, aunque mi humor mañanero siga siendo el mismo desde los veinte y todavía no me preocupan tanto las arrugas o las canas

El café nunca me ha quitado el sueño, pero lo tomo religiosamente cada mañana y todo el resto del día, con leche y que me permita saborear la amargura del grano que se dejó tostar al sol. Ya son 16 los años fumando y la mitad queriendo dejarlo, pero ahí vamos.

Mis estados de ánimo siguen más cambiantes que la luna, pero a mis 37 ya he aprendido a saber cuando vienen a saludar, sigo siendo la joven soñadora y la niña con miedos a cosas tan sencillas como la noche y tan complicadas como el fracaso.

He vivido en el mismo lugar por los últimos 9 años, pasándome la mayor parte del día sentada en el mismo lugar, mientras mi pequeña cocina, la mezcla entre plantas vivas y fallecidas y la carcoma en la vieja madera, me distraen la vista.

Tengo agenda, en ella llevo el esquema de mi procrastinado tiempo y días, en ella escribo esos sueños de niña, los anhelos de adulta y los proyectos que por falta de fortaleza no logro hacer.

A mis 37 igual que a los 14, repito la ropa con la que me siento cómoda y aun no logro hacer las paces con mi cuerpo. Mi perfume favorito sigue siendo ese que jamás he vuelto a encontrar.

Cuando me detengo a calcular la edad que tengo, que hace todos esos años llegué al mundo, no lo siento, no me siento una mujer de 37, aun me gusta el rosado, las caricaturas, las calcomanías, los parques de diversiones y las lucecitas en el techo de mi habitación.

No siento que la vida ni el tiempo se me agotan, aunque a veces la presión social me guiña el ojo escondida detrás de mi oreja, pero es que son demasiadas las cosas que aun quiero lograr, son demasiadas las veces que me sorprendo soñando como si tuviera 15, como si aun tuviera todo el tiempo del mundo y es eso exactamente lo que siento.

De niña recuerdo escuchar llegar a la treintena como un cuento de terror a media noche, cuanto se esperaba de los treinta, cuanto había que lograr antes de llegar ahí, que jodida presión nos montaban, hasta Shakira dijo que los hijos debían ser antes.

elisaduartej-yoalos37

No siento que debo dejar de usar ciertas prendas de vestir, de hacer ciertas cosas o que debo cambiar mi forma de pensar. La edad es solo un número que dice cuánto tiempo hace que nací, pero que para nada refleja lo que realmente he vivido y a mi me falta mucho por vivir.

Hay veinteañeros que les falta el espíritu que a muchos sesentones les reboza por las teñidas canas, y es que a mis veinte no tenía las ganas de vivir que tengo ahora.

Tampoco tengo ni la cuarta parte de las cosas que pensaba a esta edad tendría, así que también me sorprendo reprimiéndome el tiempo que he perdido, el talento desperdiciado, mientras le echo la culpa al miedo y me miro en el espejo que he puesto a mi lado para saber cuando es momento de peinarme y me digo en silencio que deje de perder el tiempo que se va agotando, aunque me contradiga.

No sé cuánto de eso me quede, tiempo; solo sé que a un mes y un día de mis 37, no me siento de 37.


Yo a mis 37, no me siento de 37.

Ya estoy más cerca de los cuarenta que de los treinta, aunque mi humor mañanero siga siendo el mismo desde los veinte y todavía no me preocupan tanto las arrugas o las canas

El café nunca me ha quitado el sueño, pero lo tomo religiosamente cada mañana y todo el resto del día, con leche y que me permita saborear la amargura del grano que se dejó tostar al sol. Ya son 16 los años fumando y la mitad queriendo dejarlo, pero ahí vamos.

Mis estados de ánimo siguen más cambiantes que la luna, pero a mis 37 ya he aprendido a saber cuando vienen a saludar, sigo siendo la joven soñadora y la niña con miedos a cosas tan sencillas como la noche y tan complicadas como el fracaso.

He vivido en el mismo lugar por los últimos 9 años, pasándome la mayor parte del día sentada en el mismo lugar, mientras mi pequeña cocina, la mezcla entre plantas vivas y fallecidas y la carcoma en la vieja madera, me distraen la vista.

Tengo agenda, en ella llevo el esquema de mi procrastinado tiempo y días, en ella escribo esos sueños de niña, los anhelos de adulta y los proyectos que por falta de fortaleza no logro hacer.

A mis 37 igual que a los 14, repito la ropa con la que me siento cómoda y aun no logro hacer las paces con mi cuerpo. Mi perfume favorito sigue siendo ese que jamás he vuelto a encontrar.

Cuando me detengo a calcular la edad que tengo, que hace todos esos años llegué al mundo, no lo siento, no me siento una mujer de 37, aun me gusta el rosado, las caricaturas, las calcomanías, los parques de diversiones y las lucecitas en el techo de mi habitación.

No siento que la vida ni el tiempo se me agotan, aunque a veces la presión social me guiña el ojo escondida detrás de mi oreja, pero es que son demasiadas las cosas que aun quiero lograr, son demasiadas las veces que me sorprendo soñando como si tuviera 15, como si aun tuviera todo el tiempo del mundo y es eso exactamente lo que siento.

De niña recuerdo escuchar llegar a la treintena como un cuento de terror a media noche, cuanto se esperaba de los treinta, cuanto había que lograr antes de llegar ahí, que jodida presión nos montaban, hasta Shakira dijo que los hijos debían ser antes.

elisaduartej-yoalos37

No siento que debo dejar de usar ciertas prendas de vestir, de hacer ciertas cosas o que debo cambiar mi forma de pensar. La edad es solo un número que dice cuánto tiempo hace que nací, pero que para nada refleja lo que realmente he vivido y a mi me falta mucho por vivir.

Hay veinteañeros que les falta el espíritu que a muchos sesentones les reboza por las teñidas canas, y es que a mis veinte no tenía las ganas de vivir que tengo ahora.

Tampoco tengo ni la cuarta parte de las cosas que pensaba a esta edad tendría, así que también me sorprendo reprimiéndome el tiempo que he perdido, el talento desperdiciado, mientras le echo la culpa al miedo y me miro en el espejo que he puesto a mi lado para saber cuando es momento de peinarme y me digo en silencio que deje de perder el tiempo que se va agotando, aunque me contradiga.

No sé cuánto de eso me quede, tiempo; solo sé que a un mes y un día de mis 37, no me siento de 37.


Pasé una gran parte de mi vida luchando por aceptación, porque los demás entendieran mi condición y estuvieran de acuerdo con ella, que comprendieran quién soy y por qué, que no lo elegí, pero de igual forma gasté mucha energía, hasta que entré en la etapa de entender que no debía exigir aceptación, lo único por lo que debía luchar, era por respeto.

Cuando pienso en aceptación y respeto siempre llega a mí, mi amiga Marta, es mi mejor amiga de la universidad, no recuerdo cómo nos hicimos amigas o cómo pudimos llegar a serlo con lo increíblemente diferentes que somos, pero ella veía en mi algo más allá, Marta veía mi corazón, veía a Elisa fuera de las rabietas y lo mal hablada y un día llegó con unos aretes de regalo, eso marcó el inicio de nuestra amistad.

Ella es católica, recuerdo que daba clases de catequesis y siempre estaba en algo relacionado con la iglesia, cerca de ella me cuidaba de hablar de mi condición, pues yo siempre he dado lo que quiero, respeto.

Pero ella, mi amiga religiosa fue, sin saberlo, quien me enseñó que no hay que aceptar para respetar. Yo sabía que por convicciones Marta no estaría nunca de acuerdo con mi condición, pero nunca me ha hecho sentir rechazada, ni a mí, ni a mi pareja, nos quiere a las dos por igual.

Esto es lo que ella piensa:

“Yo respeto tu preferencia sexual, pero no la acepto, una cosa no tiene que ver con la otra; en el sentido de que no estoy de acuerdo, pero eso no quita que respete quién eres. Dios dice en su palabra >Amaos los unos a los otros como yo os he amado, ama al prójimo como a ti mismo<.

El ser humano para amar tiene ciertas condiciones y le gusta condicionar cuando va a amar y si para amarte condiciono, ya deja de ser amor. Dios no ama el pecado, pero sí nos ama a nosotros y eso es lo que practico con ustedes, yo no amo su >pecado< pero sí las amo a ustedes. Según la biblia eso va contrario a la ley natural, >hombre y mujer lo creó< dice la palabra.

Pero ustedes son mis amigas, son seres humanos, porque ustedes >pequen< de manera distinta que yo, eso no me quita amarlas, porque todos somos pecadores, por eso dice una palabra >¿Por qué juzgas, porque pecas de manera distinta que yo?<  No somos quién para juzgar, eso es trabajo de Dios.

Y aunque sabes que quisiera que las cosas fueran diferentes y que vivieran como manda Dios, eso no me quita que las quiera y las valore como excelentes seres humanos que ustedes son.  

Yo tengo hijas y mañana cualquier cosa puede pasar y si sucede, jamás la voy a dejar de amar. Tu eres mi hermana, siempre te voy a amar y siempre te llevo en mis oraciones”

sobre respeto VS aceptación-elisaduartej

Cuando quiero que alguien ore por mi de corazón, pienso en ella, si estoy enferma o tengo algo importante que hacer, siempre quiero que ella me ponga en sus plegarias, porque tengo la seguridad de que nadie lo hará con el amor y la fe que ella lo hace.

El afecto que siento por ella es muy especial, es la amiga que no importa cuantos años pasen, sé que siempre estará ahí para mí. Marta me enseñó lo poderoso del amor incondicional, lo hermosa que es la fe y fue de las que también sin saberlo, influyó en mi relación con Dios.

Estoy dentro de ese pequeño grupo de integrantes de la comunidad LGBTIQ+ que entiende al que no entiende, son muchos los factores que influyen en la manera en que alguien “acepta” algo; religiosos, culturales, educacionales y finalmente e igual de válidos, personales.

Mi amiga me da lo más importante, me respeta, me ama por encima de cualquier diferencia ideológica que podamos tener y eso al final es lo que importa y  yo debo darle exactamente lo mismo que espero.

Date la oportunidad de amar a aquellos incluso que no podrás jamás aceptar, eso es lo que el mundo necesita, respetar la individualidad y amar más a pesar de diferencias.

Mi amiga Marta, una lección sobre respeto VS aceptación.

Pasé una gran parte de mi vida luchando por aceptación, porque los demás entendieran mi condición y estuvieran de acuerdo con ella, que comprendieran quién soy y por qué, que no lo elegí, pero de igual forma gasté mucha energía, hasta que entré en la etapa de entender que no debía exigir aceptación, lo único por lo que debía luchar, era por respeto.

Cuando pienso en aceptación y respeto siempre llega a mí, mi amiga Marta, es mi mejor amiga de la universidad, no recuerdo cómo nos hicimos amigas o cómo pudimos llegar a serlo con lo increíblemente diferentes que somos, pero ella veía en mi algo más allá, Marta veía mi corazón, veía a Elisa fuera de las rabietas y lo mal hablada y un día llegó con unos aretes de regalo, eso marcó el inicio de nuestra amistad.

Ella es católica, recuerdo que daba clases de catequesis y siempre estaba en algo relacionado con la iglesia, cerca de ella me cuidaba de hablar de mi condición, pues yo siempre he dado lo que quiero, respeto.

Pero ella, mi amiga religiosa fue, sin saberlo, quien me enseñó que no hay que aceptar para respetar. Yo sabía que por convicciones Marta no estaría nunca de acuerdo con mi condición, pero nunca me ha hecho sentir rechazada, ni a mí, ni a mi pareja, nos quiere a las dos por igual.

Esto es lo que ella piensa:

“Yo respeto tu preferencia sexual, pero no la acepto, una cosa no tiene que ver con la otra; en el sentido de que no estoy de acuerdo, pero eso no quita que respete quién eres. Dios dice en su palabra >Amaos los unos a los otros como yo os he amado, ama al prójimo como a ti mismo<.

El ser humano para amar tiene ciertas condiciones y le gusta condicionar cuando va a amar y si para amarte condiciono, ya deja de ser amor. Dios no ama el pecado, pero sí nos ama a nosotros y eso es lo que practico con ustedes, yo no amo su >pecado< pero sí las amo a ustedes. Según la biblia eso va contrario a la ley natural, >hombre y mujer lo creó< dice la palabra.

Pero ustedes son mis amigas, son seres humanos, porque ustedes >pequen< de manera distinta que yo, eso no me quita amarlas, porque todos somos pecadores, por eso dice una palabra >¿Por qué juzgas, porque pecas de manera distinta que yo?<  No somos quién para juzgar, eso es trabajo de Dios.

Y aunque sabes que quisiera que las cosas fueran diferentes y que vivieran como manda Dios, eso no me quita que las quiera y las valore como excelentes seres humanos que ustedes son.  

Yo tengo hijas y mañana cualquier cosa puede pasar y si sucede, jamás la voy a dejar de amar. Tu eres mi hermana, siempre te voy a amar y siempre te llevo en mis oraciones”

sobre respeto VS aceptación-elisaduartej

Cuando quiero que alguien ore por mi de corazón, pienso en ella, si estoy enferma o tengo algo importante que hacer, siempre quiero que ella me ponga en sus plegarias, porque tengo la seguridad de que nadie lo hará con el amor y la fe que ella lo hace.

El afecto que siento por ella es muy especial, es la amiga que no importa cuantos años pasen, sé que siempre estará ahí para mí. Marta me enseñó lo poderoso del amor incondicional, lo hermosa que es la fe y fue de las que también sin saberlo, influyó en mi relación con Dios.

Estoy dentro de ese pequeño grupo de integrantes de la comunidad LGBTIQ+ que entiende al que no entiende, son muchos los factores que influyen en la manera en que alguien “acepta” algo; religiosos, culturales, educacionales y finalmente e igual de válidos, personales.

Mi amiga me da lo más importante, me respeta, me ama por encima de cualquier diferencia ideológica que podamos tener y eso al final es lo que importa y  yo debo darle exactamente lo mismo que espero.

Date la oportunidad de amar a aquellos incluso que no podrás jamás aceptar, eso es lo que el mundo necesita, respetar la individualidad y amar más a pesar de diferencias.


Algo que agradezco infinitamente de mi educación es el hábito de la lectura, crecí rodeada de libros, libros de medicina tan grandes que les temía, como el Nelson, un enorme tratado de pediatría que irónicamente se llama igual que mi papá.

En mi hogar no había relajos de “lee ese libro y cuéntame qué te parece”, ¡Uh uh! Yo debía leer el libro y en el momento que menos esperaba me iban a hacer una pregunta relacionada a él y ay de mí si inventaba.

Antes de los 12 ya me había leído todos los cuentos escritos antes, durante y después del exilio de Bosch, “un niño” por siempre mi favorito y hasta el día de hoy no entiendo de qué trata Siddhartha de Hermann Hesse, tendré que volver a leerlo.

En el colegio teníamos con la maestra Doña Elba, la asignatura de Literatura, esa era aparte de Lengua Española, en donde debíamos leer y hacer una pequeña obra teatral de la historia del libro; estoy segura de que eso marcó finalmente mi amor por la lectura, participando incluso en una olimpíada. #NerdAlert


Uno de los primeros libros de los que me enamoré fue #ComoAguaParaChocolate de Laura Esquivel, recuerdo pasar horas en la biblioteca leyéndolo, preguntándome tantas cosas y despertando en mí tantas otras, siempre sentí que Tita y yo teníamos mucho en común, pues definitivamente mi resultado en la cocina depende en un 100% de cómo me sienta, claro tampoco es que voy a poner a nadie a llorar ni a comer cajas de fósforos. Este físicamente no lo tengo, lo leí hace más de 25 años.

Aquí podría también mencionar, La casa de bernarda Alba, La casa de los espíritus, Del amor y otros demonios y hasta Juventud en éxtasis, si, también me leí todos los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez.


#SopaDePolloParaElAlma de Jack Canfield & Mark Victor Hansen
Este es un libro que yo jamás, aun con lo cursi que soy, hubiera leído por voluntad propia, pues nunca he sido amante al género de superación personal, pero en una asignatura debíamos leerlo ¡Que error! ¡Cuánto llorar!

 Es una recopilación de relatos de todo tipo, supuestamente todos reales y aunque no lo sean, en cada historia encontré una lección, un consuelo o una respuesta a alguna inquietud existencial, algunas de las cuales incluso hasta hoy guardo. Es un libro adictivo que en pocos días leerás completo, historia tras historia.

Y sí, puede que sea tan cursi como todos los libros de superación personal, pero es uno que definitivamente agradezco haber tenido la asignación que me obligó a leerlo.


#Mis500Locos de Antonio Zaglul
Puede que este sea uno de mis libros más preciados, se lo tomé prestado a mi papá cuando inicié la carrera de psicología, el titulo me llamó la atención, pero su prólogo, escrito por el mismísimo autor, fue lo que me quebró en segundos y me hizo leerlo en tiempo récord.

Este narra la historia del director de un hospital psiquiátrico en mi país, el famoso hospital Padre Billini o mejor conocido como “El 28”, por ser ésta su ubicación. El autor llegó como director al hospital durante la dictadura y le entregaron 500 internos a su inventario “sus” 500 locos como él los llamaba.

Y aquí es donde yo me quedo corta de palabras, pues nada que yo les diga podrá igualarse a la experiencia que es leer este libro, el como te muestra la realidad de las enfermedades mentales y con el desprecio que muchos enfermos son tratados y eso era precisamente lo que él quería, que todos nos adentráramos al mundo en un manicomio, despertar la caridad hacia el enfermo y no verlo como un pordiosero, comprender la lógica del enfermo y al final, no temerles.

Si de todos estos libros solo pudiera recomendarte uno, sería éste.


#ComeRezaAma de Elizabeth Gilbert
Recuerdo como ahora cuando vi el tráiler de la película y exclamé con desesperación ¡Yo quiero verla! Pues sentía que estaba dirigida específicamente a mí. Al indagar descubrí el libro y una vez más grité ¡Quiero leerlo! Y por casualidad de la vida, mi pareja mientras caminaba en un súper mercado un 23 de diciembre, lo encontró.

Supongo que ya has visto la película, pero el libro es, como siempre, muchísimo mejor. Cuenta la historia real de una mujer con “la vida perfecta” que no se sentía bien con lo que tenía, ni su trabajo, ni su matrimonio ni nada y decide divorciarse del hombre perfecto, dejar su trabajo para ir en busca de los sueños que siempre guardó debajo de su cama en una caja, pero que se enfrenta a la realidad de su vida, del amor y de historias ajenas en el camino del auto descubrimiento y su reconciliación con Dios.

Este libro te muestra que no todos oramos de la misma forma y que Dios está más cerca de ti de lo que te han hecho creer.


#LosRenglonesTorcidosDeDios de Torcuato Luca de Tena 
Cuando leí este título pensaba que leería sobre las personas que tienen dudas o preguntas con respecto a los caminos de Dios, pues en ese momento de mi vida yo pertenecía a ese grupo, pero no, este también va de “locos”.

Para escribir el libro el autor, después de visitar diversos manicomios, ingresó en un hospital psiquiátrico de manera voluntaria, sí, para convivir como un “loco más entre los locos”; así que este libro narra lo que él vivió en su internamiento y todo lo que conoció, pero girando en torno a la figura principal de “Alice Gould” quien es una paciente que no se sabe si realmente tiene algún problema mental o si fue ingresada de manera injusta. ¿A que te está cautivando eh?

Es un libro hermoso, intrigante, con algo de suspenso y que por momentos te sientes un detective en busca de respuestas.



#LasTravesurasdeLaNiñamala de Mario Vargas Llosa 
Pensarán que con lo romántica que soy siempre estoy leyendo de amor y eso es casi nunca.
Este libro no sabría si describirlo como una historia de amor; bueno puede ser, pero no del todo recíproca. En esta novela de Vargas Llosa se habla del amor, pero bajo la premisa de “¿Cuál es el verdadero rostro del amor?”

Es cómico, triste, realista y embriagante, fue también de esos libros que no podía parar de leer. Cuenta la historia de un joven que decide realizar su sueño de vivir en otro país, pero que se reencuentra con un amor de adolescencia que le marcó la vida y se la cambiará para siempre.

Si el título dice niña mala, créanlo en todo el sentido de esas palabras.


#ElAlquimista de Paulo Coelho
Jamás, lean bien, jamás pensé que iba a leer este libro, me lo regalaron hace años y no recuerdo quién. No les puedo explicar con la fuerza y magnitud que yo rechazaba este libro, me parecía todo lo malo que te puede parecer un libro.

Pero por alguna extraña razón, el año pasado en medio de mi crisis existencial y sin tener muchos deseos de hacer nada, empecé a leerlo y solo les puedo decir que yo soy una alquimista.

Si eres un apersona que ha luchado por sus sueños, el poderoso mensaje que tiene este libro hará que te identifiques en demasía.

Le pido mis disculpas a “El Alquimista” por haberlo rechazado durante tanto tiempo.

#FalsaMemoria de Dean Koontz

Este es el libro que aun no termino de leer y está en mi vida como el amor de verano inconcluso del que jamás volvimos a saber, pues un querido amigo lo tomó prestado hace más de 10 años y aún lo espero.

Recuerdo que era como que, de suspenso, yo pasaba todo el día pegada de él y también tenía que ver con enfermedad mental y cosas así. Si algún día lo termino, les contaré cuál fue el final.



He leído muuuchos, muchos libros, unos muy malos, otros que dieron igual y otros que guardo conmigo como lingotes de oro en forma de papel. Leer siempre ha tenido el poder de transportarme, de centrarme, de hacerme conocer lugares a base de pura imaginación, quizás por eso es por lo que me gusta tanto escribir y que lo hago más o menos bien.

En mi adolescencia leer era lo más cercano a volar que tenía, hay personajes que viven en mi cabeza y que si hacen películas jamás las vería, pues no quiero borrar de mi mente la imagen que de ellos tengo.

Cuéntame cuál de estos has leído y cuáles otros me recomiendas.



Los 8 libros que te harán mejor ser humano. | My top Picks


Algo que agradezco infinitamente de mi educación es el hábito de la lectura, crecí rodeada de libros, libros de medicina tan grandes que les temía, como el Nelson, un enorme tratado de pediatría que irónicamente se llama igual que mi papá.

En mi hogar no había relajos de “lee ese libro y cuéntame qué te parece”, ¡Uh uh! Yo debía leer el libro y en el momento que menos esperaba me iban a hacer una pregunta relacionada a él y ay de mí si inventaba.

Antes de los 12 ya me había leído todos los cuentos escritos antes, durante y después del exilio de Bosch, “un niño” por siempre mi favorito y hasta el día de hoy no entiendo de qué trata Siddhartha de Hermann Hesse, tendré que volver a leerlo.

En el colegio teníamos con la maestra Doña Elba, la asignatura de Literatura, esa era aparte de Lengua Española, en donde debíamos leer y hacer una pequeña obra teatral de la historia del libro; estoy segura de que eso marcó finalmente mi amor por la lectura, participando incluso en una olimpíada. #NerdAlert


Uno de los primeros libros de los que me enamoré fue #ComoAguaParaChocolate de Laura Esquivel, recuerdo pasar horas en la biblioteca leyéndolo, preguntándome tantas cosas y despertando en mí tantas otras, siempre sentí que Tita y yo teníamos mucho en común, pues definitivamente mi resultado en la cocina depende en un 100% de cómo me sienta, claro tampoco es que voy a poner a nadie a llorar ni a comer cajas de fósforos. Este físicamente no lo tengo, lo leí hace más de 25 años.

Aquí podría también mencionar, La casa de bernarda Alba, La casa de los espíritus, Del amor y otros demonios y hasta Juventud en éxtasis, si, también me leí todos los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez.


#SopaDePolloParaElAlma de Jack Canfield & Mark Victor Hansen
Este es un libro que yo jamás, aun con lo cursi que soy, hubiera leído por voluntad propia, pues nunca he sido amante al género de superación personal, pero en una asignatura debíamos leerlo ¡Que error! ¡Cuánto llorar!

 Es una recopilación de relatos de todo tipo, supuestamente todos reales y aunque no lo sean, en cada historia encontré una lección, un consuelo o una respuesta a alguna inquietud existencial, algunas de las cuales incluso hasta hoy guardo. Es un libro adictivo que en pocos días leerás completo, historia tras historia.

Y sí, puede que sea tan cursi como todos los libros de superación personal, pero es uno que definitivamente agradezco haber tenido la asignación que me obligó a leerlo.


#Mis500Locos de Antonio Zaglul
Puede que este sea uno de mis libros más preciados, se lo tomé prestado a mi papá cuando inicié la carrera de psicología, el titulo me llamó la atención, pero su prólogo, escrito por el mismísimo autor, fue lo que me quebró en segundos y me hizo leerlo en tiempo récord.

Este narra la historia del director de un hospital psiquiátrico en mi país, el famoso hospital Padre Billini o mejor conocido como “El 28”, por ser ésta su ubicación. El autor llegó como director al hospital durante la dictadura y le entregaron 500 internos a su inventario “sus” 500 locos como él los llamaba.

Y aquí es donde yo me quedo corta de palabras, pues nada que yo les diga podrá igualarse a la experiencia que es leer este libro, el como te muestra la realidad de las enfermedades mentales y con el desprecio que muchos enfermos son tratados y eso era precisamente lo que él quería, que todos nos adentráramos al mundo en un manicomio, despertar la caridad hacia el enfermo y no verlo como un pordiosero, comprender la lógica del enfermo y al final, no temerles.

Si de todos estos libros solo pudiera recomendarte uno, sería éste.


#ComeRezaAma de Elizabeth Gilbert
Recuerdo como ahora cuando vi el tráiler de la película y exclamé con desesperación ¡Yo quiero verla! Pues sentía que estaba dirigida específicamente a mí. Al indagar descubrí el libro y una vez más grité ¡Quiero leerlo! Y por casualidad de la vida, mi pareja mientras caminaba en un súper mercado un 23 de diciembre, lo encontró.

Supongo que ya has visto la película, pero el libro es, como siempre, muchísimo mejor. Cuenta la historia real de una mujer con “la vida perfecta” que no se sentía bien con lo que tenía, ni su trabajo, ni su matrimonio ni nada y decide divorciarse del hombre perfecto, dejar su trabajo para ir en busca de los sueños que siempre guardó debajo de su cama en una caja, pero que se enfrenta a la realidad de su vida, del amor y de historias ajenas en el camino del auto descubrimiento y su reconciliación con Dios.

Este libro te muestra que no todos oramos de la misma forma y que Dios está más cerca de ti de lo que te han hecho creer.


#LosRenglonesTorcidosDeDios de Torcuato Luca de Tena 
Cuando leí este título pensaba que leería sobre las personas que tienen dudas o preguntas con respecto a los caminos de Dios, pues en ese momento de mi vida yo pertenecía a ese grupo, pero no, este también va de “locos”.

Para escribir el libro el autor, después de visitar diversos manicomios, ingresó en un hospital psiquiátrico de manera voluntaria, sí, para convivir como un “loco más entre los locos”; así que este libro narra lo que él vivió en su internamiento y todo lo que conoció, pero girando en torno a la figura principal de “Alice Gould” quien es una paciente que no se sabe si realmente tiene algún problema mental o si fue ingresada de manera injusta. ¿A que te está cautivando eh?

Es un libro hermoso, intrigante, con algo de suspenso y que por momentos te sientes un detective en busca de respuestas.



#LasTravesurasdeLaNiñamala de Mario Vargas Llosa 
Pensarán que con lo romántica que soy siempre estoy leyendo de amor y eso es casi nunca.
Este libro no sabría si describirlo como una historia de amor; bueno puede ser, pero no del todo recíproca. En esta novela de Vargas Llosa se habla del amor, pero bajo la premisa de “¿Cuál es el verdadero rostro del amor?”

Es cómico, triste, realista y embriagante, fue también de esos libros que no podía parar de leer. Cuenta la historia de un joven que decide realizar su sueño de vivir en otro país, pero que se reencuentra con un amor de adolescencia que le marcó la vida y se la cambiará para siempre.

Si el título dice niña mala, créanlo en todo el sentido de esas palabras.


#ElAlquimista de Paulo Coelho
Jamás, lean bien, jamás pensé que iba a leer este libro, me lo regalaron hace años y no recuerdo quién. No les puedo explicar con la fuerza y magnitud que yo rechazaba este libro, me parecía todo lo malo que te puede parecer un libro.

Pero por alguna extraña razón, el año pasado en medio de mi crisis existencial y sin tener muchos deseos de hacer nada, empecé a leerlo y solo les puedo decir que yo soy una alquimista.

Si eres un apersona que ha luchado por sus sueños, el poderoso mensaje que tiene este libro hará que te identifiques en demasía.

Le pido mis disculpas a “El Alquimista” por haberlo rechazado durante tanto tiempo.

#FalsaMemoria de Dean Koontz

Este es el libro que aun no termino de leer y está en mi vida como el amor de verano inconcluso del que jamás volvimos a saber, pues un querido amigo lo tomó prestado hace más de 10 años y aún lo espero.

Recuerdo que era como que, de suspenso, yo pasaba todo el día pegada de él y también tenía que ver con enfermedad mental y cosas así. Si algún día lo termino, les contaré cuál fue el final.



He leído muuuchos, muchos libros, unos muy malos, otros que dieron igual y otros que guardo conmigo como lingotes de oro en forma de papel. Leer siempre ha tenido el poder de transportarme, de centrarme, de hacerme conocer lugares a base de pura imaginación, quizás por eso es por lo que me gusta tanto escribir y que lo hago más o menos bien.

En mi adolescencia leer era lo más cercano a volar que tenía, hay personajes que viven en mi cabeza y que si hacen películas jamás las vería, pues no quiero borrar de mi mente la imagen que de ellos tengo.

Cuéntame cuál de estos has leído y cuáles otros me recomiendas.



En cualquier momento todos van a descubrir que eres un "fraude", que no perteneces, que no tienes preparación suficiente y que realmente no mereces algunas cosas que has logrado. ¿Te suena?

No te preocupes que mucha gente siente lo mismo o lo ha sentido en algún momento y eso se llama el fenómeno o síndrome del impostor. Se dice que aproximadamente el 70% de las personas han experimentado esta sensación en algún momento de sus vidas.

¿Qué es el síndrome del impostor?

Es la idea de que las cosas que has logrado han sido por simple suerte y no por tus talentos o capacidades.

Se habló por primera vez de esto en el 1978 por las psicólogas Pauline Rose Clance y Suzanne Imes, quienes en sus inicios teorizaron que las mujeres se veían especialmente afectadas por este síndrome.

Las minorías en general tendían a sentir más efectos del síndrome, ya que se les ha dicho a través de la historia que no son los suficientemente buenos o que “no deberían” hacer ciertas cosas, es también el caso de la mujer.

Pero luego de muchos años de estudio, descubrieron que los hombres también lo sienten y que sucede en todos los niveles sociales, en todas las carreras y hasta en estudiantes.

“No todo el que sufre del síndrome tiene la capacidad de reconocerlo, pero si escuchan a alguien más expresarlo o leen sobre el tema, sienten que por fin alguien entendió exactamente cómo se sienten”. Expresó en su estudio Pauline Rose Clance.

 “¿Cómo llegué aquí?”

“No soy lo suficientemente bueno”

 “No tengo la capacidad para este trabajo”

Son expresiones comunes de quienes lo padecen.

¿Cómo se manifiesta el síndrome?

“Recuerdo cuando obtuve mi primer trabajo en el área de Recursos Humanos, trabajaría como asistente en una importantísima empresa de telecomunicaciones de mi país.

Fui una de las mejores de mi clase, mis compañeras siempre acudían a mí por ayuda. Y aunque una parte de mi sabía que yo era muy buena, otra parte me decía que no, que yo no tenía la capacidad, que mi jefa se iba a dar cuenta que había personas con más capacidad que yo que merecían el puesto.

El primer día de trabajo sentí pánico, pensé irme, llamar a mi pareja y decirle que no podía hacerlo, pero había llegado ahí por la recomendación de un amigo y no podía defraudarlo.

Me quedé, superé el primer día y cuando llegué a casa, en silencio sonreí y me dije: ¡Elisa tú puedes, tú lo mereces, tu sí tienes la capacidad!, pero por un momento me sentí impostora de mis propios conocimientos.”

Hasta la fecha, esa fue una de mis mejores y más gratificantes experiencias de trabajo.

Lo mismo me pasa muchas veces con mis redes sociales, a veces pienso que hay quienes saben más que yo de ciertos temas, que no estoy lo suficientemente preparada porque no estudié mercadeo o algo así y aunque una vez más, de manera consciente conozco todas mis capacidades y el tiempo que invierto nutriéndome de estos temas, me siento una impostora. 


sindrome del impostor-elisaduartej

¿Qué determina quienes lo padecen o no?

Pienso que hay un factor importantísimo en la etapa del desarrollo humano y es el qué te dicen cuando estás creciendo. Hay quienes quizás no tengan las capacidades o los talentos para algo, pero son extremadamente buenos y exitosos en lo que hacen y esto se debe a que en su etapa del desarrollo le dijeron que sí lo merecían, que sí podían lograrlo; mientras que a quienes le dijeron lo contrario o simplemente no le dijeron nada, es el que con mayor facilidad podría padecer el fenómeno.

“Aquellas personas que vienen de un hogar de padres exitosos tienden a sentirse más presionados a conseguir el mismo nivel de éxito y podrían presentar síntomas del fenómeno, así como quienes crecieron recibiendo la presión de que debían esforzarse el doble para conseguir el éxito, ya que venían de familias con menos oportunidades.

Pero también resultó curioso encontrar que quienes padecían el fenómeno eran personas con grandes logros, jóvenes que habían alcanzado un buen puesto de trabajo, pero sentían que lo habían logrado por pura suerte y no por habilidades y temían que otros pudieran descubrirlo.”

¿Cómo saber si sufro el sindrome del impostor?

Perfeccionismo extremo: Tiendes a crearte expectativas sumamente altas y aun cuando cumplas el 90% de tus metas, vas a sentir que puedes conseguir más.

Complejo del experto: Antes de iniciar cualquier proyecto, sientes la necesidad de saber al extremo cualquier pizca de información y de lo contrario nunca te sientes al nivel del proyecto.



¿Cómo combatir el síndrome del impostor?

Hay una común frase en ingles que dice: “Fake it till you make it”, que dice fíngelo hasta que lo logres, que se ha convertido en el lema identificador de aquellos que sienten que deben fingir el éxito para conseguirlo o en este caso, no ser descubiertos. Pero el fenómeno del impostor está un 90% en tu mente, es algo contra lo que TÚ debes trabajar.

El primer paso es reconocer que te estás presionando más de lo normal y que no reconoces tu valía en su justa medida y de manera consciente, no se trata de atribuirte cosas que no sabes, es eso, reconocer lo que sabes y vales.

Reorganiza el cómo te ves: Pon sobre la mesa las cosas que sabes hacer y mira con objetividad lo que has logrado y ten claro que aquellos a tu alrededor no es que tienen más capacidades que tú, simplemente están conscientes de las que tienen.

Háblate con la misma amabilidad que les hablarías a otros. Si un amigo se acerca a ti y te dice que no se siente en la capacidad de realizar algo o ser merecedor/a de algún logro, tengo la seguridad que tú le dirías lo contrario, le animarías a ver su valía. Necesitas verte y hablarte en tercera persona, como si te estuvieras mirando desde afuera.

Dales valor a tus competencias más allá de los estudios. Muchas veces lo que no te permite ver tu valor es pensar que no has estudiado tanto como otros, que tus compañeros de trabajo tienen un diplomado que tú no, o que dominan un idioma que tú no has dominado.

Mira tus capacidades más allá de los niveles de estudio, la administración por competencias se enfoca en las cosas que sabes hacer, sin importar si las aprendiste o no en la universidad. Una habilidad es una habilidad, no importa de dónde venga.

Olvídate de la presión de los demás, incluso de tu familia. En la mayoría de los casos, tus padres han querido lo mejor para ti y es posible que te hayan presionado más de lo normal y es esa presión la que te ha hecho ponerla sobre ti. ¡Olvídate de eso! Haz las cosas por ti, no por complacer o llenar estándares de otros.

De ser necesario, busca ayuda profesional. Muchas veces el síndrome del impostor está arraigado a inseguridades que vienes cargando por un largo tiempo y un terapeuta puede ayudarte a identificar qué factores han influido en cómo te sientes con respecto a ti. Míralo como una mentoría que te ayudará a ver las cosas desde otra perspectiva.

Sentir que no encajas y tener momentos de dudas es normal, todos hemos sentido eso en algún momento de nuestras vidas, pero es importante no dejar que esas dudas controlen todo y te detengan, la meta es sentirnos merecedores y capaces de lo que tenemos.

Dudas puedes sentir, un momento impostor es posible, pero no una vida completa sintiendo que en cualquier momento todo se viene abajo.

A continuación, te dejo la prueba creada por Pauline Rose Clance para determinar si sufrimos el fenómeno del impostor. El mismo es una traducción del original y su uso comercial está totalmente prohibido.


Cuéntame, ¿Te has sentido un impostor? Te leo.


FUENTE Y CRÉDITOS: https://www.paulineroseclance.com/impostor_phenomenon.html

Síndrome del impostor. ¿Qué es y cómo combatirlo?

En cualquier momento todos van a descubrir que eres un "fraude", que no perteneces, que no tienes preparación suficiente y que realmente no mereces algunas cosas que has logrado. ¿Te suena?

No te preocupes que mucha gente siente lo mismo o lo ha sentido en algún momento y eso se llama el fenómeno o síndrome del impostor. Se dice que aproximadamente el 70% de las personas han experimentado esta sensación en algún momento de sus vidas.

¿Qué es el síndrome del impostor?

Es la idea de que las cosas que has logrado han sido por simple suerte y no por tus talentos o capacidades.

Se habló por primera vez de esto en el 1978 por las psicólogas Pauline Rose Clance y Suzanne Imes, quienes en sus inicios teorizaron que las mujeres se veían especialmente afectadas por este síndrome.

Las minorías en general tendían a sentir más efectos del síndrome, ya que se les ha dicho a través de la historia que no son los suficientemente buenos o que “no deberían” hacer ciertas cosas, es también el caso de la mujer.

Pero luego de muchos años de estudio, descubrieron que los hombres también lo sienten y que sucede en todos los niveles sociales, en todas las carreras y hasta en estudiantes.

“No todo el que sufre del síndrome tiene la capacidad de reconocerlo, pero si escuchan a alguien más expresarlo o leen sobre el tema, sienten que por fin alguien entendió exactamente cómo se sienten”. Expresó en su estudio Pauline Rose Clance.

 “¿Cómo llegué aquí?”

“No soy lo suficientemente bueno”

 “No tengo la capacidad para este trabajo”

Son expresiones comunes de quienes lo padecen.

¿Cómo se manifiesta el síndrome?

“Recuerdo cuando obtuve mi primer trabajo en el área de Recursos Humanos, trabajaría como asistente en una importantísima empresa de telecomunicaciones de mi país.

Fui una de las mejores de mi clase, mis compañeras siempre acudían a mí por ayuda. Y aunque una parte de mi sabía que yo era muy buena, otra parte me decía que no, que yo no tenía la capacidad, que mi jefa se iba a dar cuenta que había personas con más capacidad que yo que merecían el puesto.

El primer día de trabajo sentí pánico, pensé irme, llamar a mi pareja y decirle que no podía hacerlo, pero había llegado ahí por la recomendación de un amigo y no podía defraudarlo.

Me quedé, superé el primer día y cuando llegué a casa, en silencio sonreí y me dije: ¡Elisa tú puedes, tú lo mereces, tu sí tienes la capacidad!, pero por un momento me sentí impostora de mis propios conocimientos.”

Hasta la fecha, esa fue una de mis mejores y más gratificantes experiencias de trabajo.

Lo mismo me pasa muchas veces con mis redes sociales, a veces pienso que hay quienes saben más que yo de ciertos temas, que no estoy lo suficientemente preparada porque no estudié mercadeo o algo así y aunque una vez más, de manera consciente conozco todas mis capacidades y el tiempo que invierto nutriéndome de estos temas, me siento una impostora. 


sindrome del impostor-elisaduartej

¿Qué determina quienes lo padecen o no?

Pienso que hay un factor importantísimo en la etapa del desarrollo humano y es el qué te dicen cuando estás creciendo. Hay quienes quizás no tengan las capacidades o los talentos para algo, pero son extremadamente buenos y exitosos en lo que hacen y esto se debe a que en su etapa del desarrollo le dijeron que sí lo merecían, que sí podían lograrlo; mientras que a quienes le dijeron lo contrario o simplemente no le dijeron nada, es el que con mayor facilidad podría padecer el fenómeno.

“Aquellas personas que vienen de un hogar de padres exitosos tienden a sentirse más presionados a conseguir el mismo nivel de éxito y podrían presentar síntomas del fenómeno, así como quienes crecieron recibiendo la presión de que debían esforzarse el doble para conseguir el éxito, ya que venían de familias con menos oportunidades.

Pero también resultó curioso encontrar que quienes padecían el fenómeno eran personas con grandes logros, jóvenes que habían alcanzado un buen puesto de trabajo, pero sentían que lo habían logrado por pura suerte y no por habilidades y temían que otros pudieran descubrirlo.”

¿Cómo saber si sufro el sindrome del impostor?

Perfeccionismo extremo: Tiendes a crearte expectativas sumamente altas y aun cuando cumplas el 90% de tus metas, vas a sentir que puedes conseguir más.

Complejo del experto: Antes de iniciar cualquier proyecto, sientes la necesidad de saber al extremo cualquier pizca de información y de lo contrario nunca te sientes al nivel del proyecto.



¿Cómo combatir el síndrome del impostor?

Hay una común frase en ingles que dice: “Fake it till you make it”, que dice fíngelo hasta que lo logres, que se ha convertido en el lema identificador de aquellos que sienten que deben fingir el éxito para conseguirlo o en este caso, no ser descubiertos. Pero el fenómeno del impostor está un 90% en tu mente, es algo contra lo que TÚ debes trabajar.

El primer paso es reconocer que te estás presionando más de lo normal y que no reconoces tu valía en su justa medida y de manera consciente, no se trata de atribuirte cosas que no sabes, es eso, reconocer lo que sabes y vales.

Reorganiza el cómo te ves: Pon sobre la mesa las cosas que sabes hacer y mira con objetividad lo que has logrado y ten claro que aquellos a tu alrededor no es que tienen más capacidades que tú, simplemente están conscientes de las que tienen.

Háblate con la misma amabilidad que les hablarías a otros. Si un amigo se acerca a ti y te dice que no se siente en la capacidad de realizar algo o ser merecedor/a de algún logro, tengo la seguridad que tú le dirías lo contrario, le animarías a ver su valía. Necesitas verte y hablarte en tercera persona, como si te estuvieras mirando desde afuera.

Dales valor a tus competencias más allá de los estudios. Muchas veces lo que no te permite ver tu valor es pensar que no has estudiado tanto como otros, que tus compañeros de trabajo tienen un diplomado que tú no, o que dominan un idioma que tú no has dominado.

Mira tus capacidades más allá de los niveles de estudio, la administración por competencias se enfoca en las cosas que sabes hacer, sin importar si las aprendiste o no en la universidad. Una habilidad es una habilidad, no importa de dónde venga.

Olvídate de la presión de los demás, incluso de tu familia. En la mayoría de los casos, tus padres han querido lo mejor para ti y es posible que te hayan presionado más de lo normal y es esa presión la que te ha hecho ponerla sobre ti. ¡Olvídate de eso! Haz las cosas por ti, no por complacer o llenar estándares de otros.

De ser necesario, busca ayuda profesional. Muchas veces el síndrome del impostor está arraigado a inseguridades que vienes cargando por un largo tiempo y un terapeuta puede ayudarte a identificar qué factores han influido en cómo te sientes con respecto a ti. Míralo como una mentoría que te ayudará a ver las cosas desde otra perspectiva.

Sentir que no encajas y tener momentos de dudas es normal, todos hemos sentido eso en algún momento de nuestras vidas, pero es importante no dejar que esas dudas controlen todo y te detengan, la meta es sentirnos merecedores y capaces de lo que tenemos.

Dudas puedes sentir, un momento impostor es posible, pero no una vida completa sintiendo que en cualquier momento todo se viene abajo.

A continuación, te dejo la prueba creada por Pauline Rose Clance para determinar si sufrimos el fenómeno del impostor. El mismo es una traducción del original y su uso comercial está totalmente prohibido.


Cuéntame, ¿Te has sentido un impostor? Te leo.


FUENTE Y CRÉDITOS: https://www.paulineroseclance.com/impostor_phenomenon.html

No te sientes bien con lo que te rodea, te preocupa tu futuro y te atormenta tu pasado. Te sientes en el lugar incorrecto, en la vida incorrecta.

Quisieras tener un botón que te permita reiniciar tu vida de cero, hacer borrón y cuenta nueva a todo lo que te preocupa y sé que hay momentos que tienen un poder mágico para que lo desees aún más.  

Y a no ser que tengas una máquina del tiempo que nos puedas prestar, eso de borrarlo todo no es posible, pero sí hay formas de reiniciar tu vida para empezar una nueva etapa sintiéndote mucho mejor y así fue como descubrí los “Life Admin Day”

Consiste en un día en el que lo tomas completo para hacer todas las cosas que debes hacer, esas tareas que has postergado una y otra vez.  Desconectarte, regargar energías, organizar tu casa, tu espacio digital, programar las citas médicas importantes que has dejado para “mañana” en los últimos 6 meses. Arreglarte las uñas o hacerte ese masaje para el que no has tenido tiempo.

Tomar ese tiempo para ti, planear tus metas y resoluciones del nuevo año y hasta sacar personas de tu vida; son algunas de las tareas que se hacen en el día de administrar tu vida completa. Es la mejor forma de reiniciar literalmente tu vida, bueno no tan literal pero me entendiste. 

Formas de reiniciar tu vida para comenzar una nueva década | ”Life Admin Day”

Desconexión total 
Lo primero es desconectarte, no hacer nada que no sean tus obligaciones laborales y si puedes elegir tu día libre para eso, mejor. Esa desconexión te ayudará a reconectarte con tu lado creativo, suena a trabalenguas pero no lo es.  

No es tampoco que pases una semana tirada en el sofá viendo Netflix y comiendo helado, por más atractivo que eso suene; es más bien tomarte el tiempo de organizar tus ideas sin presión. Es desintoxicarte de ti, de las ideas negativas que deambulan en tu cabeza y volverte a conectar con tu lado positivo.

Organiza tu espacio físico 
Cuando limpias tu espacio físico, te sientes mejor, con más ánimo, es un “fresh start” en todo el sentido y sobre todo, ayuda a sacar cualquier energía negativa, incluso la tuya misma, que se haya estancado en tu espacio.

Organiza tu ropa y empieza a deshacerte de piezas y cosas que ni usas ni necesitas, limpia tus pobres brochas de maquillaje que de lejos te suplican un baño; organiza el terrible cajón de la ropa interior que parece estar poseído por un demonio desorganizador o simplemente organiza el espacio que más usas en tu casa.

Tu espacio físico ocupa un lugar en tu mente, por eso es que Marie Kondo insiste tanto en organizar. 

TE RECOMIENDO LEER: “ 13 hábitos de personas exitosas



Limpia tu espacio digital.
La realidad es que pasas más tiempo en tu espacio digital que en el físico, tu teléfono móvil y tu laptop van contigo a casi todas partes y es muy posible que esté lleno de selfies o memes que nunca vas a usar.

Conversaciones de whatsapp que están ocupando espacio y aunque no lo creas, ese “desorden” digital también influye en tu vida personal, el desorden es desorden no importa dónde esté y eso también incluye, dejar de seguir cualquier toxicidad que te esté perjudicando emocionalmente. Así que esa cuenta fitness que en lugar de motivarte te deprime, es momento de dejarla de seguir.

Organiza tu agenda.
En los últimos 5 años que he usado agenda física, mi vida ha cambiado de manera positiva, organizo mis días y llevo un registro de todo lo que hago.

El sentarte a planear tu año o tu mes, genera una satisfacción y una sensación de logro inexplicable. No tienes que llevar una agenda así toda decorada y súper mega organizada; con tomarte 10 minutos entre días para anotar las cosas más importantes que tienes que hacer, lo que deseas hacer o una frase de desahogo, ayuda de manera significativa en la productividad de tu vida.

Replantea tus metas y resoluciones del año.
Es como tomarte un tiempo para reflexionar con respeto a lo que quieres, planear tu año  o tu mes otra vez y día a día ir tomando acción con los hábitos; planear es soñar y luego actuar y esa es la función principal de sentarnos a organizar nuestras metas en el día que administramos nuestra vida.  No hagas metas a largo plazo o complicadas, algo tan simple como arreglar tu cama cada día, tomarte el café con menos azúcar o ahorrar 10 dólares a la semana, funcionará.

La magia de los pequeños pasos cada día.

Haz tu tablero de visualización  
Una vez organizada tu vida, hechas todas tus citas y organizadas tus metas, el siguiente paso es plasmarlas de forma que las veas todos los días y te motive a continuar.

No tienes que recortar revistas o diseñar gráficos, que lo hagas en una hoja de tu agenda que veas DIARIO es lo importante y no solo hacerlo por el año, también hacerlo por cada mes para mantener la motivación. 

Un tablero u hoja de visualización es una herramienta que te permitirá eso, visualizar las coas, metas o proyectos que quieres alcanzar a corto, mediano o largo plazo.


Finalmente y jamás menos importante.

Saca personas de tu vida.
Créeme cuando te digo que esta puede que sea de las partes más fundamentales de este reset. Hay quienes están en tu vida y están estorbándote, quizás no físicamente, pero sí mentalmente y ahí hay un grave problema.

Llega un momento en que es necesario dar unfollow tanto online como offline. Yo lo hice en el 2019, saqué personas de mi vida que me drenaban, de quienes no estaba recibiendo lo mismo que les daba.

Amistades a medias, no correspondidas con la misma lealtad, familiares que me drenaban completamente, que me quitaban partecitas de mí cada vez que hacían sus “criticas constructivas” y por eso insisto en que saques de tu vida a quien sea necesario.

Sé que no será fácil, pero si tu tranquilidad y felicidad dependen de ello, no arrastres esa negatividad hacia la nueva década. Esta limpieza es en todos los aspectos.




Empezar de cero, en la medida de lo posible, es la mejor forma de recomenzar, no tiene que ser el primer mes de todos, con que tomes la decisión y empieces a ejecutar tu día de "reseteo", cualquier día, estarás dando pasos importantes hacia tu crecimiento personal.

Un día a la vez dicen por ahí y si es necesario que sean varios días, pero administra tu vida, tu tiempo, priorízate.

Cuéntame, ¿Te gustaría hacer un reseteo a tu vida? Te leo.

Formas de reiniciar tu vida para comenzar de nuevo | ”Life Admin Day”

No te sientes bien con lo que te rodea, te preocupa tu futuro y te atormenta tu pasado. Te sientes en el lugar incorrecto, en la vida incorrecta.

Quisieras tener un botón que te permita reiniciar tu vida de cero, hacer borrón y cuenta nueva a todo lo que te preocupa y sé que hay momentos que tienen un poder mágico para que lo desees aún más.  

Y a no ser que tengas una máquina del tiempo que nos puedas prestar, eso de borrarlo todo no es posible, pero sí hay formas de reiniciar tu vida para empezar una nueva etapa sintiéndote mucho mejor y así fue como descubrí los “Life Admin Day”

Consiste en un día en el que lo tomas completo para hacer todas las cosas que debes hacer, esas tareas que has postergado una y otra vez.  Desconectarte, regargar energías, organizar tu casa, tu espacio digital, programar las citas médicas importantes que has dejado para “mañana” en los últimos 6 meses. Arreglarte las uñas o hacerte ese masaje para el que no has tenido tiempo.

Tomar ese tiempo para ti, planear tus metas y resoluciones del nuevo año y hasta sacar personas de tu vida; son algunas de las tareas que se hacen en el día de administrar tu vida completa. Es la mejor forma de reiniciar literalmente tu vida, bueno no tan literal pero me entendiste. 

Formas de reiniciar tu vida para comenzar una nueva década | ”Life Admin Day”

Desconexión total 
Lo primero es desconectarte, no hacer nada que no sean tus obligaciones laborales y si puedes elegir tu día libre para eso, mejor. Esa desconexión te ayudará a reconectarte con tu lado creativo, suena a trabalenguas pero no lo es.  

No es tampoco que pases una semana tirada en el sofá viendo Netflix y comiendo helado, por más atractivo que eso suene; es más bien tomarte el tiempo de organizar tus ideas sin presión. Es desintoxicarte de ti, de las ideas negativas que deambulan en tu cabeza y volverte a conectar con tu lado positivo.

Organiza tu espacio físico 
Cuando limpias tu espacio físico, te sientes mejor, con más ánimo, es un “fresh start” en todo el sentido y sobre todo, ayuda a sacar cualquier energía negativa, incluso la tuya misma, que se haya estancado en tu espacio.

Organiza tu ropa y empieza a deshacerte de piezas y cosas que ni usas ni necesitas, limpia tus pobres brochas de maquillaje que de lejos te suplican un baño; organiza el terrible cajón de la ropa interior que parece estar poseído por un demonio desorganizador o simplemente organiza el espacio que más usas en tu casa.

Tu espacio físico ocupa un lugar en tu mente, por eso es que Marie Kondo insiste tanto en organizar. 

TE RECOMIENDO LEER: “ 13 hábitos de personas exitosas



Limpia tu espacio digital.
La realidad es que pasas más tiempo en tu espacio digital que en el físico, tu teléfono móvil y tu laptop van contigo a casi todas partes y es muy posible que esté lleno de selfies o memes que nunca vas a usar.

Conversaciones de whatsapp que están ocupando espacio y aunque no lo creas, ese “desorden” digital también influye en tu vida personal, el desorden es desorden no importa dónde esté y eso también incluye, dejar de seguir cualquier toxicidad que te esté perjudicando emocionalmente. Así que esa cuenta fitness que en lugar de motivarte te deprime, es momento de dejarla de seguir.

Organiza tu agenda.
En los últimos 5 años que he usado agenda física, mi vida ha cambiado de manera positiva, organizo mis días y llevo un registro de todo lo que hago.

El sentarte a planear tu año o tu mes, genera una satisfacción y una sensación de logro inexplicable. No tienes que llevar una agenda así toda decorada y súper mega organizada; con tomarte 10 minutos entre días para anotar las cosas más importantes que tienes que hacer, lo que deseas hacer o una frase de desahogo, ayuda de manera significativa en la productividad de tu vida.

Replantea tus metas y resoluciones del año.
Es como tomarte un tiempo para reflexionar con respeto a lo que quieres, planear tu año  o tu mes otra vez y día a día ir tomando acción con los hábitos; planear es soñar y luego actuar y esa es la función principal de sentarnos a organizar nuestras metas en el día que administramos nuestra vida.  No hagas metas a largo plazo o complicadas, algo tan simple como arreglar tu cama cada día, tomarte el café con menos azúcar o ahorrar 10 dólares a la semana, funcionará.

La magia de los pequeños pasos cada día.

Haz tu tablero de visualización  
Una vez organizada tu vida, hechas todas tus citas y organizadas tus metas, el siguiente paso es plasmarlas de forma que las veas todos los días y te motive a continuar.

No tienes que recortar revistas o diseñar gráficos, que lo hagas en una hoja de tu agenda que veas DIARIO es lo importante y no solo hacerlo por el año, también hacerlo por cada mes para mantener la motivación. 

Un tablero u hoja de visualización es una herramienta que te permitirá eso, visualizar las coas, metas o proyectos que quieres alcanzar a corto, mediano o largo plazo.


Finalmente y jamás menos importante.

Saca personas de tu vida.
Créeme cuando te digo que esta puede que sea de las partes más fundamentales de este reset. Hay quienes están en tu vida y están estorbándote, quizás no físicamente, pero sí mentalmente y ahí hay un grave problema.

Llega un momento en que es necesario dar unfollow tanto online como offline. Yo lo hice en el 2019, saqué personas de mi vida que me drenaban, de quienes no estaba recibiendo lo mismo que les daba.

Amistades a medias, no correspondidas con la misma lealtad, familiares que me drenaban completamente, que me quitaban partecitas de mí cada vez que hacían sus “criticas constructivas” y por eso insisto en que saques de tu vida a quien sea necesario.

Sé que no será fácil, pero si tu tranquilidad y felicidad dependen de ello, no arrastres esa negatividad hacia la nueva década. Esta limpieza es en todos los aspectos.




Empezar de cero, en la medida de lo posible, es la mejor forma de recomenzar, no tiene que ser el primer mes de todos, con que tomes la decisión y empieces a ejecutar tu día de "reseteo", cualquier día, estarás dando pasos importantes hacia tu crecimiento personal.

Un día a la vez dicen por ahí y si es necesario que sean varios días, pero administra tu vida, tu tiempo, priorízate.

Cuéntame, ¿Te gustaría hacer un reseteo a tu vida? Te leo.


Por los siglos de los siglos se habla de metas y resoluciones de año nuevo yo las he hecho con mapa de sueños incluido; imágenes y letras que forman un collage de elementos inspirados en mis más profundos anhelos

Pero resulta que nada salió como lo “visualicé”, no alcancé mis metas y empecé a culparme y sentirme miserable.

Hasta que hace poco me di cuenta que una meta sin un plan de acción no es NADA. Un listado de resoluciones sin hábitos se convierte en absolutamente NADA y así fue como entendí que la solución es convertir mis metas y resoluciones en hábitos y acciones.

Una meta común es bajar de peso. Buscas en Pinterest imágenes que vayan acorde con la resolución, le pones colores y lo adornas de mil formas, pero no vas ningún día al gimnasio, no comes sano, no haces nada para cumplir esa meta y eso es porque no hiciste un listado de hábitos para conseguirlo, no realizaste ninguna acción que te encaminara.

“Una meta alcanzada es el conjunto de muchas acciones, es un conjunto de hábitos”

Entonces Elisa, ¿No hago listado de metas y resoluciones? Sí, debes hacerlo, pero dentro de cada una de ellas, debe existir un listado de pasos a seguir que lo complementen.

Este año quiero ser más saludable, esa es la meta, pero para conseguirlo debo comer sano, levantarme más temprano, dormir mejor, ejercitarme, divertirme más y cada uno de esos puntos debe estar acompañado de un hábito que complete cada día.

¿Me vas entendiendo? Debo ser específica con lo que quiero, pero aun mucho más con lo que debo hacer; porque lamentablemente no hay varitas mágicas que me hagan perder peso, ahorrar dinero, o ninguna “meta” que me proponga.

¿Acaso en las carreras se llega a la meta sin correr?

Algo que he aprendido del método Bullet Journal para agendas, es llevar un control de absolutamente todo lo que haces con los “Habit trackers”. La hora en que te levantas, lo que comes cada día, las horas que lees, el tiempo que pasas con tu teléfono celular y la cantidad de agua que tomas en un día, entre muchos otros.

Este método te permite estar pendiente de tus hábitos y es una excelente forma de conscientemente medir lo que haces.

Si tu meta es ahorrar alguna cantidad de dinero, el llevar un control de tus gastos y tus hábitos de compra y consumo, te ayudará a ver en qué estás fallando o que debes mejorar.

No importa cuáles sean tus metas, es el conjunto de acciones que lleves a cabo cada día lo que te ayudará a alcanzarlas.

Mis metas, resoluciones y hábitos

Este año he dejado que la década me sorprenda y no he hecho grandes metas ni resoluciones que nunca cumplo, he hecho en su lugar, un gran listado de hábitos que quiero llevar a cabo durante el próximo mes, si, mes, pues uno de los primeros consejos para lograr acostumbrarte a una vida de hábitos es el experimentar.

No presionarme con que DEBO hacerlo todos los días o mi vida fracasa, empezaré poco a poco, suavemente como Elvis Crespo y sé que sin darme cuenta, ya estaré acostumbrada a mi rutina mensual.


Cuéntame, ¿cuáles son tus metas para este nuevo año? Te leo! 


  • enero 11, 2020

CÓMO CONVERTIR TUS METAS Y RESOLUCIONES EN HÁBITOS


Por los siglos de los siglos se habla de metas y resoluciones de año nuevo yo las he hecho con mapa de sueños incluido; imágenes y letras que forman un collage de elementos inspirados en mis más profundos anhelos

Pero resulta que nada salió como lo “visualicé”, no alcancé mis metas y empecé a culparme y sentirme miserable.

Hasta que hace poco me di cuenta que una meta sin un plan de acción no es NADA. Un listado de resoluciones sin hábitos se convierte en absolutamente NADA y así fue como entendí que la solución es convertir mis metas y resoluciones en hábitos y acciones.

Una meta común es bajar de peso. Buscas en Pinterest imágenes que vayan acorde con la resolución, le pones colores y lo adornas de mil formas, pero no vas ningún día al gimnasio, no comes sano, no haces nada para cumplir esa meta y eso es porque no hiciste un listado de hábitos para conseguirlo, no realizaste ninguna acción que te encaminara.

“Una meta alcanzada es el conjunto de muchas acciones, es un conjunto de hábitos”

Entonces Elisa, ¿No hago listado de metas y resoluciones? Sí, debes hacerlo, pero dentro de cada una de ellas, debe existir un listado de pasos a seguir que lo complementen.

Este año quiero ser más saludable, esa es la meta, pero para conseguirlo debo comer sano, levantarme más temprano, dormir mejor, ejercitarme, divertirme más y cada uno de esos puntos debe estar acompañado de un hábito que complete cada día.

¿Me vas entendiendo? Debo ser específica con lo que quiero, pero aun mucho más con lo que debo hacer; porque lamentablemente no hay varitas mágicas que me hagan perder peso, ahorrar dinero, o ninguna “meta” que me proponga.

¿Acaso en las carreras se llega a la meta sin correr?

Algo que he aprendido del método Bullet Journal para agendas, es llevar un control de absolutamente todo lo que haces con los “Habit trackers”. La hora en que te levantas, lo que comes cada día, las horas que lees, el tiempo que pasas con tu teléfono celular y la cantidad de agua que tomas en un día, entre muchos otros.

Este método te permite estar pendiente de tus hábitos y es una excelente forma de conscientemente medir lo que haces.

Si tu meta es ahorrar alguna cantidad de dinero, el llevar un control de tus gastos y tus hábitos de compra y consumo, te ayudará a ver en qué estás fallando o que debes mejorar.

No importa cuáles sean tus metas, es el conjunto de acciones que lleves a cabo cada día lo que te ayudará a alcanzarlas.

Mis metas, resoluciones y hábitos

Este año he dejado que la década me sorprenda y no he hecho grandes metas ni resoluciones que nunca cumplo, he hecho en su lugar, un gran listado de hábitos que quiero llevar a cabo durante el próximo mes, si, mes, pues uno de los primeros consejos para lograr acostumbrarte a una vida de hábitos es el experimentar.

No presionarme con que DEBO hacerlo todos los días o mi vida fracasa, empezaré poco a poco, suavemente como Elvis Crespo y sé que sin darme cuenta, ya estaré acostumbrada a mi rutina mensual.


Cuéntame, ¿cuáles son tus metas para este nuevo año? Te leo! 








ELISADUARTEJ

Soy soñadora, creo más de lo que debo en la gente, de temperamento muy fuerte pero de corazón noble, o eso dice mi mamá. Disfruto de las pequeñas cosas de la vida, amo los zapatos que no puedo comprar, pero también amo la comodidad de los que sí puedo. Este es mi mundo #PerfectamenteImperfecto y aquí quiero compartir contigo. ¡Conóceme!

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